El Clima No Se Vende Ni Se Compra

El clima no es una mercancía

http://www.kaosenlared.net/img2/109/109546_os.jpg

 

 

La crisis climática es hoy una realidad innegable. Según el Panel Internacional Sobre Cambio Climático (IPCC), la temperatura global ha aumentado, entre 1906 y 2005, un 0,74ºC de media y en los últimos cincuenta años esta subida ha doblado prácticamente la de los cien anteriores.

La lógica del sistema capitalista, que antepone los intereses privados a los bienes públicos y comunitarios, es el máximo responsable de esta situación límite. Un modelo productivista, basado en el uso intensivo de recursos fósiles altamente contaminantes, explotación sistemática de la tierra... Un modelo que nos ha conducido a una crisis financiera, energética, social, alimentaria y climática sin precedentes.

Las "soluciones" que se están aplicando para salir de la actual crisis van en una dirección pro-capitalista. Frente a la quiebra de la economía: más ayudas a la empresa privada y a los bancos, mientras el número de parados no para de aumentar. Frente al hambre en el mundo: se apuesta por una nueva revolución verde, más transgénicos y agricultura intensiva, mientras la dificultad para acceder a los alimentos continúa y el número de personas que pasan hambre no para de crecer. Frente al cambio climático: se promueve un "capitalismo verde", los agrocombustibles, la comercialización con los derechos de emisiones..., mientras el planeta continúa calentándose. En definitiva, nos quieren hacer creer que las soluciones a la "gran crisis" pasan por intensificar, precisamente, aquellas políticas que nos han conducido a la misma.

Estos días, Barcelona acoge la reunión de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático previa a la cumbre de Copenhague (COP 15) donde se quiere revisar el actual protocolo de Kyoto y todo apunta a un previsible fracaso de las negociaciones. Los intereses empresariales, en connivencia con los gubernamentales, priman por sobre la voluntad de reducir los gases de efecto invernadero y acabar con el cambio climático.

Frente esta situación, hay que exigir reducciones drásticas, obligatorias y proporcionales. Los países del Norte son los que más tienen que reducir las emisiones en su territorio y sin recurrir a la compensación por inversiones en países terceros. También hay que impulsar un nuevo modelo energético basado en las renovables y un sistema de movilidad sostenible partiendo del transporte terrestre y de carácter público, a la vez que hace falta una reforma radical de los Mecanismos de Desarrollo Limpio.

Todo esto y más es lo que reivindica la campaña El clima no está en venta, integrada por un amplio abanico de asociaciones ecologistas, en defensa del territorio, cooperativas y grupos de consumo, sindicatos, ONGs... en motivo de la reunión de las Naciones Unidas en Barcelona.

Porque no se puede seguir comercializando con el planeta. La vida, los alimentos, la salud, la tierra, la educación y el clima no son una mercancía.

Esther Vivas es miembro de la campaña El clima no está en venta. Artículo publicado en La Directa, nº 159.

06/11/2009 09:41 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Cambio Climático. No hay comentarios. Comentar.

La Justa Medida

Carencia de justa medida

http://www.kaosenlared.net/img2/108/108110_17e1c55boffp_x.jpg

 

  Nuestra cultura se caracteriza por el exceso en casi todos los ámbitos de la vida: exceso en la utilización de los recursos naturales, en la explotación de la fuerza de trabajo, en la especulación financiera, en la acumulación de riqueza. La crisis actual es en gran parte fruto de este exceso.

El historiador inglés Arnold Toynbee en sus estudios sobre el nacimiento y muerte de las civilizaciones señala que éstas entran en colapso cuando el exceso, en más o en menos, empieza a dominar. Es lo que estamos viendo actualmente. De ahí la importancia de reflexionar sobre la justa medida, que acaba siendo sinónimo de sostenibilidad.

La justa medida tiene que ver con lo óptimo relativo, es decir, con el equilibrio dinámico entre el más y el menos. Por una parte, toda medida es sentida negativamente como límite a nuestras pretensiones. De ahí nace la voluntad y hasta el placer de violar el límite. Y por la otra, es sentida positivamente como la capacidad de usar en forma moderada potencialidades que pueden dar otro rumbo a la historia y así garantizar la continuidad de la vida.

Veamos rápidamente el lugar de la justa medida en algunas de las grandes culturas que conocemos.

En las culturas de la cuenca del Mediterráneo, especialmente entre los egipcios, griegos, latinos y hebreos la búsqueda de la justa medida era central. Lo mismo se da en el budismo y en la filosofía ecológica del Feng Shui chino. Para estas tradiciones el símbolo era la balanza y las respectivas divinidades femeninas, tutoras del equilibrio.

La diosa Maat era la personificación de la justa medida para los egipcios. Bajo su responsabilidad estaba la medida política que permitía que todo fluyera equilibrada y armoniosamente. Pero los sabios egipcios pronto percibieron que ese equilibrio solo era sostenible si la medida exterior correspondía a la medida interior. En caso contrario, impera el legalismo. Hoy sabemos que su visión influyó fuertemente en el pensamiento griego y latino e hizo que una de las características fundamentales de la cultura griega fuese la búsqueda insaciable de la medida (metrón en griego, de donde viene nuestro metro). Es clásica la formulación, verdadera regla de oro: «la perfección está en la justa medida de todas las cosas».

La diosa Némesis, venerada por griegos y latinos, correspondía a la diosa Maat de los egipcios. Representaba la justicia divina y la justa medida. Quien osase sobrepasar la propia medida (eso se llamaba hybris = arrogancia y presunción exacerbadas) era inmediatamente fulminado por esta divinidad. Así, por ejemplo, los campeones olímpicos que, como en los días actuales, se dejaban endiosar por sus admiradores; también los escritores y artistas que permitían su divinización por causa de sus obras.

La Biblia judeocristiana formula, a su manera, la búsqueda de esta medida: Se basa en el reconocimiento del límite infranqueable entre el Creador y la criatura. Ésta jamás podrá traspasar ese límite y ser como Dios. La gran tentación formulada por la serpiente a Adán y Eva en el paraíso terrenal era: si traspasaban el límite serían como Dios. Lo traspasaron y recibieron el castigo: la expulsión del paraíso. Pecado es no aceptar la situación de criatura, es rechazar ese límite y esa medida, es intentar elevarse a la altura divina.

A pesar de la expulsión, la misión de cultivar y guardar el jardín del Edén continuó. Aquí se anuncia una medida de valor siempre actual: el ser humano puede intervenir en la naturaleza siempre que esté orientado por la medida del cuidado, pues «cultivar» expresa el cuidado esencial y «guardar» es sinónimo de garantizar la sostenibilidad.

Pero hay que preguntar: ¿Quién garantiza la sostenibilidad? Se han señalado muchas fuentes inspiradoras, generalmente indicadas como únicas: la naturaleza o la razón universal o la sabiduría de los pueblos o las religiones y la revelación contenida en la Biblia judeocristiana, o en el Corán o en las Upanishads o en el Tao, y otras.

Hoy estamos cada vez más convencidos de que nada puede ser reducido a una única causa (monocausalidad) o a un único factor, pues nada es lineal y simple. Todo es complejo y está entretejido de inter-retro-relaciones de redes de inclusiones. Por eso necesitamos articular todas esas instancias y algunas otras. Juntas, deben ayudarnos a encontrar una justa medida adecuada, pues todas aportan alguna luz y comunican alguna verdad. Sabiduría es asumir estas verdades que potencian el equilibrio y permiten que la vida viva y evitan conflictos innecesarios.

La pregunta para nosotros hoy es: ¿Cuál es la justa medida de intervención en la naturaleza que por un lado preserve el capital natural, y por el otro nos comporte beneficios? Por no haber encontrado todavía la formula, estamos patinando en la crisis.

24/10/2009 20:45 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Leonardo Boff. No hay comentarios. Comentar.

Prohiben Alimentos Transgénicos en Escuelas de Fortaleza - Brasil

Projeto de Lei de autoria do vereador João Alfredo (PSOL), que proíbe a utilização de alimentos transgênicos nas escolas da capital cearense, foi aprovado nesta semana.

 

23 de outubro de 2009

Da Adital

A Câmara Municipal de Fortaleza (CE) mostrou que está atenta à qualidade da alimentação de crianças e adolescentes da Rede Pública Municipal de Ensino. O Projeto de Lei de autoria do vereador João Alfredo (PSOL) que proíbe a utilização de alimentos transgênicos nas escolas foi aprovado por consenso na manhã desta terça-feira (20/10). Agora, a proposta segue para redação final.

Destacando a importância de tal decisão, o vereador explicou que o projeto foi inspirado em sua militância no Greenpeace, ONG ambientalista na qual atuou como consultor de políticas públicas. Segundo ele, é fruto, ainda, da "luta em defesa da biossegurança, do princípio da preocupação e da defesa de uma alimentação saudável para nossas crianças".

23/10/2009 19:45 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Transgénicos y Salud. No hay comentarios. Comentar.

Premio Nobel de Economía 2009, Gran Triunfo de la Economía Ecológica y el Ecosocialismo

Se acabó la hegemonía teórica dogmática del bien privado como GRAN MOTOR de la civilización en las universidades.

 

Por fin el comité del Nobel  supera  las bases religiosas del Capitalismo, LA PROPIEDAD PRIVADA Y EL LIBRE MERCADO, ahora el Comité Nóbel de Estocolmo por fin abrió los ojos y dio la razón a la línea de investigadores críticos transdiciplinarios altercapitalistas, comenzando por Joseph Stiglitz, luego yendo por Paul Krungman y ahora... LA ECONOMÍA ECOLÓGICA  con Elinor Ostrom. LA PRIMERA MUJER EN RECIBIR EL PREMIO NOBEL DE  ECONOMIA.

 

Con este premio nobel se acaba la preeminencia de la propiedad privada a nivel académico-científico en el  mundo (la teoría del desarrollo llegó incluso a las universidades de China "Popular"  por el evidente dearrollo capitalista de este país con formas marxistas-leninistas en lo político) Ahora sí los bienes comunes serán bienes económicos a considerar en los megaproyectos que los organismos de  depredación imperialista como el Banco Mundial entre otros, lo cual permite dar argumentos más contundentes a los movimientos ecosociales para frenar la locura destructora del desarrollo sin control, esto da un gran espaldarazo y  fuerza  al movimiento ecosocialista mundial.

 

Comparte el nobel con Oliver Williamson, cuya  teoría se basa en los Costes de Transacción en diversas organizaciones económicas. Pero a diferencia de Williamson, que es un académico puro con una teoría académica puramente especializada, la teoría de Elinor Ostrom es transdiciplinaria, abarca tanto la ciencia económica, como la polítología y la sociología, lo cual hace su trabajo mucho más interesante y quizás relevante.

 

 

Alejandro Sánchez

Pacifista y Ecologista Revolucionario

Ciudadano Comunicador

 

A continuación transcribimos la entrevista a Elinor Ostrom.

 

“¿Teoría económica, ciencia política, teoría social? Lo que yo hago podría llamarse economía política o estudio de los dilemas sociales”. Entrevista

Reproducimos a continuación la entrevista telefónica con Elinor Ostrom grabada inmediatamente después del anuncio de la concesión, el pasado 12 de octubre, por parte del Sveriges Riksbank [el Banco Central sueco], del Premio de Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel de 2009. La entrevista corrió a cargo de Adam Smith, Editor General de Nobelprize.org.

[Elinor Ostrom] ¿Diga?

[Adam Smith] Buenos días. ¿Puedo hablar con Elinor Ostrom, por favor?

[EO] Sí, diga.

[AS] Hola. Me llamo Adam Smith. La llamo en nombre del sitio web oficial de la Fundación Nobel, en Estocolmo.

[EO] ¡Ja! Adam Smith, ¡Qué nombre! Me temo que le toman mucho el pelo, ¿no es así?

[AS] Así es, y a veces pienso que los galardonados con el Nobel de Economía piensan, cuando los llamo, que soy un bromista. Tenemos la tradición de grabar una breve entrevista telefónica para la Fundación Nobel con los recién galardonados. ¿Le importaría que conversáramos durante unos minutos?

[EO] Ah, bien. Adelante.

[AS] Muchas gracias. Por supuesto, primero quiero felicitarla por el premio.

[EO] Es un honor increíble, sí.

[AS] Tal como ha sido señalado hace unos instantes en la conferencia de prensa, usted es la primera mujer en la historia del Premio Nobel de Economía en recibir el premio. ¿Lo convierte ello en un honor más grande?

[EO] Sí. Piense en la época en que he vivido. Cuando me planteé la posibilidad de matricularme en la universidad, me desanimaban diciéndome que nunca sería capaz de ir más allá de dar clases en alguna escuela técnica universitaria de provincias. ¡Ja, ja, ja! ¡Cómo han cambiado las cosas!

[AS] ¿Cree que la proporción de galardonados con el Nobel de Economía –la ratio de género– es en algún modo representativa de la proporción de personas que trabajan actualmente en el tema o, por el contrario, esas proporciones han variado?

[EO] Todo esto ha ido cambiando lentamente. He asistido a clases de economía en las que era la única mujer en el aula, pero esto ha ido cambiando lentamente, y creo que hay un creciente respeto hacia las mujeres, sobre todo ahora que podemos hacer aportaciones verdaderamente importantes. Y me gustaría creer que este reconocimiento ayudará en esta dirección.

