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Nuestra Forma de Alimentación Fomenta El Calentamiento Global, la Exclusión Social y la Hambruna
Cambio climático - El fracaso del sistema alimentario transnacional
10-10-09 Por GRAIN La crisis climática implica que necesitamos cambios ¡ya! La organización de la sociedad en torno a la obtención de ganancias ha demostrado ser un sistema corrupto y necesitamos construir sistemas alternativos de producción y consumo, que se organicen de acuerdo a las necesidades de los pueblos y la vida en el planeta. La transformación de este sistema alimentario no ocurrirá mientras el poder de éste siga en manos de las corporaciones. Las fuerzas del cambio están en nuestras manos, en nuestras comunidades, que se organizan para recuperar el control sobre nuestros sistemas alimentarios y nuestros territorios. El actual sistema alimentario mundial, con todas sus semillas de alta tecnología y sus bonitos paquetes, no es capaz de cumplir con su función principal: alimentar a las personas. Este año más de mil millones de personas sufrirán hambre, mientras otros 500 millones sufrirán de problemas de obesidad. Tres cuartas partes de quienes no tienen suficiente qué comer serán campesinos y trabajadores rurales (los mismos que producen la comida), mientras un puñado de corporaciones agroindustriales que controlan la cadena alimentaria (aquéllas que deciden a dónde va el alimento) amasarán miles de millones de dólares en ganancias. Pese a su fracaso monumental, nada se dice en los corredores del poder de alejarnos de este estado de cosas. Enormes y crecientes movimientos sociales pueden clamar por un cambio, pero los gobiernos y las agencias internacionales del mundo siguen pujando por más de los mismo: más agronegocios, más agricultura industrial, más globalización. Conforme el planeta se mueve hacia un periodo acelerado de cambio climático, empujado, en gran medida, por este mismo modelo de agricultura, el no emprender acciones significativas empeorará con rapidez la ya de por sí intolerable situación. No obstante, en el movimiento global en pos de soberanía alimentaria hay una prometedora salida. Ahora, los estudios científicos más actuales predicen que, si todo sigue igual, las temperaturas cada vez más elevadas, las condiciones climáticas extremas y los severos problemas de agua y suelos relacionados con ello llevarán a muchos más millones a las filas de los hambrientos. Conforme el crecimiento de la población aumente la demanda de alimentos, el cambio climático agotará nuestras capacidades para producirlos. Ciertos países que ya están luchando con severos problemas de hambre podrían ver su producción de alimentos reducida a la mitad antes de que finalice este siglo. Sin embargo, donde se reúnen las élites para hablar del cambio climático poco se dice acerca de tales efectos sobre la producción y el abastecimiento de alimentos, y mucho menos se hace para responder a ellos. Hay otra arista de la interacción entre cambio climático y el sistema alimentario mundial que refuerza la necesidad urgente de acción. Este último no sólo es disfuncional y está muy mal preparado para enfrentar el cambio climático: es también uno de sus principales motores. El modelo de agricultura industrial que abastece al sistema alimentario mundial funciona esencialmente mediante la conversión de petróleo en comida, produciendo en el proceso cantidades enormes de gases con efecto de invernadero. El uso de inmensas cantidades de fertilizantes químicos, la expansión de la industria de la carne, y la destrucción de las sabanas y bosques del mundo para producir mercancías agrícolas son en conjunto responsables de por lo menos 30% de las emisiones de los gases que causan el cambio climático.