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Hace 6.000 Años Empezó El Egoísmo Enloquecido
"Hace 6.000 años se disparó el ego y empezaron las guerras"

Steve Taylor
Foto: Joan Cortadellas
Tengo 41 años. Nací y vivo en Manchester. Soy profesor de desarrollo personal en la Universidad de Manchester. Estoy casado y tengo dos hijos, de 5 y 3 años. Soy ecosocialista. Creo en el Espíritu, que lo permea todo. Durante milenios vivimos armónicamente y sin opresiones.
¿Expulsados del paraíso?
El mítico relato bíblico de la expulsión del jardín del Edén es metáfora de algo que de verdad sucedió. Otros relatos míticos coinciden.
¿Cuáles?
Los griegos y los romanos evocaron una pretérita edad de oro. Y los chinos, una remota edad de la virtud perfecta.
Mitos.
Que investigaciones históricas, paleoantropológicas y arqueológicas apuntalan.
¿Ah, sí? ¿Qué dicen las investigaciones?
Que hubo un tiempo sin guerras, sin desigualdades sociales, sin opresión sobre las mujeres, sin represión sexual y en armonía entre nosotros y con el entorno natural.
¿Qué indicios hay de vida tan beatífica?
No hay poblados fortificados, el arte no plasma batallas, los enterramientos son comunales y sin armas, no hay tumbas individuales de caudillos, guerreros o potentados...
¿De qué tiempo está hablándome?
De la mayor parte de la existencia de nuestra especie: hasta hace sólo 6.000 años vivíamos en esas comunidades recolectoras cazadoras que con poquitas horas al día se procuraban sustento, no acumulaban tierras ni propiedades, no sometían a otros...
¿Estoy oyendo a un nuevo Rousseau?
El ser humano no siempre ha sido lobo para sí mismo, ni su vida bárbara y cruel.
¿Y por qué se nos acabó la buena vida?
Hace 6.000 años se dio la "explosión del ego", y eso nos llevó a la "caída".
Explíqueme eso.
Sitúese en Saharasia, la franja terrestre que discurre desde el Sáhara hasta el Gobi, pasando por el sur del mar Negro.
Ya estoy.
Durante milenios fueron fértiles tierras con agua, bosques, pastos, sabanas con caza... de las que vivían plácidamente pueblos indoeuropeos y semitas. Pero hace 6.000 años...
¿Alguien mordió alguna manzana?
Casi perecemos por no poder morder nada: un drástico cambio climático desertizó esas tierras, agostó la vegetación, ahuyentó a los animales... Y, para sobrevivir, la psique de esos pueblos se alteró: se exacerbó el ego.
¿Por qué? ¿Con qué consecuencias?
Hasta entonces cada individuo era empático con los demás, integrado y osmótico con el entorno. Pero, desde entonces, el ego individual se desgajó y se acorazó. Con un intelecto desgajado del cuerpo, un individuo desgajado de su entorno y personas menos empáticas con sus congéneres... brotó la codicia, la guerra sistemática, el caudillismo, las jerarquías, la opresión de unos sobre otros, la sumisión de la mujer, la represión sexual, el trabajo duro, la explotación de la naturaleza, la conquista... y los primeros imperios: Egipto, Sumer...
¡Hombre, la civilización!
Nuestra egótica era, con gran avidez de propiedades individuales y gran inventiva: la rueda, el arado, las matemáticas, ¡la ciencia!
Guerra, ciencia, ¿hijas gemelas del ego?
Este ego que erige pirámides y catedrales y crea terapias génicas y naves espaciales, paga con el sudor de neurosis y conflictos...
¿Descendemos nosotros de aquellos pueblos saharasiáticos "caídos"?
Así es: su ansia llevó a los indoeuropeos a expandirse por Europa, India, Persia y China, y a los semitas porÁfrica,Arabia y Mesopotamia. Arrasaron a su paso a los pacíficos pueblos "precaídos" que encontraron...
¿Qué pueblos, por ejemplo?
De los pueblos de la vieja Europa precaída, los de Malta y los de la Creta minoica fueron los que más perduraron, dada su insularidad. Vea el arte cretense, colorista y vitalista, que exalta la naturaleza, la sensualidad... Aquellos pacíficos cretenses serían machacados, hace 3.800, años por los aqueos, fieros indoeuropeos.
¿No ha llegado hasta nuestros días algún pueblo de psicología preegótica?
Sólo quedan algunas comunidades ínfimas en las selvas de Malasia y de Borneo, en las islas Andamán (Índico), en el Amazonas, en África...
¿Cómo es la psique "no caída"?
Desde la "caída" nos sentimos desasosegados, incómodos, no nos soportamos, no sabemos estar sin hacer algo... ¡Antes no era así!: nos sentíamos muy integrados en el grupo y la naturaleza, tranquilos.
¿Cómo puede usted saberlo?
Un estudio en la sala de espera de un médico australiano consignó que los pacientes anglosajones se agitaban inquietos, impacientes por la espera, mientras los aborígenes permanecían sosegados, como si para ellos no discurriera el tiempo... La psique "precaída" vive integrada en el presente, no lo disgrega de pasado y futuro.
¿Y aztecas e incas, tan jerárquicos, imperialistas, con sacrificios humanos...?
Es verdad: provenían también de zonas que pasaron de fértiles a áridas, y su psique procedió de modo similar a la indoeuropea.
¿Y los indios norteamericanos, qué?