[AS] Imagino que esto supone un claro mensaje al mundo, sí. Veamos. Usted trabaja en la gestión de la propiedad común a partir de la común posesión, contrastándola con los efectos…

[EO] Entre otras cosas, sí.

[AS] ¿Estaríamos en lo cierto si afirmáramos que, dicho en términos generales, usted ha descubierto que la posesión común puede ser más eficaz que lo que la gente pensó que podría serlo?

[EO] ¡Así es! No es que sea una panacea, pero es mucho más eficaz que lo que nuestros razonamientos comunes nos dan a entender.

[AS] ¿Hay algún ejemplo que le gustaría poner al respecto?

[EO] Bueno, déjeme recurrir al ejemplo de los pescadores de langostas del estado de Maine. En la década de 1920, los pescadores prácticamente destruyeron la pesca de la langosta. Se reagruparon y se dispusieron a pensar con detenimiento qué hacer. Con el paso del tiempo, desarrollaron una serie de reglas ingeniosas y de formas de gestión que han permitido que el sector de la pesca de la langosta de Maine se convierta en uno de los más exitosos del mundo. La gran amenaza que los acecha en la actualidad radica en el hecho de que las pesquerías del entorno han sido tan sobreexplotadas, que la langosta se ha convertido en un ejemplo extremo de… Si hubiera una enfermedad o algo similar que llegara, como una bacteria o lo que fuera que las pudiera infectar, sufrirían grandes peligros. Pero han sido increíblemente eficaces durante muchos años. Hay muchos otros grupos, de tamaño pequeño y mediano, que se han encargado de dirigir la gestión de los recursos. Hemos estudiado varios cientos de sistemas de irrigación en el Nepal. Y sabemos que los sistemas de irrigación gestionados por los campesinos son más eficaces en términos de aprovisionamiento de agua hasta todos los rincones y presentan una mayor productividad y unos costes menores que los fabulosos sistemas de irrigación construidos con la ayuda del Banco Asiático para el Desarrollo, del Banco Mundial, de la Agencia Norteamericana para la Ayuda al Desarrollo, etc. Así, sabemos que muchos grupos locales son muy eficaces. Pero esto no es universal, de modo que no podemos ser tan ingenuos como para pensar “Oh, fíjate, limitémonos a entregar las cosas a la gente, que siempre se organizará”. Existen muchos escenarios que desestimulan la autoorganización.

[AS] Ya veo.

[EO] Por lo tanto, hemos de tomar nota tanto del hecho de que la gente puede autoorganizarse como de las condiciones bajo las cuales lo hacen.

[AS] Precisamente iba a preguntarle si su investigación se ha centrado también en las condiciones que conducen a la buena autoorganización. ¿Hay algunas condiciones que tengan que darse, como, por ejemplo, la disposición, por parte de los participantes, de una cantidad de tiempo suficiente para decidir qué naturaleza deben tener sus regulaciones?

[EO] Sí, y tengo un artículo en Science, en el número de julio del año pasado, que dibuja un amplio marco de análisis y de diagnóstico y que identifica un buen puñado de variables que se hallan asociadas con la autoorganización.

[AS] ¿Diría que, en términos generales, debemos confiar más en la autoorganización de lo que lo hacemos en la actualidad? ¿Que la sociedad debe avanzar hacia la implantación de estructuras que se autoorganicen?

[EO] Sí, pero sin que veamos en ello una fórmula. Actualmente, muchos de los numerosísimos procesos de descentralización que con gran esfuerzo se emprenden van de la mano de una fórmula rígida a través de la cual se dan reglas a la gente desde arriba que dicen: “Ahora es vuestro”. Y esto tampoco ha funcionado demasiado bien.

[AS] Así que, de nuevo, se precisan grandes dosis de sutileza…

[EO] Así es. Y piense, además, en la cuestión de la diversidad. Si se fija en el campo, se dará cuenta de la enorme diversidad ecológica que hallamos en él. Pues bien, si la gente se dispone a gestionar la diversidad ecológica, no encontraremos un solo conjunto de reglas que funcione lo mismo en una región semiárida que en una región tropical húmeda. Ha de haber reglas distintas.

[AS] Claro. Otra cosa que ha hecho usted ha sido dirigir experimentos de laboratorio.

[EO] ¡Sí, claro!

[AS] Lo cual, creo, ha mostrado que la gente resulta estar más dispuesta a obedecer reglas mutuamente pactadas de lo que podíamos esperar.

[EO] Sí, estamos demostrando estas cosas. Pero también estamos demostrando la existencia de un importante mecanismo para la comunicación cara a cara e incluso escrita. La predicción era que nadie se autogestionaría, como consecuencia de un dilema social de segundo grado, por decirlo en los términos de la teoría de juegos. Pero lo que hemos hallado es que la gente que puede adentrarse en una escalada del tipo “te castigo, tú lo castigas a él, etc.”, con lo que las cosas van a peor y a peor; lo que hemos descubierto es que estos mismos individuos, a través de la comunicación, a través de la posibilidad de llegar a un acuerdo sobre lo que van a hacer conjuntamente, construyen un nosotros bien definido que les permite seguir normas, cooperar y, en ocasiones, sancionarse los unos a los otros y ayudar a que todo esto se mantenga.

[AS] Ha mencionado la teoría de juegos. ¿Cuánto de lo que usted hace es, de hecho, una extensión de la teoría de juegos? ¿Hasta qué punto estos desarrollos de estas estructuras son juegos repetidos?

[EO] La teoría de juegos fue muy, muy importante para nuestro trabajo, puesto que hemos podido recurrir a modelos de teoría de juegos y examinarlos en un laboratorio. En este sentido, mi toma de contacto, en la década de 1980, con los trabajos de Reinhardt Selten, que también fue Premio Nobel, fue muy, muy importante para mi formación. Ahora bien, la teoría de juegos clásica harto predictiva en ciertos entornos, pero no es plenamente predictiva, en ningún caso, en entornos en los que opere un dilema social. Pero ha sido de gran ayuda para nosotros, en la medida en que nos ayuda a analizar y a desarrollar una teoría del comportamiento humano, del mismo modo que también lo son otros mecanismos formales que coadyuvan también a entender por qué la gente coopera en determinados escenarios y en otros no lo hace.

[AS] Ya veo. Quisiera terminar preguntándole si considera usted que su trabajo es teoría económica, ciencia política o teoría social, si es que importa qué es o cómo es etiquetado.

[EO] Lo que yo hago podría llamarse economía política o estudio de dilemas sociales. Tuve una sólida formación en el campo de la economía como estudiante universitaria. Luego estudié con Armen Alchian y otros, para trabajar después, en la década de 1980, con Reinhardt Selten. Trabajo con dos colegas, economistas, aquí en Bloomington, que han sido muy, muy importantes para mi trabajo. Mi marido trabajó con Charlie Tiebout, con el que desarrolló una teoría de la organización metropolitana que incluía elementos de la economía y de la ciencia política… Así que he cruzado los bordes de las disciplinas. ¡Eso no admite discusión!

[AS] Supongo que este premio tiene el potencial de despertar la imaginación de la gente, pues se habla de un premio a alguien que trabaja en el campo del gobierno de los asuntos económicos, y plantea usted de la necesidad de que la gente se involucre en su propio gobierno.

[EO] ¡Sí, claro!

[AS] Es probable que ocurra… Es probable que el premio desate la imaginación de la gente, y que la gente…

[EO] ¡Eso espero! ¡Ja, ja! ¡Esto es en lo que he estado trabajando durante toda mi vida! Los humanos tenemos grandes capacidades, y, en cierto modo, hemos participado de la idea según la cual los jefes tienen unas capacidades genéticas de las que el resto de nosotros carecemos. (1)

[AS] Mmmm…

[EO] Espero que eso lo podamos cambiar un poco.

[AS] Excelente. Es un lindo comentario con el que terminar. Muchas gracias por su atención. Cuando venga a Estocolmo en diciembre a recoger su premio tendremos la oportunidad de hablar de todo esto con más calma, así que…

[EO] Perfecto, será un placer hacerlo.

[AS] El placer será mío. Espero que tenga un feliz día y, una vez más, felicidades.

[EO] Muchas, muchas gracias.

[AS] Gracias, adiós.

Nota Ed. : (1) Dos recomendables textos a los que se puede accede desde internet y que dan una idea del trabajo científico de la profesora Ostrom: uno sobre economía ecológica y bienes comunes (Insights on linking forests, trees, and people from the air, on the ground, and in the laboratory), y otro sobre experimentos con instituciones de propiedad común (Trust in Private and Common Property Experiments). El libro acaso más importante de Ostrom, originalmente aparecido en inglés en 1990, fue traducido al castellano en México en 2000: El gobierno de los bienes comunes. La evolución de las instituciones de acción colectiva, traducción castellana de Corina de Iturbide Calvo y Adriana Sandoval revisada por Leticia Merino Pérez y Fabrice Lehoucq, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, F.C.E.

Traducción para www.sinpermiso.info: David Casassas

 

 

Fotos de Elinor Ostrom, se nota su activismo ecologista en su forma de vestir:

 

 

 

 

http://www.stockholmresilience.org/images/18.aeea46911a31274279800085413/20080415_0845_1030_Elinor_ostrom_will_steffen_JL_010.JPG

 

 

 

http://newsinfo.iu.edu/pub/libs/images/usr/6109.jpg

 La abuela ecologista lanzando consignas ecosociales en una conferencia académica en EE.UU.

 

http://www.rpp.com.pe/elinor-ostrom--es-un-honor-ser-la-primera-pero-no-sere-la-unica-imagen-noticia-3-n-/_actualidad/399401.jpg

 

 

http://www.csmonitor.com/2009/1012/csmimg/AUSNOBEL_P2.jpg

 

 

18/10/2009 20:16 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Economía Ecológica. No hay comentarios. Comentar.

Declaración Por La Soberanía Alimentaria del ALBA - TCP

 

 

DECLARACION DE LA COMISION PARA LA SOBERANIA ALIMENTARIA PARA EL VIVIR BIEN

EN EL MARCO DE LA 1º CUMBRE DEL CONSEJO PLURINACIONAL INTERCULTURAL DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE LOS PAISES DEL ALBA - TCP

 

PARA NUESTRAS COMUNIDADES CAMPESINAS, PUEBLOS,  NACIONES Y MOVIMIENTOS SOCIALES DE LOS PAISES DEL ALBA TCP, LA SOBERANIA ALIMENTARIA SIGNIFICA:

 

·         El derecho de nuestros pueblos a decidir que, para quién  y cómo producir con base a la actividad  familiar, la pequeña y mediana producción que expresa la  sabiduría milenaria de criar los animales, las plantas, la pesca, la caza, administrar el territorio y desarrollar nuestras propias formas de gobernanza sin lastimar a nuestra madre tierra, cuidando y respetando la naturaleza, protegiendo el medio ambiente y la biodiversidad.

·         El derecho de nuestros pueblos a generar mecanismos propios de distribución e intercambio de alimentos desarrollando capacidades para ser autosuficientes sin depender de las importaciones pero también el derecho a ser  complementarios entre nuestros pueblos con el fin último de servir al ser humano y no al mercado

·         El derecho de nuestros pueblos a consumir alimentos de calidad pero desde nuestros propios saberes de nutrición, accesibles con precios justos por tanto no aceptamos las transnacionales de los alimentos y las políticas estatales que fomentan las normas y patrones de consumo de alimentos con argumentos de que son nutritivos.

·         El derecho de nuestros pueblos implica el acceso a los recursos naturales: agua y tierra. Cuestionan el régimen de la propiedad privada dominante de la tierra que provoca permanente parcelación. La Via Campesina plantea la necesidad de impulsar la reforma agraria para que la tierra y el agua cumplan su función social y ambiental para el logro del VIVIR BIEN.

UNA HISTORIA Y UN FUTURO COMUN PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA

A estas tierras llegaron los colonizadores que esclavizaron nuestras familias, impusieron sus dioses, colonizaron nuestras mentes con la escuela, arrasaron con nuestros saberes ancestrales, nuestra diversidad de plantas y animales pero además impusieron el consumo de alimentos que no son propios de nuestras culturas.

 

La revolución verde y la expansión de la modernidad han incrementado: la producción de cultivos agroindustriales destinada a la exportación y los agrocombustibles, el uso de semillas transgénicas y agroquímicos, la  deforestación, la pesca de arrastre industrial. Todo ello, con efectos devastadores sobre nuestros ecosistemas (desertificación, contaminación de aguas y suelos, erosión genética, pérdida de biodiversidad, etc.) como mecanismos que favorecen el cambio climático y con un alto costo socio-económico (dependencia de corporaciones, del mercado de recursos, proletarización del campesinado y precariedad laboral). Además de una creciente tendencia migratoria campo-ciudad que esta despoblando los campos provocando círculos de pobreza en las ciudades.

 

Las grandes transnacionales de los alimentos han copado los mercados para imponernos productos como la Coca Cola, las hamburguesas Burguer King y todos los productos importados de las transnacionales que no solo hacen daño a la salud por el exceso de químicos en su elaboración, sino porque constituyen la manera mas sutil de colonización y globalización con estrategias de publicidad de gran impacto que pretenden imponer un modo de vida consumista propio de la cultura occidental y del imperialismo para arrasar con las prácticas y culturas de nuestros pueblos y así  hacernos dependientes del mercado.