(1) Pero eso es sólo una parte de la contribución del actual sistema alimentario a la crisis climática. Convertir los alimentos en mercancías mundiales e industriales da como resultado una tremenda pérdida de energía fósil utilizada en transportarlas por el mundo, procesarlas, almacenarlas, congelarlas y llevarlas hasta los hogares de quienes las consumen. Todos estos procesos van contribuyendo a la cuenta climática. Cuando se suman todas, no es para nada una exageración decir que el actual sistema alimentario podría ser responsable de cerca de la mitad de las emisiones de los gases con efecto de invernadero. Las razones para un cambio total del sistema alimentario mundial y la urgencia de tal cambio nunca han sido más claras. La gente por todas partes muestra una voluntad de cambio —sean consumidores que buscan alimentos locales o campesinos que bloquean carreteras en defensa de sus tierras. Lo que se pone como obstáculo es la estructura de poder —y esto, más que nada, es lo que necesita ser transformado. Cinco pasos urgentes 1. Un viraje hacia métodos sustentables e integrados de producción. Las separaciones artificiales y las simplificaciones que trajo consigo la agricultura industrial deben deshacerse, y deben de reunirse de nuevo los diferentes elementos que conforman los sistemas agrícolas sustentables. Los cultivos y los animales deben reintegrarse de nuevo en la finca. La biodiversidad agrícola tiene que tornarse el fundamento de la producción alimentaria, una vez más, y el sistema de cuidado e intercambio de semillas debe reactivarse. Los fertilizantes y lo plaguicidas químicos deben sustituirse por formas naturales de mantener el suelo saludable y de controlar plagas y enfermedades. Reestructurar así el sistema alimentario ayudará a crear las condiciones que permitan emisiones cercanas a cero en las fincas. 2. Reconstituir el suelo y retener el agua. Tenemos que tomar el suelo en serio. Necesitamos un esfuerzo global masivo para volver a juntar materia orgánica en los suelos, y así devolverle fertilidad. Décadas de maltrato de suelos con químicos en algunos lugares, y la erosión de los suelos en otras partes, dejaron los suelos exhaustos. Los suelos saludables, ricos en materia orgánica, pueden retener enormes cantidades de agua, que serán necesarios para crearle las necesarias flexibilidad y aguante al sistema agrícola como para resistir las crisis climática y de agua que ya se ciernen sobre nosotros. Aumentar la materia orgánica en los suelos de todo el mundo ayudará a capturar cantidades sustanciales del actual exceso de CO2 que hay en la atmósfera. 3. Desindustrializar la agricultura, ahorrar energía y mantener a la gente en su tierra. La agricultura familiar en pequeña escala debe volver a ser el fundamento de la producción de alimentos. Haber permitido la enorme acumulación de empresas de agricultura mega-industrial que producen mercancías para el mercado internacional en lugar de comida para la gente, provoca ámbitos rurales vacíos, ciudades sobrepobladas y la destrucción de muchos modos de sustento y de cultura en el proceso. Desindustrializar la agricultura ayudaría también a terminar con el tremendo desperdicio de energía que ahora produce el sistema de agricultura industrial- 4. Cultivar en las inmediaciones y cortar el comercio internacional. Uno de los principios de la soberanía alimentaria es priorizar los mercados locales sobre el comercio internacional. El comercio internacional de alimentos en consorcio con industrias de procesamiento y supermercados en cadena son los principales contribuyentes a la crisis climática. Todo esto puede detenerse en gran medida y situar la cadena alimentaria en la producción de alimentos más orientada a los mercados locales. Lograr esto es probablemente la lucha más dura de todas, ya que el poder corporativo se ha concentrado en mantener el sistema de comercio creciendo y en expansión. Y muchos gobiernos están felices con esto. Algo que debe cambiar si somos serios en nuestra respuesta a la crisis climática. 5. Cortar la economía de la carne y buscar una dieta más sana. Tal vez la transformación más profunda y destructiva que conlleva el sistema alimentario industrial, es la industrialización del sector ganadero. Lo que solía ser una parte integral y sustentable de los modos de vida rurales, es ahora un sistema de fábricas mega-industriales de carne diseminadas por todo el mundo, controladas por unos cuantos. La economía de la carne a nivel internacional, que ha crecido cinco veces en las últimas décadas, contribuye a la crisis climática de un modo enorme. Ha ayudado a provocar el problema de obesidad en los países ricos, y ha destruido —mediante subsidios