Eran en su mayoría "precaída"... hasta que contactaron con europeos, que los contaminaron de su ego. No era el caso aún de los iroqueses en el siglo XVIII, cuyo sistema igualitario y cuya liga de naciones iroquesas ¡inspiró la democracia y la confederación estadounidense!
Creí que la democracia era griega...
¿Con mujeres sometidas y con esclavos? ¡No, no! Fue la democracia iroquesa, a través de la revolución americana, la que alumbraría luego la Revolución Francesa.
Articulación Continental Frente A La Avanzada Primitiva Neoliberal
Ante la arremetida neoliberal: Articulación continental

21-08-09 Por Miguel Palacín Quispe
Una arremetida de las fuerzas más oscuras del neoliberalismo remece el Abya Yala. En un contexto de crisis global del sistema, los Estados imponen políticas destinadas a profundizar y eternizar un modelo que se desmorona. Y en aquellos países donde los gobiernos intentan dar un rumbo distinto, las reacciones son abiertamente fascistas. Los ejemplos más graves están en el golpe de Estado en Honduras, los atentados terroristas en Bolivia, la nueva “pacificación de la Araucanía” emprendida en Chile, la Masacre de Bagua en Perú y el acuerdo de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para la entrega de siete bases militares norteamericanas en ese país. Es este conflictivo contexto que se realiza la IV Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala a fines de mayo en Puno, Perú, que tuvo una concurrencia masiva que superó todas las expectativas, con más de seis mil participantes de todo el continente, autofinanciados por sus organizaciones. La gran voluntad de debate y construcción de propuestas en la IV Cumbre, desde la cultura propia de nuestros pueblos indígenas, dio como resultado importantes acuerdos, entre los que destaca la insurgencia cultural, la visibilización de nuestra civilización en la época de crisis del pensamiento occidental, no más como folclor, sino como actores activos que resistimos desde hace más de quinientos años y hoy ofrecemos nuestras alternativas a todas las sociedades. La carta remitida a la IV Cumbre Continental por el Presidente de la República Plurinacional de Bolivia Evo Morales Ayma se da en este contexto. Cuando él dice que hemos pasado de la resistencia a la rebelión y de la rebelión a la revolución, no está haciendo un llamado a la violencia, sino evidenciando nuestra visibilización como pueblos indígenas, nuestro proceso de articulación y consolidación de derechos y de propuestas, que van siendo reconocidos y recogidas, respectivamente, por los tratados internacionales, las leyes nacionales y las diversas instancias en el mundo. Las cuatro Declaraciones emitidas en Puno –de los pueblos, de las mujeres, de los jóvenes, y de los niños y adolescentes- resumen alternativas concretas para enfrentar la crisis global: ambiental, financiera, de paradigmas. Incluso para prevenir y evitar epidemias como la de la llamada “gripe porcina”, que pretendió ser utilizada por el gobierno peruano para impedir la realización de la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas. Así, lo que quedó claro en Puno es que la lucha de los pueblos indígenas trasciende los planos locales y las reivindicaciones específicas de defensa de nuestros territorios y recursos naturales. Es una lucha por lograr una real presencia de los Estados y que éstos sean realmente representativos, que escuchen a todos y no de las empresas transnacionales. Los sucesos de Bagua, en la Amazonía peruana, son una muestra palpable de esta demanda. Algunos gobiernos se resisten a entenderlo, negándose a resolver los problemas de fondo y provocando con ello conflictos que enfrentan de manera violenta, vía la represión y la penalización de las protestas. La consecuencia es un marcado odio hacia los pueblos indígenas, a través de la criminalización y el racismo. La CAOI presentó por ello en marzo pasado una demanda contra el gobierno peruano ante el Comité para la Erradicación de todas las Formas de Discriminación Racial de Naciones Unidas. Y a inicios de agosto, CAOI y CONACAMI entregaron informes alternativos al presentado por el Estado del Perú, mientras que las organizaciones indígenas ONIC de Colombia y Consejo de Todas las Tierras de Chile hicieron lo propio respecto a sus gobiernos. El resultado ha sido que los tres Estados (Perú, Colombia y Chile) han sido severamente examinados y calificados como Estados que vulneran los derechos humanos y colectivos. La diplomacia indígena seguirá avanzando, para continuar abriendo canales que permitan a nuestros pueblos indígenas y sus organizaciones ser escuchados. Sin embargo, la lucha de masas muchas veces busca canales de solución más rápidos y directos, con demandas concretas que requieren un tratamiento distinto y urgente de los gobiernos: por ejemplo, la gravísima situación de los derechos humanos en Colombia, donde 18 pueblos indígenas están al borde de la extinción; el paquete de decretos legislativos emitidos en el Perú para implementar el TLC con Estados Unidos, que vulneran nuestros derechos; y la violenta represión desatada contra los mapuches chilenos. Son hechos que no podemos callar. Todo esto hace urgente que los organismos como Naciones Unidas, la OEA y la propia UNASUR realicen un profundo análisis de este contexto y acuerden acciones concretas de presión a los Estados para garantizar el real ejercicio de nuestros derechos. Y abrir un espacio de diálogo con agendas, con políticas públicas, recomendaciones y resoluciones de estricto cumplimiento. Seguiremos vigilantes. www.ecoportal.net Miguel Palacín Quispe, Coordinador General de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas -CAOI Agencia Latinoamericana de Información - http://alainet.org