 

Las importaciones de alimentos en nuestros países expresan el nivel de dependencia además de la imposibilidad que nuestros productos compitan con los precios de alimentos importados de dudosa calidad nutritiva.

 

Las comunidades, pueblos y naciones que conformamos el ALBA TCP compartimos una historia comun de colonización pero también de resistencia y aun así continuamos siendo fuente principal de provisión de alimentos sanos y baratos. Por ello, la soberanía alimentaria debe ser parte de una ESTRATEGIA SUPRANACIONAL, porque encarar estos graves problemas requieren de la movilización colectiva y una reflexión permanente, teniendo como principal actor a las comunidades, pueblos y naciones agrupados en las organizaciones matrices y el conjunto de movimientos sociales del ALBA TCP para encarar y diseñar estrategias ante una inminente Crisis Alimentaria que amenaza a nuestros pueblos y al mundo

Por todo ello,  soberanía alimentaria solo es posible desde nuestras comunidades, pueblos y naciones organizadas y movilizadas que en una acción comprometida con los gobiernos de los países miembros del ALBA TCP.  Propongamos entonces:

LA CONSTRUCIÓN DE UNA ESTRATEGIA DE SOBERANIA ALIMENTARIA DESDE LOS PUEBLOS Y PARA LOS PUEBLOS DEL ALBA TCP PARA EL VIVIR BIEN

 PARA:

Ø  Promover Procesos Radicales de Reforma Agraria Integrales que permitan un acceso y  distribución de la tierra, agua y bosque, así como a los medios de producción a favor de los pueblos indígenas originarios campesinos y comunidades interculturales.

Ø  Promover la agricultura familiar, pequeña y mediana como pilares de la soberanía alimentaria por sus ventajas económicas, sociales, ambientales y culturales.

Ø  Reconocer y valorar las identidades culturales de nuestros pueblos vinculados al control autónomo del territorio, los recursos naturales, los sistemas de producción y nuestras formas de gobernanza propias.

Ø  Promover instrumentos jurídicos,  políticas públicas y acciones movilizadas de protección y difusión de las semillas y plantas como parte de nuestras herencias culturales y sabiduría de nuestros pueblos respecto de la biopiratería, las patentes y el monopolio de las transnacionales de semillas.

Ø  Promover la creación de una instancia que viabilice créditos solidarios y mancomunados de manera directa, accesible y rápida para el fomento de la producción de alimentos, semillas, biodiversidad, tecnología y otros con gestión compartida entre los gobiernos y las organizaciones.

Ø  Transversalizar la currícula escolar y universitaria al servicio de la soberanía alimentaria  para la revalorización del consumo de alimentos nativos, orgánicos y los saberes de nuestras comunidades de respeto por los derechos de nuestra madre tierra

Ø  Apropiar y democratizar la investigación al servicio de la agricultura familiar a través de la promoción de sistemas de investigación a favor de la producción agrícola, ganadera, forestal, piscícola y de alimentos y semillas nativas que respondan de manera alternativa la ciencia occidental al servicio de las transnacionales.

Ø  Promover un dialogo de saberes entre nuestros pueblos que fortalezcan la afirmación cultural y la interculturalidad en el marco del respeto, la soberanía y la convivencia pacifica entre nuestros pueblos.

Ø  Impulsar el comercio alimentario internacional con el propósito supremo de servir al ser humano y no así al mercado, concientes que la soberanía alimentaria solo es posible en base a la justicia, solidaridad y complementariedad entre nuestros pueblos.

Ø  Orientar políticas públicas e instrumentos jurídicos que protejan la producción de alimentos respecto de las importaciones que generan dependencia y promueven el consumo de alimentos de dudosa calidad nutritiva.

Ø  Generar instrumentos que favorezcan una asignación de precios y mecanismos de distribución a los alimentos básicos de consumo familiar.

Ø  Impulsar estrategias desde nuestras propias organizaciones que valoren el rol de las mujeres en el manejo de las semillas, la producción y la conservación de los alimentos en base a la complementariedad entre “hombre y mujer”, práctica ancestral de la cosmovisión de nuestros pueblos del Abya Yala.

Ø  Impulsar la producción de excedentes para la complementación de alimentos entre pueblos con mecanismos fáciles y ágiles para el intercambio entre países

Ø  Promover la creación de Banco de semillas y semen desde nuestras comunidades, pueblos y naciones para resguardar nuestro patrimonio genético

Para impulsar estos procesos que viabilicen esta estrategia supranacional, el Consejo propone la creación del: COMISION PERMANENTE PARA LA SOBERANIA ALIMENTARIA DE LOS PAISES DEL ALBA TCP  bajo el siguiente esquema:

La Comisión Permanente Para La Soberanía Alimentaria De Los Pueblos del ALBA TCP,  debe incidir:

 

·         En la formulación de políticas en el marco de un nuevo modelo de desarrollo sustentable que comprometa el desarrollo económico con la protección del medio ambiente como acción de nuestros pueblos y gobiernos de proteger y mantener el medio ambiente para el beneficio nuestro y de nuestras generaciones futuras.

·         Debe constituirse en una instancia para la acción política que impulse a los gobiernos a encarar políticas públicas e instrumentos jurídicos que ayuden a  modificar la relación con otros pueblos que permitan una acción organizada para enfrentar  la crisis alimentaria

Cuya misión será:

 

PROMOVER EL DERECHO DE NUESTROS PUEBLOS A PRODUCIR, INTERCAMBIAR Y CONSUMIR ALIMENTOS A UNA ALIMENTACION DIGNA ECOLOGICA, SALUDABLE RESPETANDO NUESTRAS CULTURAS  CON EL FIN DE CONTRIBUIR AL LOGRO DE LA SUFICIENCIA ALIMENTARIA EN BASE A LA RECIPROCIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD ENTRE NUESTRAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES PRESERVANDO LA BIODIVERSIDAD Y LA NATURALEZA PARA LAS GENERACIONES FUTURAS .

Cuya visión será:

 

LAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES QUE CONFORMAMOS EL ALBA TCP HEMOS LOGRADO UNA PRODUCCION SOSTENIBLE ECOLOGICA DE ALIMENTOS EN BASE A NUESTRAS CAPACIDADES Y FORMAS DE PRODUCCION QUE NOS PERMITE ALIMENTAR DE MANERA DIGNA,  SALUDABLE Y CULTURALMENTE  APROPIADA A NUESTROS  PUEBLOS CUIDANDO Y RESPETANDO  NUESTRA MADRE TIERRA, PROTEGIENDO EL MEDIO AMBIENTE Y LA BIODIVERSIDAD.

Bajo estos principios:

ü  Recuperar nuestros sistemas propios de producción, consumo, conservación de alimentos en base a las herencias culturales de nuestros pueblos

ü  Sanar la madre tierra, recuperando las capacidades productivas de nuestros suelos, manteniendo limpias las fuentes de agua y preservando la biodiversidad

ü  Promover la producción de alimentos orgánicos y culturalmente apropiados.

ü  Acceder de manera justa y equitativo a la  tierra, agua, bosque, biodiversidad, tecnología apropiada, semillas, abonos orgánicos, y crédito al servicio de la soberanía alimentaria

ü  Relaciones comerciales basadas en la complementariedad, la justicia y la solidaridad

ü  Valorizar el rol de la mujer en la soberanía alimentaria en base a la dualidad y complementariedad entre hombre y mujer.

ü  Organización y movilización contra los alimentos transgénicos, las semillas genéticamente modificadas, y los agrocombustibles.

ü  Promover los mecanismos de intercambio local de saberes, alimentos, semillas,  de nuestros pueblos originarios y enriquecerlos a partir de otras prácticas interculturales

ü  Recuperar y fortalecer las formas de organización propias de los pueblos que favorecen la producción alimentos.

ü  Promover la agricultura familiar campesina indígenas originaria como el pilar principal sobre el que asienta la soberanía alimentaria

Con estos valores

ü   RECIPROCIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD como actos de correspondencia, cooperación, redistribución y retribución solidaria entre las comunidades, pueblos y naciones.

ü   AUSTERIDAD entendida como la satisfacción de lo que posibilita una vida buena sin acumulación ni consumismo.

ü   RESPETO DE LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA, LA NATURALEZA Y EL MEDIO AMBIENTE como expresión que recupera el sentimiento de pertenencia del ser humano al planeta tierra como único espacio que debemos mantener, respetar y querer para nuestros pueblos y las generaciones futuras.

ü   AUTONOMIA y AUTODETERMINACION como la recuperación de nuestras formas de gobernanza propias dotadas las competencias que permitan la gestión de nuestro territorio y todo lo que habita en él: nuestros montes, ríos, bosques, animales y plantas que nos permita el VIVIR BIEN en convivencia armónica con la naturaleza.

ü   AFIRMACION CULTURAL E INTERCULTURALIDAD como el reconocimiento de la sabiduría de nuestros pueblos que han sido capaces de mantener nuestros saberes ancestrales pese a la  colonización y que en el marco del respeto por las culturas de nuestros pueblos pueden permitir la convivencia armónica.

ü   SOSTENIMIENTO DE LA DIVERSIDAD CULTURAL Y BIOLOGICA como la base que sostiene la soberanía alimentaria

Para estos objetivos

 

GENERAL:

 

CONSTRUIR UNA ESTRATEGIA DE SOBERANIA ALIMENTARIA QUE PERMITA LA ALIMENTACION DIGNA, SALUDABLE Y CULTURALMENTE APROPIADA DESDE LOS PUEBLOS Y PARA LOS PUEBLOS MIEMBROS DEL ALBA TCP

 

ESPECIFICOS:

 

1.   Incrementar la producción de alimentos de nuestros pueblos con base al fortalecimiento de las capacidades de las familias indígenas originarias campesina, la valorización de los saberes ancestrales, la producción orgánica,  la protección del medio ambiente, los derechos  de la madre tierra y la diversidad.

 

2.   Promover el consumo de alimentos sanos y culturalmente apropiados para nuestros pueblos y en beneficio de los sectores más vulnerables.

 

3.   Desarrollar relaciones de comercio justo y equitativo entre las comunidades, pueblos y naciones con base en la complementariedad

 

LA MESA DE SOBERANIA ALIMENTARIA ESTUVO CONFORMADA POR REPRESENTANTES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE PAISES MIEMBROS DEL ALBA: CUBA, BOLIVIA, ECUADOR, VENEZUELA Y DELEGADOS DE OTROS PAISES BAJO LA SIGUIENTE DIRECTIVA:

·         Presidenta: Leónida Zurita-Bolivia

·         Vicepresidenta: María del Carmen Barroso  - Cuba

·         Relator: Cesar  Cabrera -    Ecuador

·         Natalia Chiwi: Secretario- Chile

·         Sistematizador: Elvira Gutiérrez-Bolivia

Es dado en la ciudad de Cochabamba a los dieciséis días del mes de octubre de 2009


PROPUESTA DE OBJETIVOS, LINEAMIENTOS Y ACCIONES PARA LA COMISION PERMANENTE DE SOBERANIA ALIMENTARIA

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

LINEAMIENTOS

ACCIONES

INCREMENTAR LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS DE NUESTROS PUEBLOS CON BASE AL FORTALECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES DE LAS FAMILIAS INDÍGENAS ORIGINARIAS CAMPESINA, LA VALORIZACIÓN DE LOS SABERES ANCESTRALES, LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA,  LA PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE, LOS DERECHOS Y DE LA MADRE TIERRA Y LA DIVERSIDAD.

ESTRATEGIA PRODUCTIVA QUE FOMENTE LA ACTIVIDAD AGROPECUARIA, FORESTAL, PISCÍCOLA Y DE APROVECHAMIENTO DE LA BIODIVERSIDAD

Establecimiento de PACTOS PRODUCTIVOS TERRITORIALES que fortalezcan las capacidades productivas de las comunidades en base a su vocación productiva

Realizar diagnósticos para formular estrategias de soberanía alimentarias nacionales y desde el ALBA TCP

Comprometer la voluntad política para destinar un monto especifico de recursos públicos al desarrollo rural productivo con énfasis en y la producción de alimentos

Implementación de un FONDO DE CRÉDITO DIRECTO para el fomento de la agricultura campesina indígena y originaria destinada a la producción de alimentos

Ampliación de la cobertura de riego y la utilización de tecnología apropiada que no dañe el medio ambiente

FOMENTO  A LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA

Incentivo a los complejos productivos agro ecológicos

Definición de normas de certificación para productos orgánicos provenientes de los países miembros del ALBA TCP

Regulación de la ampliación de la frontera agrícola

ESTRATEGIA DE RECUPERACIÓN DE SUELOS, ACCESO Y DISTRIBUCIÓN DE TIERRAS

Política de tierras que promuevan el acceso equitativo a la tierra

Campaña de recuperación de suelos: Incentivo por el uso de abonos naturales, descanso y rotación de cultivos.

PREVENCIÓN Y CONTROL DE RIESGOS CLIMATOLÓGICOS Y DE DESASTRES NATURALES

Constituir un servicio de seguro agrícola del ALBA TCP y que éste constituya como entidad financiadora

VALORIZACIÓN DE CONOCIMIENTOS LOCALES EN LA PRODUCCIÓN Y DIALOGO DE SABERES

Campaña "Nuestros pueblos nuestros saberes" para el intercambio local, regional y entre los países miembros del ALBA TCP.