y comercio desleal— con la producción local de carne en los países pobres. Esto debe detenerse, y las tenencias de consumo, especialmente en los países ricos debe alejarse de la carne. El mundo necesita regresar a un sistema descentralizado de producción y distribución de carne, organizado de acuerdo a las necesidades de la gente. Deben restaurarse y recuperarse los mercados que surten carne a los mercados locales procedente de pequeñas fincas a precios justos. Debe de frenarse el comercio desleal internacional. El pronóstico es de hambruna En 2007, el Panel Internacional sobre Cambio Climático (picc) publicó su tan esperado informe sobre el estado del clima en la Tierra. El informe, aunque mostró en términos inequívocos que el calentamiento mundial era una realidad y señaló que era “muy probable” que los humanos fueran responsables de él, con cautela pronosticó que el planeta podría calentarse 0.2ºC por década si no se hacía nada para cambiar el curso de nuestras emisiones de gas con efecto de invernadero. El informe advirtió que hacia el fin del siglo un cambio de temperatura entre 2 y 4ºC podría producir incrementos dramáticos en los niveles del mar y una cascada de catástrofes por todo el planeta. Ahora, apenas unos pocos años después, resulta que el picc fue demasiado optimista. El consenso científico actual es que habrá un aumento de 2ºC en las próximas décadas y que, si el escenario sigue siendo el de negocios como siempre, si no hay cambios, el planeta podría calentarse hasta en 8ºC hacia el año 2100, empujando las cosas a un punto de quiebre y profundizando lo que se describe como un cambio climático peligroso e irreversible (2). Ahora mismo, el impacto de las formas más suaves del cambio climático nos afectan fuertemente. Según el Foro Humanitario Global con sede en Ginebra, el cambio climático afecta seriamente a 325 millones de personas al año —315 mil de ellas mueren de hambre, enfermedades y desastres meteorológicos inducidos por el cambio climático (3). La predicción es que la cuota anual de muertes debidas al cambio climático llegue a medio millón para 2030, siendo afectada seriamente 10% de la población mundial. El alimento está y estará en el centro de esta crisis climática en proceso. Todos están de acuerdo en que la producción agrícola tiene que continuar creciendo significativamente en las próximas décadas para mantenerse al día con el crecimiento demográfico. Pero es probable que el cambio climático ponga la producción agrícola en reversa. En el recuento más exhaustivo (a la fecha) de los estudios que delinean los impactos del calentamiento mundial en la agricultura, William Cline calcula que, si las tendencias siguen igual, para el año 2080, el cambio climático reducirá el potencial de producción de la agricultura mundial en más de 3% respecto al actual. Los países en desarrollo serán los más afectados, con una caída de 9.1% de su potencial de producción agrícola. África enfrentará un descenso de 16.6%. Son números horrorosos, pero, como admite Cline, los impactos reales podrían ser mucho peores. (4) Una debilidad importante de las proyecciones del picc y de otros, cuando se trata de la agricultura, es que sus predicciones aceptan la teoría de la “fertilización por carbono” que arguye que los altos niveles de co2 en la atmósfera acentuarán la fotosíntesis en muchos cultivos clave y dispararán sus rendimientos. Estudios recientes muestran que este potencial es en gran medida un espejismo. No es sólo que cualquier aceleración inicial del crecimiento disminuya significativamente después de pocos días o semanas, sino que el aumento de co2 reduce el nitrógeno y las proteínas en las hojas en más de un 12%. Esto significa que, con el cambio climático, para los humanos habrá menos proteínas en los principales cereales, como el trigo y el arroz. Habrá también menos nitrógeno para los insectos, lo que es importante ya que los insectos comerán una superficie mayor de las hojas y lo que provocará reducciones significativas en los rendimientos. (5) Cuando Cline hizo los cálculos sin considerar la supuesta fertilización por carbono los resultados fueron aún más alarmantes. Los rendimientos mundiales bajarían 16% para 2080, y las caídas regionales serían de un 24.3% en América Latina, 19.3% en Asia y 27.5% en África. Los rendimientos se reducirían en un 38% en India, y más de un 50% en Senegal y Sudán. (6) Pero incluso esta aterradora predicción podría quedarse corta. El estudio de Cline, al igual que el informe del picc y otros informes que abordan el cambio climático y la agricultura, no toman en cuenta la crisis del agua asociada con el cambio climático. Hoy, 2 400 millones de personas viven en ambientes con una dura escasez de agua y las predicciones recientes hablan de que aumentarán a 4 mil millones hacia la segunda mitad del siglo. Las fuentes de agua para la agricultura se han agotado o se están haciendo peligrosamente escasas en muchas partes del mundo. El calentamiento global complicará el problema a medida que las más elevadas temperaturas generen condiciones más secas y sea necesario aumentar la cantidad de agua para la agricultura. Será cada vez más difícil mantener los actuales niveles de producción, incluso a medida que la demanda aumente debido a la mayor población. (7) Cline tampoco contempló los impactos de las condiciones climáticas extremas que ocurrirán a mayor cambio climático. Se espera que aumente la frecuencia y la intensidad de las sequías, las inundaciones y otros desastres naturales, provocando desastres en los cultivos dondequiera que se manifiesten. El Banco Mundial prevé que la intensificación de las tormentas causada por el cambio climático hará que 29 mil kilómetros cuadrados adicionales de tierra agrícola situada en zonas costeras se volverán vulnerables a las inundaciones. (8) Simultáneamente, se espera un aumento dramático de los incendios forestales, que ya afectan unas 350 millones de hectáreas cada año (9), y esto ocasionará un problema de contaminación con los aerosoles de carbono, que agravará aún más el efecto de invernadero. Un estudio avizora que los incendios forestales aumentarán en un 50% en el oeste de Estados Unidos para el año 2055, todo ello como resultado de los aumentos de temperatura. (10) Y luego hay que considerar el mercado. El abasto global de alimentos está cada vez más controlado por un pequeño número de transnacionales que tienen el cuasi-monopolio de toda la cadena alimentaria, de las semillas a los supermercados. La cantidad de capital especulativo en el comercio agrícola va también en aumento. En este contexto, cualquier perturbación del abastecimiento de alimentos, o incluso la simple percepción de que hay problemas, puede provocar aumentos tumultuosos en los precios y una acaparamiento inmenso de ganancias por parte de los especuladores, lo que hace inaccesibles los alimentos para los sectores urbanos más pobres y provoca todo tipo de alteraciones en la producción agrícola en el campo. (11) De hecho, el mero rumor de una escasez alimentaria mundial ya atrajo especuladores financieros a la agricultura, quienes están acaparando tierras en gran escala, a un nivel que no se veía desde tiempos coloniales. (12) Nos adentramos en una era de perturbaciones extremas en la producción de alimentos. Nunca ha habido una necesidad tan urgente de que un sistema asegure un abasto alimentario para todos de acuerdo a sus necesidades. Y, sin embargo, el sistema alimentario mundial jamás ha estado tan fuertemente controlado por un pequeño grupo de personas cuyas decisiones se basan exclusivamente en cuánto dinero pueden obtener para sus accionistas. El choque de dos mundos en el Amazonas Peruano El gobierno peruano eligió una fecha simbólica, el Día Mundial del Medio Ambiente, para lanzar un sangriento ataque sobre los pueblos del Amazonas. ¿La razón para esta represión? La oposición categórica de las comunidades amazónicas a la invasión de sus territorios por actividades empresariales social y ambientalmente destructivas, tales como la minería, la extracción de petróleo y plantaciones dedicadas al monocultivos de árboles y agrocombustibles. El 9 de abril, las comunidades locales del Amazonas peruano empezaron lo que ellas llamaron una “huelga indefinida”, para protestar por la negativa del Congreso peruano a revisar una serie de decretos leyes que dañan los derechos de los puebles indígenas. Estos decretos fueron publicados por el