Programa de transferencia de tecnología y conocimientos entre los países del TCP alba

PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Y LA BIODIVERSIDAD

Campaña "Diversidad de semillas, diversidad de comidas" para la recuperación e intercambio de saberes en la crianza de la diversidad de semillas y comidas entre nuestros pueblos.

Política de incentivos por la conservación de la biodiversidad

Programa de "Conservación de semillas desde nuestros pueblos" para la recuperación de la variabilidad y diversidad de cultivos con base en los  saberes ancestrales de nuestros pueblos

Conformación de una "PLATAFORMA  CONTRA LOS TRANSGÉNICOS Y AGRO COMBUSTIBLES" DEL ALBA TCP

Impulsar la forestación de los manglares bajo el Principio de precaución contra la pesca

Proteger los espejos de agua dulce

Obligatoriedad de los países del TCP Alba a la conservación de una determinada área de bosque.

PROMOVER EL CONSUMO DE ALIMENTOS SANOS Y CULTURALMENTE APROPIADOS PARA NUESTROS PUEBLOS Y EN BENEFICIO DE LOS SECTORES MAS VULNERABLES

POLÍTICAS PARA EL INCENTIVO AL CONSUMO DE PRODUCTOS LOCALES Y NACIONALES

Campaña "CONSUME LO NUESTRO CON DIGNIDAD"

Programa para la “Promoción de Productos Nacionales de Calidad”.

Política de "Incentivo a las compras locales" y entre los países miembros del TCP ALBA

POLÍTICAS PUBLICAS QUE PROMUEVAN LA ALIMENTACIÓN EN LOS SECTORES MAS VULNERABLES

Desayuno escolar con alimentos sanos y propios de cada lugar y de fomento de las compras locales y directas a los pequeños productores respaldadas por instrumentos jurídicos y de políticas publicas

Complementación alimentaria  a mujeres embarazadas y a niños menores de 5 años.

DESARROLLAR RELACIONES DE COMERCIO JUSTO Y EQUITATIVO ENTRE LAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES CON BASE EN LA COMPLEMENTARIEDAD

POLÍTICA DE PRECIOS JUSTOS A LOS ALIMENTOS BÁSICOS

 

Definir una regulación de precios para el comercio agrícola con países distintos al TCP ALBA

 

Regulación de monopolios

Regulación y protección de la producción

Normar la importación de alimentos de mala calidad, etc.

Promocionar la complementariedad entre los países del TCP ALBA

 

Conformación de Redes de Organizaciones Económicas en el marco del ALBA TCP

Definir una normativa y una planificación para las importaciones y exportaciones de alimentos entre los países miembros

 


LA MESA DE SOBERANIA ALIMENTARIA ESTUVO CONFORMADA POR REPRESENTANTES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE PAISES MIEMBROS DEL ALBA: CUBA, BOLIVIA, ECUADOR, VENEZUELA Y DELEGADOS DE OTROS PAISES BAJO LA SIGUIENTE DIRECTIVA:

Presidenta: Leónida Zurita-Bolivia

Vicepresidenta: Maria - Cuba

Relator: Ecuador

Sistematizador: Elvira Gutiérrez-Bolivia

 

16/10/2009 23:56 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Cambio Social y Nueva Civilización. No hay comentarios. Comentar.

Los Ricos Locos Consumistas Están Acabando Con El Planeta

Son los ricos los que están quemando el planeta
George Monbiot

 

The Guardian



El crecimiento de la población no es un problema -se produce en que consumen menos. Entonces, ¿por qué nadie acusa a los súper-ricos? No es una coincidencia que la mayoría de los que están obsesionados con el crecimiento de la población, son personas blancas que ya se les ha pasado el arroz: es por lo único que no pueden ser acusados. El brillante científico de los sistemas de la Tierra, James Lovelock, por ejemplo, dijo el mes pasado “Aquel que no vea el crecimiento de la población y el cambio climático como dos caras de la misma moneda son o ignorantes o se esconden de la verdad. Estos dos enormes problemas medioambientales son inseparables y discutir uno, ignorando el otro es irracional”. Pero es Lovelock quien está siendo ignorante e irracional.

Un informe publicado ayer en la revista Environment and Urbanization muestra que los lugares donde la población ha estado aumentando más rápido son aquellas en que las emisiones de dióxido de carbono han aumentado más lentamente y viceversa. Por ejemplo entre 1980 y 2005 el África Sub-Sahariana produjo el 18,5% del crecimiento global de la población y sólo el 2,4% del aumento de CO2. En América del Norte hubo un aumento del 4% de población pero un 14% en las emisiones. El 63% del aumento de población ha ocurrido en lugares con muy bajas emisiones.

Incluso estos datos no capturan toda la esencia. El informe dice que una sexta parte de la población es tan pobre que no produce emisiones. Éste coincide con ser el grupo con un aumento mayor de población. Los hogares en India que ganan menos de 3.000 rupias al mes (45€) usan una quinta parte de la electricidad por cabeza y una séptima parte del combustible para el transporte de los hogares que ganan 30.000 rupias o mas. Los que no tienen techo casi no utilizan nada. Aquellos que viven de procesar residuos (una gran proporción de los sin-clase urbanos) a menudo ahorran más gases de efecto invernadero de los que producen. Muchas de las emisiones por las que los países pobres son culpados deberían por justicia pertenecer a los países desarrollados. La quema del gas de las compañías exportadoras de petróleo desde Nigeria ha producido más emisiones de gases con efecto invernadero que todas las otras fuentes en el África sub-sahariana junta. Incluso la deforestación en los países pobres está conducida principalmente por operaciones comerciales para traernos madera, carne y pienso para el ganado para alimentar a los consumidores ricos. Los habitantes rurales pobres hacen incluso menos daño.

El autor del informe, David Satterhwaite, señala que la vieja formula enseñada a los estudiantes de desarrollo (I=PAT) es errónea*. El impacto total debería medirse como I=CAT: consumidores por la riqueza por la tecnología. Gran parte de la población mundial utiliza tan poco que ni siquiera se verían reflejados en esta ecuación. Son los que tienen más hijos.

Cuando existe una correlación muy débil entre el calentamiento global y el crecimiento de la población, hay una correlación fuerte entre el calentamiento global y la riqueza. He estado estando un vistazo a unos cuantos súper-yates, ya que necesitaba algo para entretener a los ministros laboristas al estilo que están acostumbrados. En primer lugar, estudié los planes para la Flota de Royal Falcon RFF135, pero cuando descubrí que solo quemaban 750 litros de combustible por hora me di cuenta que no iba a impresionar a Lord Mandelson. Puede que levante un poco las cejas en Brighton con el Overmarine Manguita 105, que quema 850 litros por hora. Pero lo que de verdad me impresionó fueron los Yates Wally en Mónaco. El Wally Power 118 (que da una sensación de poderío) consume 3.400 litros por hora navegando a una velocidad de 60 nudos. Es casi un litro por segundo o 31 litros por kilómetro.

Por supuesto, para hacer una verdadera impresión debo gastarme una pasta en accesorios de madera de teca y de caoba, llevar unas cuantos motos acuáticas y un mini-submarino, llevar a mis invitados al puerto en un avión privado o en helicóptero, ofrecerles atún, sushi y caviar de beluga y pilotar la bestia tan rápido que aplaste la mitad de la vida marina en el mediterráneo. Como propietario de uno de esos yates infligiré mas daño a la biosfera en 10 minutos que la mayoría de africanos durante todas sus vidas.

Alguien que conozco que socializa con los súper-ricos me dice que en la zona de la ribera baja del valle del río Tamesis vive la gente que calienta sus piscinas descubiertas a la temperatura de las bañeras durante todo el año. Les gusta estar tumbados en sus piscinas en las noches de invierno contemplando las estrellas. El coste del combustible es de 3.000£ al mes. 100.000 personas viviendo como estos se cargaran nuestros sistemas de apoyo de vida más rápido que 10.000 millones de personas viviendo como los agricultores africanos. Pero al menos los súper ricos tiene la buena costumbre de no procrear demasiado, por lo que los ricos viejos que se quejan de la súper-población les pueden dejar tranquilos.

El pasado mes de Mayo el Sunday Times publicó un articulo titulado "Billionaire club in bid to curb overpopulation". (Club de millonarios para reducir la sobre-población) Decía que “algunos de los más millonarios de Estados Unidos se han reunido secretamente” para decidir que buena causa apoyarían. “Se llego a un consenso: apoyarían una estrategia en la que el aumento de la población seria tratado como una potencial amenaza ambiental, social e industrial.” En otras palabras; Los ultra ricos han decidido que son los más pobres los que están destrozando el planeta. No esperes una metáfora, es imposible satirizarlo.

James Lovelock como Sir David Attenborough y Jonathan Porrit, patrocinan Optimum Population Trust (la fundación para la población óptima). Es una de las docenas de campañas y fundaciones cuyo sólo objetivo es desaconsejar a la gente que tenga hijos en nombre de salvar la biosfera. Pero no he sido capaz de encontrar una sola campaña con el único objetivo de exponer los impactos de los súper ricos.

Los obsesionados pueden decir que la gente que tiene muchos hijos puede que un día sean ricos. Pero ya que los ricos cada vez se apoderan de más y más, los recursos se están acabando y esto para la mayoría de los más pobres, es una perspectiva poco halagüeña. Hay importantes motivos sociales para ayudar a la gente a controlar la natalidad, pero pocos motivos ambientales- excepto entre las poblaciones ricas.

La Optimum Population Trust pasa por alto el hecho de que el mundo está en una transición demográfica: el ritmo en el aumento de la población se están reduciendo casi en todas partes y según Nature el numero de personas es muy probable que alcance un máximo en este siglo, aproximadamente 10.000 millones. La mayor parte del crecimiento se producirá entre aquellos que casi no consumen nada.

Pero nadie anticipa una transición en el consumo. La gente tiene menos hijos al ser más rica, pero no consumen menos- consumen más. Como muestra los hábitos de los súper ricos, no hay límites para el despilfarro. Se espera que el consumo aumente con el crecimiento económico hasta que la biosfera diga ya basta. Cualquiera que comprenda esto y todavía considere la población y no el consumo como el gran tema está, según palabras de Lovelock “escondiéndose de la verdad”. Es el peor caso de paternalismo, culpar a los pobres por los excesos de los ricos.

Entonces, ¿dónde están los movimientos de protesta contra los apestosos ricos que están destruyendo nuestros sistemas de vida? ¿Donde está la acción directa contra los súper-yates y los aviones privados? ¿Donde esta la guerra de clases cuando se necesita?

Es hora que tengamos las agallas de nombrar el problema. No es sexo, es el dinero. No son los pobres, son los ricos.


Traducido por Félix Nieto para Globalízate
http://www.globalizate.org/monbiot041009.pdf

Artículo original

Stop blaming the poor. It's the wally yachters who are burning the planet

Population growth is not a problem - it's among those who consume the least. So why isn't anyone targeting the very rich?

George Monbiot en The Guardian- Lunes 28 Septiembre 2009
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cif-green/2009/sep/28/population-growth-super-rich

Notas del traductor:

*La fórmula describe el impacto de la actividad humana en el medio ambiente, fue desarrollada en la década de los 70 en un debate entre Barry Commoner, Paul R. Ehrlich and John Holdren. I = P × A × T

Impacto humano (I) en el medio ambiente es igual al producto de la población (P), prosperidad (A: consumo per capita) y tecnología (T: impacto ambiental por unidad de consumo)

http://en.wikipedia.org/wiki/I_PAT

He traducido wally yatches como ricos en el título ya que la traducción yates wally no es muy sugerente, aun así he buscado el significado y se refiere a una compañía que diseña y fabrica yates de altas prestaciones, basada en Montecarlo y fundada en 1994 por Luca Basanni. http://en.wikipedia.org/wiki/Wally_Yachts

09/10/2009 22:08 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Progreso Destructivo. No hay comentarios. Comentar.

La Economía del Abrazo

Este es el prólogo al libro "La Economía del Agua" si bien fue hecho por un no experto, hace referencia a paradigmas alternativos de Economías Políticas, con pobre criticidad de las dinámicas económicas actuales, pero con reseña a paradigmas interesantes. Es un texto especial para el debate creativo.

 

La economía del abrazo

30-09-09 Por Paco Puche

 

 

 

Siguiendo las preferencias de Federico Aguilera (que ha solicitado mi contribución introductoria a este libro sobre la nueva economía, que es también cultura, del agua), empiezo citando a Mishan para poder explicar lo que el autor pretende con este texto: ponerse como tarea el “convencer a la gente de la necesidad de un cambio radical en la manera habitual de observar los acontecimientos económicos (sabiendo) que ideas que parecen en un primer momento estar condenadas a la impotencia política, pueden calar hondo en los hombres y mujeres corrientes”.

 

La economía como disciplina ha tenido distintos fundamentos a lo largo de su historia particular, aunque en el presente parece dominar ese modo que llamamos neoliberal. Este modelo se basa en concebir al mercado como instrumento e institución con capacidad autorreguladora y en considerar a la sociedad como suma de individuos que tomados uno a uno saben lo que se hacen: son soberanos y nadie debe dictarles sus comportamientos cuando compran, que no son otros que la obtención de la máxima utilidad.