Ejecutivo en el marco de la implementación del Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos. Desatando esta masacre el Día Mundial del Medio ambiente, el gobierno de Alan García mostró claramente al mundo cuán poca importancia le da a la protección del medio ambiente y cuán alto valora las grandes corporaciones que esperan explotar —y simultáneamente destruir— los recursos naturales del país. Peor aún, el gobierno declaró públicamente su desprecio por las vidas de los pueblos indígenas que están luchando por defender lo poco que les ha dejado el avance del modelo de “desarrollo”, que ha demostrado ampliamente ser social y ambientalmente destructivo. Como resultado de esta sangrienta represión y la atención pública mundial que suscitó, el Amazonas peruano se convirtió en un símbolo del choque entre dos concepciones diferentes acerca del presente y futuro de la humanidad, que hoy se despliega a nivel mundial. En un lado de este conflicto está el mundo del interés económico, el cual significa destrucción social y ambiental, imposición por la fuerza, violación de derechos. Obviamente, este mundo no está representado por el presidente peruano, quien es sólo un ayudante temporal y desechable para las corporaciones —un hecho que se evidenció con la suerte que corrió el antes todopoderoso presidente Fujimori. Sin embargo, el papel que juegan estos ayudantes es muy importante, en la medida que son ellos quienes prestan los visos de “legalidad” necesarios a las acciones que claramente violan los derechos humanos más básicos. En el otro lado está el mundo de quienes aspiran a un futuro de solidaridad y respeto por la naturaleza. En este caso, ellos están representados por los pueblos indígenas del Amazonas, pero también se pueden encontrar en luchas similares en otras partes del mundo, en confrontación con otros gobiernos que también están al servicio de los intereses económicos de las grandes empresas. Para mencionar sólo algunos ejemplos, podemos destacar la actual lucha de los países del sudeste asiático, en contra de la destrucción del río Mekong —que provee de sustento a millones de personas— por las represas hidroeléctricas gigantes; la lucha de los pueblos africanos contra la perforación y prospección petrolera; la lucha de los pueblos hindúes para proteger sus bosques contra la extracción minera, y tantas luchas más. En esta confrontación, la hipocresía de quienes se esfuerzan por imponer el modelo destructivo, es aparentemente ilimitada. En el caso de Perú, el Presidente Alan García, el mismo hombre quien quiere ahora abrir el Amazonas a las actividades extractivas, declaró apenas un año atrás que el quería “evitar que este bienestar original que Dios nos ha dado sea degradado por la mano del hombre, por la incompetencia de aquellos que trabajan la tierra o la explotan económicamente, y es por esto que hemos creado este Ministerio del Medio Ambiente.” Este tipo de hipocresía gubernamental es descaradamente evidente en todo el mundo, especialmente respecto al cambio climático. Durante un indefinido proceso internacional, que se inició en 1992, los gobiernos del mundo acordaron que el cambio climático es la peor amenaza para la humanidad. También acordaron que las dos mayores causas del cambio climático eran las emisiones de gas invernadero por el uso de combustibles fósiles y la deforestación. Finalmente, acordaron que debía hacerse algo al respecto. Y luego de firmar los acuerdos y volar de vuelta a sus países, han hecho todo lo posible para promover la explotación petrolera y/o la deforestación. Sin la necesidad de crear ministerios del ambiente o participar en procesos internacionales para combatir el cambio climático, hay pueblos en todo el mundo que realizan acciones para defender el medioambiente y el clima de las inminentes amenazas que pesan sobre ellos. En casi todos los casos, sus acciones han sido criminalizadas o reprimidas - tanto en el sur como en el norte – por aquéllos que debieran estar alentándolos y respaldándolos: sus gobiernos. En el simbólico caso de Perú, los pueblos del Amazonas —con el respaldo de miles de ciudadanos alrededor del mundo— han ganado una importante batalla en esta lucha entre dos mundos. Obviamente, nadie cree que éste sea el fin del conflicto. Pero es una victoria que da esperanza a muchas otras personas que luchan por objetivos similares y finalmente a todo el mundo, porque el producto final de esta confrontación entre dos mundos determinará el destino de la humanidad. Boletín WRM, Nº 143 – Junio de 2009 Cocinar el planeta A los defensores de la Revolución Verde les gusta hablar de cómo la receta única de variedades vegetales uniformes y fertilizantes químicos salvó al mundo de la hambruna, Los defensores de las llamadas Revolución Pecuaria y Revolución Azul (acuacultura) nos venden una historia similar acerca de razas animales uniformes y alimentos industriales. Este discurso debería ser hoy menos convincente en la medida que cerca de un cuarto de la población del planeta pasa hambre y los rendimientos de los cultivos están estancados desde los años ochenta. En realidad, lo que tenemos delante parece más bien una historia de terror cuando consideramos las consecuencias ambientales, especialmente a medida que el mundo se entera del papel que estas transformaciones de la agricultura y del sistema alimentario han jugado en el cambio climático. El consenso científico actual es que la agricultura es responsable de un 30% de todas las emisiones de gases con efecto de invernadero provocadas por humanos. Pero es injusto poner todas las formas de agricultura en un mismo saco. En la mayoría de los países eminentemente agrícolas, la agricultura en sí contribuye muy poco al cambio climático. Los países con el mayor porcentaje de población rural y cuyas economías dependen principalmente de la agricultura, tienden a tener los niveles más bajos de emisiones de gases con efecto de invernadero. (13) Por ejemplo, aunque se dice que la agricultura canadiense aporta sólo un 6% de las emisiones de gases con efecto de invernadero totales del país, esto son 1.6 toneladas de gases invernadero por canadiense, mientras que en India, donde la agricultura es un componente mucho más importante de la economía nacional, las emisiones per capita de todas las fuentes son sólo 1.4 toneladas, y sólo 0.4 toneladas provienen de la agricultura. (14) Hay diferencias, por lo tanto, en el tipo de agricultura que se practica, y no se puede acusar a la agricultura en general. Es más, cuando analizamos la contribución total de la agricultura al cambio climático, vemos que sólo una pequeña sección de actividades agrícolas son responsables de casi todas las emisiones de gases con efecto de invernadero de la agricultura. La deforestación causada por el cambio de uso de la tierra es responsable de cerca de la mitad del total, mientras las emisiones de los establecimientos agrícolas las provoca sobre todo la producción animal y los fertilizantes. Todas estas fuentes de gases con efecto de invernadero están íntimamente ligadas al surgimiento de la agricultura industrial y a la expansión de sistema alimentario en manos de las transnacionales. Así también la alta dependencia del petróleo y la gran huella de carbono que provoca el transportar alimentos e insumos por todo el mundo en todo tipo de envases plásticos. Dado que la mayor parte de la energía utilizada por el sistema alimentario industrial proviene del consumo de combustibles fósiles, el monto de energía que utiliza se traduce en directo a la emisión de gases con efecto de invernadero. Si tan sólo observamos el sistema alimentario estadounidense, se calcula que tiene en su haber un formidable 20% de todo el consumo de energía fósil del país. Esta cifra incluye todo la energía utilizada en los establecimientos que producen comida, y en los procesos postindustriales de transporte, empacado, procesamiento y almacenaje. La Agencia de Proteccióm Ambiental estadounidense informó que en 2005 los agricultores del país emitieron tanto dióxido de carbono como 141 millones de carros juntos ese mismo año. Este sistema alimentario totalmente ineficaz utiliza 10 calorías fósiles no renovables para producir una sola caloría alimenticia. (15) La diferencia en el uso de energía entre la agricultura industrial y los sistemas agrícolas tradicionales no podía ser más extremo. Se habla mucho de lo eficiente y mucho más productivo que es la agricultura industrial