 

“La idea de un mercado que se regula a sí mismo era una idea puramente utópica. Una institución como ésta no podía existir de forma duradera sin aniquilar la sustancia humana y la naturaleza de la sociedad, sin destruir al hombre y sin transformar su ecosistema en un desierto”, dejó dicho Polanyi en su célebre obra La gran transformación publicada en 1944, en la que explicaba el derrumbe del capitalismo decimonónico y los trágicos acontecimientos de la primera mitad del siglo XX.

 

Su tesis fuerte era que esta caída no era fruto ni de las guerras ni de los socialismos ni de los fascismos ni de las leyes de la economía sino de “las medidas adoptadas por la sociedad para no verse aniquilada por la acción del mercado autorregulador” porque, añadía, “la verdadera crítica que se puede formular a la sociedad de mercado no es que se funde en lo económico, sino que su economía descansa en el interés personal”. La sociabilidad es tan fundante que esa pretensión de desperdigar a sus componentes resulta, a la larga, fallida.

 

Esa especie de ‘petitio principii’ que sostiene el carácter “natural” del intercambio y el trueque más bien ha sido una inclinación humana muy poco frecuente, como no ha parado de mostrarnos la antropología. Por tanto, el mercado es una institución creada por la sociedad y sometida a reglas específicas según las épocas. Hay distintos tipos de mercados y hablar de “libre mercado” resulta un tanto contradictorio. Es justo concluir con Bromley que “no existe (el) mercado. Más bien existen muchísimas maneras de construir dominios de intercambio, cada uno de ellos reflejando expresiones y nociones colectivas previas sobre quién cuenta y qué es valioso y útil”. Por eso Federico Aguilera hace el propósito de no cansarse en la insistencia “de distinguir entre los mercados como mecanismos y el marco institucional -o reglas del juego- bajo el que operan esos mecanismos”.

 

Si lleva razón F.H. Knight cuando afirma: “ningún móvil específicamente humano es económico”; podemos decir que estos móviles son básicamente sociales. Y avanzando atrevidamente por este camino de la mano de Humberto Maturana podemos afirmar que hemos permanecido ciegos para no ver lo evidente cual es que “el amor es la emoción que constituye el dominio de acciones en el que el compartir alimentos, las interacciones recurrentes en una convivencia en sensualidad y ternura, así como la colaboración del macho en el cuidado de los niños, pudo tener lugar como una manera de vivir que, a través de su conservación en el linaje de primates a que pertenecemos, hizo posible las coordinaciones conductuales consensuales recurrentes que dieron origen al lenguaje”, y concluir con el propio Maturana que “nosotros sostenemos no solamente que el amor es la emoción básica en la configuración de lo humano en la evolución del linaje de primates bípedos a que pertenecemos, sino también que la evolución biológica no tiene lugar bajo la presión de la competencia, o en un proceso de maximación de ventajas selectivas, aun cuando uno pueda hablar siempre a posteriori como si hubiese sido el caso después de construir una historia filogenética particular”. Como se ve resuenan de cerca los ecos de Lynn Margulis y su Planeta simbiótico.

 

Desde una concepción de la economía como una entidad “natural”, individualista, autorregulada y egoísta hemos pasado a otra forma de entender la economía como una realidad comunitaria, instituida, cooperativa y emocional.

 

Si la definición de L. Robbins, de que la economía es la ciencia de los recursos escasos que pueden ser aplicados a diversos fines, la pasamos por la mirada de Geogescu-Röegen, sabemos que la escasez tiene que ver con el segundo principio de termodinámica que hace que “no podamos utilizar más que una sola vez una cantidad dada de baja entropía”, pero en cuanto a los fines la economía no puede permanecer en ese amplio abanico de posibilidades: es necesario concretar.

 

Para Georgescu-Röegen “el objetivo primario de la actividad económica es la conservación de la especie humana” y “la salida del proceso económico no es un flujo de salida de desechos sino el placer de vivir. Esta cuestión representa la segunda diferencia entre este proceso y el avance entrópico del entorno material. Sin reconocer este hecho y sin introducir el concepto de placer de vivir en nuestro armamento analítico no estamos en el mundo económico ni podemos descubrir la verdadera fuente de valor económico que es el valor que la vida tiene para cada individuo portador de vida”.

 

K. Boulding, allá por los años setenta del pasado siglo, descubrió la economía del amor, esa pléyade de donaciones o transferencias unidireccionales que surgen del amor y que tienen como función específica la de integración social. Es más, considera que la inestabilidad del capitalismo le puede venir de ciertas deslegitimaciones del intercambio que pueden tener lugar a causa de fuertes preferencias por las relaciones integradoras que son mucho más satisfactorias, personalmente, que el mero intercambio por dinero.

 



Como tendremos que enfrentarnos a las realidades que la metáfora “el vehículo espacial tierra” sugiere, tarde o temprano (hoy más bien pronto) tendremos que pasar a un sistema de reciclaje de materiales y al uso de la energía solar. En esa necesaria transición, nos confiesa que “mis propios valores me inclinan fuertemente hacia una sociedad en la que las donaciones y especialmente la reciprocidad, desempeñen un papel importante; en la que el sentido de comunidad sea fuerte, pero también en la que la comunidad estimule la libertad y la individualidad. (...) La teoría de la economía de las donaciones es un fundamento modesto para la ideología del porvenir. Creo que sin este fundamento no puede construirse la ideología que nos guiará hacia el futuro”.

 

Indagar el éxito o fracaso de un determinado modelo económico, desde la perspectiva de esta economía del amor, va a tener que ver con la mayor o menor felicidad que aporta al conjunto de la población y no con ese modelo en el que lo que se mide es el incremento de la producción de “bienes y servicios”, que no suele entrar en los detalles de qué son “bienes” y qué son males, ni en los “servicios” que son perjuicios –como es el caso de fabricar bombas de racimo y enseñar a manejarlas-, ni preguntarse entre quiénes se distribuyen los productos y a costa de quién -aquí habría que contar con las demás generaciones y con los demás seres vivos para hacer las cuentas completas-.

 

Asimilar la encuesta de felicidad a las preferencias del consumidor cuando compra, suponiendo su soberanía, resulta inadecuado porque tanto la producción, como la propaganda, como las reglas del mercado están del lado de las empresas más ricas y poderosas. Que la bebida que más se consume en el mundo es la que más se gasta en propaganda muestra hasta dónde llega la tan cacareada elección libre del consumidor. La sedicente ‘ley de Say’, de que la oferta crea su propia demanda, sólo es cierta en la práctica si se le proporciona una buena ayuda.

 

Todos los trabajos que reúne C. Hamilton en su obra El fetiche del crecimiento (2006) relativos al bienestar y a la felicidad de las gentes muestran que, una vez resueltas las necesidades básicas, si mejoran nuestras relaciones nos sentimos felices, si mejora nuestro saldo bancario, no.

 

Para el caso de los ‘usamericanos’, el siguiente diagrama es bien explícito:

 



Se ve claramente que, mientras en los últimos 50 años las rentas de los americanos han subido notablemente, el porcentaje de personas que manifiesta sentirse feliz no se ha modificado en ese tiempo (se ha mantenido en torno al 30%). Existe una desconexión clara entre bienestar, felicidad e incremento de renta.

 

En el cuento de Tomi Ungerer titulado Los tres bandidos (1963) se narra la historia de tres despiadados salteadores de caminos que se dedican a acumular riqueza sin contemplaciones pero que en uno de los lances de su actividad se encuentran con lo inesperado: una indefensa niña huérfana que duerme en el fondo de un carruaje. Caen del caballo, se embargan de ternura, toman en brazos a la niña dormida y la albergan en su guarida. La historia concluye con los tres feroces bandidos renegando de su pasado y dedicando el resto de sus vidas a cuidar de niños desamparados.

 

Durante la década de los años 70 del siglo pasado, en el alto Himalaya surgió un movimiento de protesta, protagonizado por mujeres de las aldeas, para impedir que las empresas madereras destrozaran los bosques. Las mujeres se abrazaban a los árboles y afirmaban que los bosques no eran almacenes de madera sino fuente de seguridad ecológica.

 

En 1981 el gobierno impuso la prohibición de la tala de árboles en el Himalaya. “Con aquel acto de abrazarse a los árboles como miembros de su propia familia, unas mujeres normales y corrientes lograron movilizar unas energías más poderosas que las de la policía y la fuerza bruta de los intereses madereros juntas”, nos relata Vandana Shiva en su ultimo libro titulado Manifiesto para una democracia de la Tierra (2006). Aquello se conoce como Movimiento ‘Chipko’, porque este término quiere decir abrazo.

 

Llegados a este punto hemos acabado hablando de tres economías: la economía de los mercados, la economía del amor y la economía de la naturaleza; a éstas dos últimas les podemos llamar economías del abrazo y podrían simbolizarse en el dibujo del bandido enternecido.Vandana Shiva en el libro citado habla también de las tres economías:

 

La economía de la naturaleza, que es la primera y primaria sobre la que descansan todas las demás. Es aquello que dice la economía ecológica de que la esfera económica es un subsistema de la biosfera.

 

La economía del sustento, que es aquella que practican los dos tercios de la humanidad que se dedican a la producción artesanal, a la agricultura campesina, a la pesca y al manejo autóctono de los bosques y que abarca, además, todos aquellos ámbitos en que los seres humanos producen en equilibrio con la naturaleza y reproducen la sociedad a través de la colaboración, la mutualidad y la reciprocidad, es decir del abrazo.

 

Y la economía de los mercados, que la autora dice que hay de dos tipos: unos arraigados en la sociedad, que están al servicio de las personas y son ellas las que les dan la forma y las reglas y que vienen a ser lugares de intercambio, reunión y cultura; y otros configurados por el capital que excluye a las personas como productoras y en los que la “codicia, la rentabilidad y el consumo pasan a ocupar el lugar de las necesidades de las personas”, o como decía Adam Smith, allá por 1785, ”aquellos que tienen el mayor interés en defraudar y en imponerse al público son los que con frecuencia dictan la regulación del comercio”.

 

El Movimiento ‘Chipko’ representa muy bien esta economía que he denominado del abrazo y que enlaza con la economía del amor de Boulding y Maturana, con la de los fines de Georgescu-Röegen, con la economía de la naturaleza y del sustento de Vandana Shiva, porque estas mujeres abrazadas a los árboles expresan a la vez amor, fraternidad, dependencia de los bosques, reverencia de la naturaleza y lucha por la vida.

 

La imagen del bandido amoroso sería su mejor estandarte, como ya hemos visto. Como resume Naredo “se trataría de establecer una nueva especie de ‘panteísmo’ que restaurara el respeto por los sistemas complejos que componen la biosfera y los recursos naturales” (Desarrollo económico y deterioro ecológico, 1999).

 

La nueva economía del agua que Federico Aguilera nos propone está entre estos mismos paradigmas y sensibilidades. Él, junto a otros pocos, ha sido el que ha inventado eso que llamamos ya corrientemente la nueva cultura del agua. La palabra cultura, en sánscrito, se refiere a aquellas actividades que mantienen unidas a una sociedad o a una comunidad. Por eso, si la nueva economía del agua está impregnada de esta nueva cultura, necesariamente hablamos de generar vínculos.

 

En efecto, basta leer en qué consiste para el autor de este libro la nueva cultura del agua, para comprobar lo que hemos dicho: “una nueva cultura del agua se apoya en tres pilares básicos. La gestión de los ecosistemas (gestión del agua y del territorio) (...), es decir, inserción de la economía en los límites de los ecosistemas; mejora del conocimiento y cambio de mentalidad, lo que requiere cambiar las preguntas (...) y, finalmente, profundizar en una toma democrática de decisiones que cuente con la gente”.

 

La nueva economía del agua para los que, como Federico, defienden este nuevo paradigma (con nuevas visiones, nuevas preguntas y nuevas soluciones) consiste en una economía compleja o en una economía viva: una economía que aúna la naturaleza (los ecosistemas), el sustento (el territorio y las gentes) y los mercados. Una economía que es a la vez pública (instituciones), privada (mercados) y social (comunidad y democracia participativa).

 

Como la define Vandana Shiva, “las economías vivas son creadas con la naturaleza y a través de la solidaridad entre las personas”.

 

Cuando Federico define el agua como un activo económico, ecológico y social está hablando de las tres economías. Cuando Javier Martínez Gil habla de ‘fluviofelicidad’ está hablando de economía del abrazo.

 

No existe la economía abstracta, fuera del tiempo y del espacio, sino lo que existe es una economía histórica, inserta en la biosfera y construida por una sociedad. Como decía Mishan al principio de este heterodoxo prólogo, éste nuevo paradigma puede ser ese cambio radical necesario en la observación de los acontecimientos económicos, que algún día puedan calar en los pensamientos de hombres y mujeres corrientes.

 

Abro este libro, dedicado al agua, a la economía, al cambio de paradigma, a la democracia con la gente, y a muchas cosas más abrazando a mi amigo Federico Aguilera, con el que hago junto este apasionante camino. www.ecoportal.net

 

Paco Puche, Librero y ecologista. Prólogo del último libro de Federico Aguilera Klink, La nueva economía del agua (Madrid: Libros de la Catarata, 2008), en el que se afirma que el agua cumple diferentes funciones, como activo ecológico, económico y social que, además de necesarias, tienen que ser compatibles. Colaborador de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com

 

03/10/2009 00:23 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Economía Ecológica. No hay comentarios. Comentar.

Un Mundo en Transición

Después del siglo XX: un mundo en transición

Por Eric Hobsbawm


 

La “globalización neoliberal”, según Eric Hobsbawm, supone una mudanza económica, política y cultural del mundo en el siglo XXI. Un período de transición, un período en el que se acreciente la desigualdad, donde el desarrollo económico afecta a los países de manera asimétrica. Análisis con el sello del autor que plantea que el poder económico tendrá una orientación asiática y la crisis medioambiental no estará cerca de solucionarse.

 

 

Un muy destacado científico ha expresado la opinión de que la raza humana sólo tiene un cincuenta por ciento de posibilidades de sobrevivir al siglo XXI. Ésta es en cierto sentido una afirmación extrema; pero muy pocos disentiríamos de la idea de que nuestra especie y nuestro globo enfrentan ahora peligros sin precedentes para la presente centuria, aunque sólo sea por el extraordinario impacto que la tecnología y la economía humanas ejercen sobre el medio ambiente. A este ensayo mío no le conciernen tales escenarios apocalípticos: supondré que si la humanidad sobrevivió al siglo XX, igualmente lo hará en el siglo XXI.

El mundo de principios del siglo XXI se caracteriza por tres sucesos principales:

* Las enormes fuerzas que aceleran la velocidad de nuestra capacidad de producción y que, al hacerlo, cambian la faz del mundo. Esto es así y así continuará.

* Un proceso de globalización acelerado por la revolución en el transporte y las comunicaciones, nos indica que: a) sus efectos mayores corresponden directa o indirectamente a la globalización económica; aunque b) se presenta en todos los campos excepto en los del poder político y la cultura, en la medida en que dependen del idioma.

* El reciente pero rápido cambio en la distribución de la riqueza, el poder y la cultura, de un patrón establecido que duró de 1750 a 1970 a uno todavía indeterminado.

I

El incremento en nuestra capacidad para producir –y para consumir– difícilmente requiere de comprobación alguna. Sin embargo, deseo hacer tres observaciones. La primera concierne a la explotación de recursos cuyo abastecimiento es naturalmente limitado. Esto incluye no sólo las fuentes de energía fósil de las cuales la industria ha dependido desde el siglo XIX –carbón, petróleo, gas– sino de los más antiguos fundadores de nuestra civilización, a saber: agricultura, pesca y bosques. Estas limitaciones naturales o son absolutas dada la magnitud de las reservas geológicas y de tierras cultivables, o relativas cuando la demanda excede la capacidad de estos recursos para su propia renovación, como la excesiva explotación pesquera y de bosques. Cerca del final del siglo XX el mundo no se había aproximado aún al límite absoluto de las fuentes de energía, ni a un incremento sustancial en la productividad agrícola y las extensiones cultivables, aunque el ritmo de incorporación de nuevas tierras aflojó durante la segunda mitad del siglo. Los rendimientos por hectárea de trigo, arroz y maíz subieron a más del doble entre 1960 y 1990. Sin embargo, los bosques fueron seriamente amenazados. La deforestación en pequeña escala ha sido un antiguo problema y ha dejado marca permanente en algunas regiones, notablemente el Mediterráneo. La sobreexplotación pesquera empezó a alcanzar su punto crítico en el Atlántico norte alrededor de los últimos treinta años del siglo XX y se extendió a todo el globo debido a la preferencia por algunas especies. Esto, hasta cierto punto, se ha compensado con la acuicultura, que en la actualidad produce alrededor del 36 por ciento del pescado y marisco que consumimos –cerca de la mitad de las importaciones de pescado de los Estados Unidos. Aunque la acuicultura todavía se encuentra en etapa inicial, el esfuerzo podría terminar en la mayor innovación en la producción de alimentos desde que se inventó la agricultura. Esta vastedad de alimentos alcanzada, que permite alimentar a más de seis mil millones de personas mucho mejor que a los dos mil millones de principios del siglo XX, se logró a través de los métodos tradicionales, además de las tecnologías mecánica y química; de modo que no tiene sentido argumentar que la humanidad no puede ser alimentada sin manipulación genética.

El agotamiento de los recursos no renovables o limitados ciertamente planteará serios problemas al siglo XXI, particularmente si la crisis medioambiental no se encara seriamente.

Mi segunda observación se ocupa del impacto que la revolución tecnológica ha tenido sobre la producción y la mano de obra. En la segunda mitad del siglo XX, por primera vez en la historia la producción dejó de ser de mano de obra intensiva para volverse de capital intensivo y, progresivamente, de información intensiva. Las consecuencias han sido dramáticas. La agricultura sigue siendo el principal deponente de mano de obra. En Japón la población agrícola se redujo del 52,4 por ciento después de la Segunda Guerra Mundial al 5 por ciento en el presente. Lo mismo en Corea del Sur y Taiwán. Aun en China la población agrícola ha disminuido del 85 por ciento en 1950, al 50 por ciento hoy en día. No hay necesidad de comprobar la sangría de campesinos en América Latina desde 1960, pues es evidente. Para decirlo pronto, salvo la India y algunas zonas del África subsahariana, no quedan países campesinos en el mundo. La dramática caída de la población rural se ha compensado con un alto crecimiento de las zonas urbanas que, en el mundo en desarrollo, han dado origen a ciudades gigantes.

En el pasado, este caudal de mano de obra redundante y no calificada era absorbido por la industria –en la minería, la construcción, el transporte, las manufacturas, etc. Esta situación aún prevalece en China, pero en el resto del mundo, incluyendo a los países en desarrollo, la industria ha venido deshaciéndose aceleradamente de la mano de obra. Este descenso en la industria no es sólo debido a la transferencia de la producción de regiones de altos costos a otras de bajos, sino que también va implícita la substitución de tecnologías cuyos costos declinan por mano de obra calificada cuyos costos son inelásticos y al alza con el propio desarrollo económico. Desde 1980, los sindicatos de la industria automotriz en los Estados Unidos han perdido la mitad de sus miembros. Igualmente Brasil empleaba un tercio menos de trabajadores aun cuando produce casi el doble de vehículos automotores en 1995 que en 1980. El incremento en el sector de los servicios junto al crecimiento económico no ofrecen una alternativa viable para dar salida a la mano de obra redundante tanto industrial como agrícola, generalmente de baja escolaridad y con poca capacidad de adaptación. Sin embargo, hasta ahora, el empleo a las mujeres ha resultado relativamente beneficiado, al menos en los países desarrollados.

La mayor parte de la mano de obra redundante la absorbe la economía informal que, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), comprende el 47 por ciento del empleo no agrícola en el Medio Oriente y Norte de África; 51 por ciento en América Latina; 71 por ciento en Asia y 72 por ciento en el África Subsahariana. El problema se observa muy agudo en los países más pobres y en aquellos otros devastados por la transición económica, como la ex URSS y los Balcanes. Mientras se ha argumentado a favor de la flexibilidad y efectividad de la economía informal sobre todo en el caso latinoamericano, la verdad es que ésta es siempre bastante menos significativa en los países desarrollados (alrededor de diez por ciento en Estados Unidos). En cambio, el contraste entre un rápido crecimiento económico y la incapacidad para generar suficientes empleos es particularmente impactante en la India, cuyo crecimiento se cimienta en capital e información intensivos pero con un 83 por ciento de la fuerza laboral en el sector informal. El gobierno de Manmohan Singh se ha visto en la necesidad de garantizar un mínimo de días de trabajo a la población rural más pobre.

Mi tercera observación es obvia, y es que el enorme incremento en la capacidad humana para producir depende mayormente de los conocimientos y la información. Esto es, en un gran número de gente con altos estudios y no necesariamente sólo en el campo profesional de la investigación y el desarrollo. Aquí, la riqueza acumulada y el capital intelectual de la era de la industrialización occidental continúa dándoles a los países del norte enormes ventajas sobre los países en desarrollo. Aunque el número de asiáticos laureados con Premios Nobel de Ciencia va en aumento desde 1980, sigue siendo pequeño. Los recursos intelectuales en el resto del mundo en desarrollo siguen a la espera de un mejor aprovechamiento. Además, los jóvenes investigadores del mundo en desarrollo pueden trabajar en los centros de investigación del Norte, reforzando así su predominancia.

Sin embargo, el siglo XXI está siendo testigo de la rápida transferencia de actividades innovadoras, base del progreso moderno, antes monopolizadas por las regiones del Atlántico norte. Esto es muy reciente. El primer laboratorio extranjero para investigación y desarrollo se estableció en China en 1993 (por Motorola); pero en pocos años setecientas empresas transnacionales han hecho lo mismo, mayormente en el sur y el este de Asia, una región especializada en diseño de semiconductores. Y aquí, una vez más, las disparidades regionales parecen aumentar, ya que el progreso depende también de que los gobiernos sean efectivos, se cuente con infraestructura adecuada y, sobre todo, con población educada por encima de los niveles básicos. No hay duda de que en países como la India y, en menor grado, Brasil, la baja escolaridad de la mayoría de la población es un obstáculo; sin embargo, esto se ha compensado por el relativo buen aprovechamiento del escaso número de los altamente educados. Los avances en este aspecto, en el mundo en desarrollo, todavía enfrentan un largo camino. El crecimiento de algunas regiones y el rezago de otras es muy evidente, así como el aumento en las disparidades. Según la revista R&D, en la lista de países más atractivos para invertir, están –en ese orden– China, Estados Unidos, India, Japón, el Reino Unido y Rusia. De América Latina, Brasil ocupó el lugar diecinueve (debajo de Austria), y México el ventitrés.

II

Y paso a la globalización, esto es, el desarrollo mundial como una sola unidad, cuyas transacciones y comunicación están libres de trabas locales y de otra índole.

Esto, en principio, no es nada nuevo. Teóricos como Wallerstein registran un “Sistema Mundial” desde la circunnavegación del globo durante el siglo XVI. Desde entonces se han ido registrando otros varios e importantes avances, principalmente en los campos económico y de las comunicaciones. Dejaré fuera de las comparaciones la fase del proceso previa a 1914. Esa economía nunca abordó seriamente asuntos de producción y distribución de bienes materiales aun cuando sí creó un libre flujo global en las transacciones financieras –aunque en menor escala que las actuales. Fueron tiempos de migraciones de mano de obra casi totalmente irrestrictas por los gobiernos, y en este sentido, una globalización más avanzada que la presente. Y mientras que las comunicaciones sufrieron cambios benéficos y sustanciales en los sistemas postales, telegráficos y organismos de coordinación internacional a mediados del siglo XIX, el número de personas involucradas en transacciones internacionales fue escaso. De hecho, la globalización de la producción ha sido posible gracias al revolucionario avance en las comunicaciones, que virtualmente han abolido las limitaciones en cuanto a lugar, distancia y tiempo se refiere y al no menos dramático adelanto en la transportación de mercancías desde los años sesenta –carga aérea y contenedores–, aun cuando la innovación tecnológica fue menor que en las comunicaciones humanas.

Aquí, tres puntos son relevantes.

El primero es la peculiar naturaleza de este proceso a partir de los años setenta, concretamente el triunfo sin precedente de un capitalismo que descansa en la libre movilidad global de todos los factores de la producción y la de los gobiernos atentos a no interferir en la distribución de los recursos dispuesta por el mercado. Ésta no es la única versión del concepto de globalización. En las décadas anteriores a 1914, su progreso corrió paralelo rivalizando con las políticas proteccionistas, moderadas en la mayoría de los países industrializados y extremas en los Estados Unidos. Durante las décadas doradas posteriores a 1945 esta práctica de sustitución de importaciones corrió paralela a las políticas, no tan infructuosas, del mundo no comunista. No queda claro que los programas neoliberales extremos aseguren un máximo de crecimiento económico, asumiendo que fuese deseable. El más rápido crecimiento del Producto Interno Bruto per cápita observado en el “mundo capitalista avanzado” no se dio en el “orden liberal” de 1870 a 1913, ni tampoco en el “orden neoliberal” de 1973 a 1998, sino solamente en los “años dorados” de 1950-1973. El crecimiento económico de los inicios del siglo XXI ha descansado primordialmente en un dinamismo que Maddison llama “las quince economías asiáticas resurgentes”, cuyo crecimiento ha sido asombroso. Pero no fue el neoliberalismo el que presidió la extraordinaria revolución industrial de Corea del Sur, Taiwán, China y, aun, la India a principios de los años noventa. A la inversa, la situación de 168 economías, fuera de estos dínamos, mostró un rápido deterioro en el último cuarto del siglo XX y fue una catástrofe para la ex URSS, los Balcanes y algunas regiones africanas.

Algunos aspectos de esta globalización neoliberal tienen relevancia directa sobre la situación mundial general a principios de este siglo XXI. Primero, es patente el incremento en la desigualdad económica y social tanto entre países como al interior de ellos. Esta desigualdad eventualmente podría disminuir, pues las economías asiáticas más dinámicas podrían alcanzar a los viejos países capitalistas desarrollados; pero en el caso de la India y China, con sus miles de millones de habitantes, hace que la brecha sea tan grande y que el paso al que pudieran alcanzar el mismo PIB per cápita de los Estados Unidos sea tan lento como un caracol. Lo que es más, la rapidez con que crece la brecha entre países ricos y pobres reduce el significado práctico de estos avances. Sería inapropiado usar a los 52 multimillonarios de Rusia como índice comparativo del estándar de vida en ese país. Éstos representan otra más de las consecuencias de la globalización neoliberal, cuya novedad es que pequeños grupos de ricos globales son tan adinerados que sus recursos podrían ser de la magnitud del ingreso nacional de países como Eslovaquia, Eslovenia, Kenya o, en el caso de los muy ricos, del orden del PIB de Nigeria, Ucrania y Vietnam. Este tipo de crecimiento ha generado en la India un mercado de clase media tipo occidental contado por decenas –algunos aseguran que cientos– de millones; sólo hay que subrayar que, hacia 2005, en este país el 43 por ciento de la población vivía con menos de un dólar al día. Fuertes y crecientes desigualdades en la riqueza, el poder y las oportunidades para tener una vida mejor no son la receta para la estabilidad política.

La segunda característica de la globalización, respaldada por las políticas socialmente ciegas del Fondo Monetario Internacional, ha sido el agudo crecimiento en la inestabilidad económica y en las fluctuaciones económicas. Los viejos países industriales han estado resguardados, comparativamente, de las depresiones cíclicas, excepto por los bruscos virajes a corto plazo del mercado bursátil; sin embargo, el impacto ha sido dramático en grandes partes del mundo y, notablemente, en América Latina, el sudeste asiático y la ex Unión Soviética. Sólo tenemos que recordar las crisis de principios de 1980 en Brasil y, a fines de los noventa, las de Indonesia, Malasia, Tailandia y Corea del Sur y, sin olvidar, la de Argentina a principios del año 2000. Sólo recordemos los cambios políticos que siguieron a estas crisis en varios países. Las economías volátiles no son receta para la estabilidad política.

La tercera característica de la globalización neoliberal es que, al sustituir un conjunto de economías nacionales por una economía global, se reduce severamente la capacidad de los gobiernos para influir en las actividades económicas de su territorio y se daña su capacidad recaudatoria. Esta situación se agudizó mayormente al aceptar todos la lógica del neoliberalismo. Desde la terminación de las economías de planeación centralizada, todos los países, incluyendo a los más grandes, están en mayor o menor grado a merced del “mercado”. Esto no implica que hayan perdido todo peso específico en la economía. Todos los gobiernos centrales y locales, por la naturaleza de sus actividades, son los principales empleadores de la fuerza laboral. Es más, así han retenido su mayor valor histórico: el monopolio de la ley y el poder político. Y esto significa que ya no funcionan como actores económicos en el teatro mundial, ni siquiera como dramaturgos aunque sí como escenógrafos. Pues los actores de hoy, las grandes corporaciones transnacionales, se ven en la necesidad de acudir a ellos pues también son los propietarios de los teatros nacionales que requieren para sus operaciones. La globalización neoliberal ha debilitado seriamente a los Estados nacionales como los conductores del poder y artífices de la política.

Políticamente, el aspecto más serio de este debilitamiento es el de que priva a los gobiernos, sobre todo a los de las economías desarrolladas del Norte y Occidente, de sus ambiciosos y generosos planes sobre seguridad social, mismos que ya desde los tiempos de Bismarck habían sido reconocidos por los gobernantes como la mejor herramienta para la estabilidad social y política, esto es, el Estado benefactor. En vez de esto, el mercado global fundamentalista ofrece un proyecto de prosperidad para todos –o casi todos– a través de los beneficios de un crecimiento económico interminable. Aun en los países como el Reino Unido donde el programa neoliberal ha proveído a la gente de una genuina y bien distribuida riqueza, no han disminuido las demandas de los ciudadanos por más empleos, garantías para sus ingresos básicos, seguro social, salud y pensiones. Sólo la capacidad o voluntad de los gobiernos para proveer lo anterior ha posibilitado el cumplimiento de esas ambiciones.

Esto me trae a la segunda y más amplia de las propuestas sobre globalización y es que ésta, en mayor o menor grado, es universal pero se queda corta ante un problema humano mucho mayor: la política. Históricamente han existido y existen mecanismos económicos en el mundo, pero ninguno dirigido a la creación de un gobierno mundial. Las Naciones Unidas y otros organismos prevalecen por la conveniencia y el permiso que los propios países les otorgan. Los Estados nacionales son las únicas autoridades en el mundo y sobre el mundo para ejercer el poder de la ley y el monopolio de la violencia. De hecho, en el transcurso del siglo XX se dio fin a la era de los viejos y nuevos imperios y, durante la Guerra Fría, se estabilizaron las fronteras de los Estados nacionales, revertiéndose la vieja tendencia hacia la concentración del poder político debido a la expansión imperial y por el surgimiento de Estados nacionales ampliados. Por implicación, esto resultó antiglobalizador. Hoy en día, hay cuatro veces más naciones técnicamente soberanas que hace cien años. Desde luego, en cierto sentido esta multiplicación de Estados nacionales ha favorecido la globalización económica pues muchas de las pequeñas y enanas unidades políticas dependen totalmente de la economía global porque poseen recursos indispensables –petróleo, destinos turísticos, territorios base para la evasión fiscal, empresas transnacionales. Así pues, algunos países se han beneficiado desproporcionadamente con la globalización. De los quince Estados nacionales con el PIB más alto per cápita en el 2004, doce tienen una población que va de los cien mil a los diez millones de habitantes. La mayoría sin un poder o peso significativos. No obstante, aun los Estados pequeños y aquellas etnias aspirantes a formar el suyo propio, son rocas que rompen el oleaje de la globalización. Ha habido intentos ocasionales de contrarrestar la fragmentación política del mundo, principalmente a través de áreas regionales de libre comercio como el Mercosur, pero sólo la Unión Europea ha logrado ir más allá de lo meramente económico, pero aun sin que se vean indicios claros de avance hacia una federación, ni siquiera a Estados confederados, como estaba en la mente de sus fundadores. La UE, pues, permanece como un hecho irrepetible y producto de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Y abundando: los Estados nacionales son lugares políticos y la política tiene una considerable fuerza internacional en una época en que todos los países, democráticos o no, y aún las teocracias, tienen que tomar en cuenta el sentir de sus ciudadanos. Esa ha sido una fuerza suficiente para ponerle un freno a la globalización neoliberal. El ideal de una sociedad global de libre mercado supone la irrestricta distribución de recursos y resultados en base a criterios de mercado. Por razones políticas, los gobiernos no pueden correr el riesgo de dejar en manos del mercado la distribución del producto nacional. Otra, la globalización requiere de un solo lenguaje –una versión globalizada del inglés pero, como lo demuestra la historia reciente en Europa y el sur de Asia, los países pagan las consecuencias si fallan al tomar en cuenta los idiomas dentro de sus territorios. Un mundo neoliberal requiere moverse libremente en la transacción de todos los factores de la producción. Sólo que no existe el libre movimiento internacional de la mano de obra, a pesar del hecho de encontrarse una enorme brecha entre los niveles de salarios de los países pobres y los ricos; millones de pobres en el mundo quieren migrar a las economías desarrolladas. ¿Y por qué no hay libertad migratoria? Porque no existe gobierno alguno en las economías desarrolladas que se atreva a pasar por alto la resistencia masiva de sus ciudadanos hacia la irrestricta inmigración, tanto en el plano económico como en el cultural. No defiendo esta situación, sólo señalo su enorme fuerza.

La política, a través de la acción del Estado, proporciona así el necesario contrapeso a la globalización económica. Sin embargo, difícilmente hoy encontramos gobiernos que rechacen las desventajas de la globalización o que pudieran suspenderla en sus territorios, si quisieran. Claramente no todos los países son iguales. Ciertamente, la proliferación de países pequeños y virtualmente débiles da gran prominencia y peso global a un puñado de países o uniones fuertes que dominan hoy en día el mundo: China e India, los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, Japón y Brasil, quienes tienen alrededor de la mitad de la población mundial y casi las tres cuartas partes del PIB. La globalización económica opera a través de empresas transnacionales sin poder militar ni político, pero que funcionan en un marco determinado por sus propios países de origen, sus políticas, alianzas y rivalidades.

No obstante, los progresos y la voluntad de globalización continuarán aun si –lo que no es imposible– el ritmo para lograr el libre intercambio mundial aflojase en las próximas décadas. Esto me trae a mi tercera proposición: la creación de una economía mundial como una sola y total unidad interconectada y sin obstáculos aún está en la infancia. Así, si tomamos los bienes de exportación como si fuesen el PIB de los 56 países económicamente significativos del mundo, este alcanzó su primer punto máximo alrededor de 1913 con cerca del nueve por ciento de los PIBs conjuntos, pero entre este año y 1990, sólo hubo un crecimiento del 13,5 por ciento; ni siquiera se duplicó. El Instituto Federal Suizo de Tecnología, en Zurich, ha establecido un índice de globalización. En este índice los diez países más económicamente globalizados del mundo sólo incluyen una economía avanzada, la del Reino Unido (como el número 10). De las economías mayormente desarrolladas, Francia clasifica en el puesto 16; los Estados Unidos en el 39 un poco adelante de Alemania y Noruega; Japón ocupa el puesto 67; Turquía clasifica en 52; China en 55; Brasil, 60; Rusia, 76 y la India ocupa el lugar 105. La clasificación en globalización social se distribuye más uniformemente entre las economías occidentales. Con excepción de la mayor parte de América Latina, la globalización social (si se prefiere cultural) refleja un mayor avance que la económica.

Esto indica que el mundo continúa abierto a los choques y tensiones de la globalización. Consideremos que, mientras los pasados treinta años nos han traído las más grandes migraciones masivas, sólo el 3 por ciento de la población mundial vive fuera de su país de origen. ¿Qué tan lejos nos llevarán los todavía modestos avances de la globalización? Júzguenlo ustedes.

III

Si hemos de juzgar los cambios en la riqueza, el poder y la cultura en el equilibrio global, debemos, por tanto, definir lo que se entiende por equilibrio mundial, o mejor, por desequilibrio –como prevaleció el planeta en el período de 1750 a 1970. Con una sola excepción –la población– hubo un gran predominio de la región del Atlántico norte, al principio confinada a las partes más relevantes de Europa pero que en el transcurso del siglo XX se inclinó hacia las antiguas colonizaciones de emigrantes europeos a Norteamérica, específicamente los Estados Unidos. Europa y las regiones colonizadas por emigrantes europeos nunca fueron más que una minoría de la población global, digamos el veinte por ciento en 1750, y tal vez el treinta o 35 por ciento hacia 1913. Desde entonces, ha caído hasta llegar alrededor del quince por ciento.

En cualquier otro sentido, el predominio del Atlántico norte fue absoluto. Cualesquiera que hubiesen sido las circunstancias, la economía mundial se transformó gracias a las tecnologías y al sistema capitalista occidentales. Pero aquí debe hacerse una distinción entre el original predominio europeo y la más reciente fase norteamericana. En el siglo XIX la dinámica global venía del capitalismo europeo pues los Estados Unidos eran mayormente una economía independiente: hasta el siglo XX su impacto sobre América Latina, por ejemplo, era menor comparado con el de Gran Bretaña. Los territorios del mundo estaban ocupados y divididos entre los poderes europeos occidentales del Atlántico Norte y el Imperio ruso. En términos militares la situación no era del todo desequilibrada, pero ninguna potencia que no contase con los recursos técnicos y de organización occidentales podría haberse enfrentado a otra que sí los tuviese. En lo que se refiere al campo intelectual, excepto el religioso, las ideas que cambiaron la política y la cultura en el mundo llegaron de Europa. Modernización significaba occidentalización. La ciencia y la tecnología, aunque internacionales, se originaban en Europa y sus filiales y estaban virtualmente monopolizadas por los países de la región. Igualmente por lo que hacía a la literatura, comunicación impresa, libros y periódicos.

En términos de poder económico, la globalización reforzó la situación original del norte industrializado y su desarrollo capitalista, el cual también multiplicó la distancia entre la riqueza per cápita de estos países con los del resto del mundo, dando a sus habitantes un elevado nivel de vida, seguridad social y, en general, mejores oportunidades de vida. En términos de lo que podría llamarse “capital intelectual”, el monopolio sobre la ciencia y la tecnología se mantuvo, aunque el centro de gravedad de estos campos se movió de Europa a los Estados Unidos después de concluida la Segunda Guerra Mundial. En el campo de las ideas y hasta la Revolución Iraní de 1979, las ideologías de origen europeo/norteamericano nacidas de las Revoluciones Estadounidense, Francesa y Rusa así como las de los Estados nacionales independientes y aun las del fascismo, fueron ideas casi universales e inspiraron tanto a los propios gobiernos como a los que quisieron deponerlos.

Esta fue la situación que empezó rápidamente a cambiar hacia finales del siglo XX, afectando desigualmente a diferentes partes del mundo. Las regiones importantes en el mundo del siglo XXI son hoy muy distintas en sus estructuras demográficas. En el año 2006 se estimaba que, en países con poblaciones enormes, los niños menores de quince años de edad constituían entre el treinta y el cincuenta por ciento de la población. Para ser más preciso, son cuatro las regiones de jóvenes actualmente: América Latina y el Caribe, al norte del Cono Sur; la subsahariana de África; la importante región musulmana de Oriente Medio y el Norte de África; y el sur y sudeste asiático. Es preciso distinguir claramente entre el subcontinente Indio y sudeste asiático. Dejo fuera los archipiélagos del Pacífico por no ser de gran importancia cuantitativa. Tres regiones desarrolladas o en rápido desarrollo representan a la población en proceso de envejecimiento en el mundo. Europa en el más amplio sentido, incluyendo Rusia y los otros países ex comunistas (no los musulmanes de Asia central) y Norteamérica y Australasia, todas éstas son regiones originalmente colonizadas o pobladas por blancos europeos. Existen, desde luego, diferencias significativas entre Norteamérica, la Unión Europea, los países que integraban la URSS y la Europa del este y el lejano oriente asiático: China, Corea del Sur, Japón, Hong Kong, Taiwán y Singapur. Para efectos de este trabajo, no me interesa ahora discutir los problemas globales de la transición demográfica que, esperamos, logre estabilizarse en una población mundial de más de seis mil millones.

Es evidente que la humanidad del siglo XXI contendrá una proporción mucho menor de blancos europeos o sus descendientes, una menor proporción de asiáticos del este y una mucho más alta proporción de latinoamericanos, de subsaharianos de África, de musulmanes mediorientales y asiáticos del sur y sureste. Esto tiene una relevancia inmediata sobre la distribución de la pobreza en el globo, que claramente se concentra en las regiones de rápido crecimiento demográfico, a excepción del sureste asiático, donde el desarrollo económico ha reducido la expansión poblacional; y desde luego también, los antiguos países soviéticos. De otra parte, mientras no existan implicaciones inmediatas en la distribución de la riqueza y el poder económico, esto es irrelevante. Así, de las unidades políticas más importantes y que son centros de poder económico, sólo dos –India y Brasil– están presentes en las regiones de crecimiento demográfico; cuatro, los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y China están en los regiones de estancamiento o disminución poblacional. El África subsahariana, el Medio Oriente musulmán y el sureste asiático están fuera de consideración.

La globalización y el desarrollo económico han afectado a los países de manera asimétrica. De hecho, hoy tenemos un “mundo en desarrollo” dividido en tres partes: los países de desarrollo rápido; los países cuya función principal es la de abastecer materias primas y combustibles fósiles y los países con poco interés en la economía globalizada. En el presente, el este asiático es el más exitoso ejemplo de los primeros, los de rápido desarrollo; los países del antiguo bloque soviético y la mayoría de los musulmanes de Medio Oriente pertenecen a la segunda categoría y la mayoría de los subsaharianos de África, a la tercera.

El cambio más importante que se da a partir de 1970 es la transferencia del centro de gravedad de la economía mundial, de Norteamérica y la Unión Europea hacia el Oriente extendiéndose por el sur y sureste asiáticos. A menudo se olvida que el ascenso hacia la prominencia global de la economía japonesa también ocurrió a finales del siglo XX, así pues, al término de 1968 la producción industrial de Japón alcanzaba no más de cuatro por ciento de la mundial total, por debajo de la del Reino Unido. Desde luego, es verdad que el equilibrio del poder mundial de los negocios continúa, en gran medida, en manos de los viejos países industriales. Sin embargo, la tendencia es clara por el destacado y sorprendente papel de los asiáticos.

Qué tan lejos llegarán los cambios en el equilibrio del poder económico no está claro todavía. Norteamérica y la Unión Europea, los más importantes contribuyentes al PIB mundial, perderán terreno –Estados Unidos tal vez más que la UE. Por su parte, los países del Mar de China avanzarán, pero todavía les falta mucho. A la India, todavía no se le puede juzgar, pero hay que considerarla como claro y futuro jugador importante. A América Latina, con su cercanía al ocho por ciento del PIB mundial, no se le ven trazas de algo importante; los resultados de décadas pasadas han sido más bien decepcionantes y sus prospecciones dependerán del progreso que obtengan los países del Mercosur y México mientras no sean absorbidos aún más por la economía estadounidense. El mundo musulmán del Oriente Medio, con todo y los ingresos por el petróleo y gas, contribuye poco a los cambios y –a excepción de Turquía e Irán– sus prospecciones dependen mucho de la venta de energéticos. Por su parte, los sucesores de los países comunistas, que ahora contribuyen con alrededor del cinco por ciento del PIB posiblemente mejoren algo sus resultados cuando se recuperen de los infaustos sucesos de los noventa. Además de las materias primas y el petróleo, el poder económico de la Rusia desindustrializada tiene hoy un poco más en don- de apoyarse que en los tiempos de la era soviética con todo y la poderosa industria de armamentos y la gente con elevada educación. Por otro lado, a la cada día más empobrecida África subsahariana se le ven escasas esperanzas de poder lograr desempeñar un mejor papel.

De todas las regiones, sólo una, América del Norte, se encuentra bajo el predominio de una sola economía nacional: los Estados Unidos. Cuando las reliquias de la Guerra Fría incluyendo a Rusia asumieron que el camino se despejaba, el futuro lógico lo encontraron en combinarse con Europa. En el este y sudeste asiáticos, China puede aspirar a la hegemonía económica que por breve tiempo disfrutó Japón, pero Japón permanecerá como un jugador principal, sin tampoco olvidarnos de la India. Este nuevo y dinámico centro global, por consiguiente, será el campo en la interacción de estos tres gigantes. Ni la región musulmana del Medio Oriente, ni África, potencialmente poseen fuerza hegemónica en los campos económico y político; pero en América del Sur el solo tamaño y potencial de la economía brasileña le asigna a ésta un papel central, todavía más si la economía mexicana se permite seguir atada al sistema de los Estados Unidos.

Esto no significa que estas economías hegemónicas nacionales o regionales estén en conflicto con la ya en buena parte interdependiente economía global, que les otorga a todos beneficios reales o potenciales. Y sí significa que la globalización no puede –como el neoliberalismo lo supone– ser como el fluir suave de un líquido. Existen tres agregados principales, políticos y sociales, en el líquido. Primero, el siglo XXI tiene poco que ofrecer al rico mundo del norte, excepto la erosión, tal vez la pérdida, de su vieja hegemonía que fue también la base de su poder y del extraordinariamente elevado estándar de vida en su gente. Inevitablemente este mundo del norte se resistirá a los cambios, aunque sólo los Estados Unidos –con sus aspiraciones de supremacía de mano fuerte– pueden verse tentados a complementar su resistencia con medios militares. Segundo, la ausencia de autoridades globales efectivas y de un sistema de poder internacional, han creado una situación de gran inestabilidad política y social, turbulencias y gobiernos impotentes en muchas partes del mundo, efectos que durarán todavía algún tiempo. Tercero, las tensiones y desigualdades originadas por una globalización incontrolada, están generando una significativa resistencia popular que limita el campo de acción de los gobiernos neoliberales y de regímenes democráticos. Desde luego, se generarán movimientos de disidencia y rebelión populares.

Nos encontramos en el presente ante una fase de transición, de una economía mundial dominada por el Norte a una de nuevo esquema, probablemente de orientación asiática. Hasta que estas nuevas pautas queden establecidas, es probable que pasemos por algunas décadas de violencia, turbulencias económicas, sociales y políticas, como ha ocurrido en el pasado en similares periodos de transición. No es imposible que esto nos lleve a guerras entre países, sin embargo serán menos probables que en el siglo pasado. Quizá podamos esperar una relativa estabilidad global en algunas décadas, como las posteriores a 1945. Ciertamente la humanidad no se acercará a la solución de la crisis medioambiental del mundo, crisis que la propia actividad humana continuará fortaleciendo. ¿Cuál es la participación de Latinoamérica en esta prospección global? Ésta es una cuestión que ustedes como expertos pueden encarar mucho mejor que yo, que no lo soy. www.ecoportal.net

Eric John Ernest Hobsbawm (nacido el 9 de Junio de 1917 en Alejandría, Egipto) es un historiador marxista británico de talla internacional. Articulo publicado en LetrasLibres - julio 2008

01/10/2009 23:37 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Perspectivas Ecomundiales. No hay comentarios. Comentar.

Ecobiblioteca Digital del Mes de Septiembre

Hemeroteca

 

La alimentación globalizada
Gustavo Duch Guillot

Fenomenología del cambio climático y sus implicancias en torno a la relación sociedad-naturaleza

Las mayores empresas del mundo necesitan duplicar el ritmo de las reducciones de las emisiones de CO2 para evitar las graves consecuencias del cambio climático

Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles


Los glaciares del mundo continúan menguando


Sequías intensas afectan al planeta

 

Soja "responsable" en Paraguay: El Grupo DAP y el avance de los monocultivos de soja en San Pedro

Anuncian terremotos, avalanchas y tsunamis por el calentamiento del planeta


La Vía Campesina pide que la agricultura sea retirada en su totalidad del ámbito de la OMC


“Hay saqueo de recursos minerales no renovables”. Pino Solanas presenta su documental "Tierra sublevada: Oro impuro"

Campesinos e indígenas por la soberanía alimentaria

Cambio climático y mercado de Carbono. No caigamos en la Redd del Socio bosque

 

 


Estudios Ecocientíficos

Posible aumento de tsunamis a causa del cambio climático

El Nobel que vio el agujero en la capa de ozono advierte del riesgo de glaciación

Melanie Harsch a Libertad Digital

“Los árboles si están respondiendo al calentamiento global”
Víctor García

El ser humano como generador de erosión

 

El Ártico vive su periodo más cálido desde hace 2.000 años

 

 

Energías Ecosociales

Generadores en casa para producir energía

 

 

 

 

Reflexiones Ecosociales



A soja resiste, mas e a vida humana? Monsanto e o Grupo Votorantim

Las salmoneras y la privatización del mar
Raúl Zibechi


El Capitalismo Retrasa A La Ciencia Y La Tecnología


Bonos de carbono para la siembra directa y la soja

Por GRR


Agrovenenos: el pacto de la muerte

Por Diego Griffon B

 

¿Combatir la crisis produciendo y consumiendo más?


Con motivo del bicentenario de Charles Darwin. Entrevista a Máximo Sandín


Sin bosques, no hay futuro
Dani Hernández

¿Cuál será el futuro de nuestros nietos?



Transgénicos. La transferencia de genes entre especies genera efectos devastadores

Por Sylvia Ubal


Por Eric Hobsbawm


01/10/2009 21:53 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Ecobiblioteca Digital. No hay comentarios. Comentar.

Ecobiblioteca Digital del Mes de Agosto

Hemeroteca

 

Índice de felicidad planetaria: el progreso es otra cosa

 




El regreso de "El Niño"


Microbios, gripe y puercos trasnacionales


Un bosque no es un cultivo

Denuncian asalto a biomasa del planeta



Brasil: as plantações de eucaliptos e os seus efeitos ambientais: recursos hídricos

Argentina: Festival por las huertas y feria de intercambio de semillas

 

El mundo rico puede estar tranquilo. Solo necesitamos al mundo pobre para que reduzcan las emisiones: un 125%

 
El G8 no asume su responsabilidad histórica en la generación del cambio climático


Informe de biodiversidad de CIP Programa de las Américas de junio


Nubes y cambio climático
(03-08-2009)

Entrevista a Mario Cuéllar presidente de Globalízate

“No sólo pedimos acción a los políticos, también pedimos a la sociedad que se movilice”
(03-08-2009)

La caída de la demanda de petróleo hasta 2014 retrasará las tensiones en el mercado según AIE

Según un estudio, en los próximos cinco años el mundo se calentará más de lo que se preveía

La invasión forestal

Por Darío Aranda

Una actividad ciclónica sin precedentes

Richard Black (17-08-2009)

Rápido deshielo de glaciar antártico


Rebelión verde en el pueblo

Paraguay
En el Chaco se deforesta a una tasa promedio de 665 hectáreas por día


Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA) ¡Por la Defensa de la Tierra, los Territorios y el Agua!

El clima ocasiona a tomateros perjuicios por G. 15.000 millones

Por primera vez en Brasil, expropian hacienda por crimen ambiental

Soja [soya]. Las consecuencias inevitables de un modelo genocida y ecocida

Por el cambio climático, intensas sequías afectan al planeta

 

 

Legislación Ecológica


La Naturaleza y sus derechos en nueva constitución de Ecuador. Un ejemplo a seguir

 

 

Ecobiología

Evolución a saltos

 

Planta carnívora gigante

 

 

Estudios Ecocientíficos

"El calentamiento empezó hace 7.000 años"


En la red de una pesca insostenible

Documental denuncia el fin de todos los recursos pesqueros en el 2048

Literatura Ecológica

Palacio Valdés y el ecologismo decimonónico

 

 



Reflexiones Ecosociales

No hay desarrollo planetario posible sin la agricultura como base


Cambio climático y pobreza

Los basureros y comunidades contaminadas

Microbios, gripe y puercos trasnacionales

 

Árboles transgénicos: cuando los científicos se convierten en publicistas


El enorme abismo entre la ciencia climática y las negociaciones sobre el clima


Justicia ambiental


Hambre de justicia
Frei Betto

 

La basura sin rienda


Por Gerardo Bernache Pérez


La manipulación genética perjudica la biodiversidad (I)
(Sylvia Ubal)




Humanidad = Sociedad civil. Una aproximación a su relación con el cambio climático


La supuesta democratización de la soja

 

La ayuda al desarrollo como forma para el ingreso de transgénicos


Los peligros de las antenas y de las líneas eléctricas

Plantaciones de árboles en América Latina

 

Richard Heinberg: «El crecimiento mundial ha alcanzado sus límites

Verdades ocultas sobre nuestra comida

01/10/2009 21:43 Autor: altermediambiente. Enlace permanente. Tema: Ecobiblioteca Digital. No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]