si se le compara con el modo de cultivo tradicional en el Sur global, pero si uno toma en consideración la eficiencia energética, nada puede estar más alejado de la verdad. La fao calcula que, en promedio, los agricultores de los países industrializados gastan cinco veces más energía comercial para producir un kilo de cereal que los campesinos en África. Si analizamos cultivos específicos, las diferencias son todavía más espectaculares: para producir un kilo de maíz, un agricultor en Estados Unidos utiliza 33 veces más energía comercial que el campesinado tradicional en el vecino México. Y para producir un kilo de arroz, un agricultor estadounidense usa 80 veces la energía comercial utilizada por un campesino tradicional en Filipinas. (16) esta “energía comercial” de la que habla la fao es, por supuesto, el gas y el combustible fósil requeridos para producir fertilizantes y agroquímicos y los que se utilizan en la maquinaria agrícola, todo lo cual contribuye sustancialmente a la emisión de gases con efecto de invernadero. (17) Pero la agricultura en sí es responsable tan sólo de un cuarto de la energía usada para llevar comida a las mesas. El gasto de energía y la contaminación ocurren dentro del sistema alimentario internacional en su sentido más amplio: el procesado, el empacado, la refrigeración, la cocina y la movilización de comida por todo el planeta. Hay cultivos o piensos que se producen en Tailandia, se procesan en Rotterdam, alimentan ganado en algún otro lado, para que terminen como comida en McDonalds en Kentucky. Transportar alimentos consume enormes cantidades de energía. Si miramos de nuevo Estados Unidos, se calcula que 20% de todo el transporte de mercancías dentro del país se utiliza en mover comida, lo que resulta en 120 millones de toneladas de emisiones de co2 La importación y exportación de alimentos de Estados Unidos da cuenta de otros 120 millones de toneladas de co2. A eso debemos añadir el transporte de provisiones e insumos (fertilizantes, pesticidas, etcétera) a las granjas industriales, el transporte del plástico y el papel para las industrias de empacado, y lo que los consumidores se mueven para ir, cada día más lejos, a los supermercados. Esto nos da un panorama de la tremenda cantidad de gases con efecto de invernadero producidos por el sistema alimentario industrial, tan sólo por sus requerimientos de transporte. Otros grandes productores de gases son las industrias que procesan comida, la refrigeran y la empacan, que son responsables por 23% de la energía consumida en el sistema alimentario estadounidense. (18) Todo esto suma una cantidad increíble de energía desperdiciada. Y hablando de desperdicio: el sistema alimentario industrial descarta la mitad de toda la comida que produce, en su viaje de los establecimientos a los comerciantes, a los procesadores de comida, a las tiendas y supermercados —lo suficiente para alimentar a los hambrientos del mundo seis veces. (19) Nadie ha empezado a calcular cuantos gases con efecto de invernadero se producen por la pudrición de toda la comida tirada a la basura. Mucho de este tremendo desperdicio y esta destrucción globales podría evitarse si el sistema alimentario se descentralizara, si la agricultura se desindustrializara. Sin embargo, los sectores en el poder responden a la actual crisis alimentaria y al acelerado colapso de los sistemas que promueven la vida en el planeta con más de lo mismo, y cuando mucho le suman unos cuantos remedios tecnológicos inútiles El sistema alimentario controlado por las transnacionales está entonces en un callejón sin salida. Lo que proponen es más agricultura industrial y más cadenas alimentarias mundiales como solución a la crisis alimentaria. Pero estas actividades sólo aceleran el cambio climático, y con ello intensifican severamente la crisis alimentaria. Es un círculo vicioso que provoca extremos de pobreza y ganancias, y el abismo entre los dos se hace cada vez más profundo. Hace ya mucho tiempo que es urgente transformar radicalmente este sistema alimentario. Tiempo de hacer cambios en el mar La pesca fue alguna vez una de las formas más eficientes de obtener alimento sin producir gases con efecto de invernadero. La pesca industrial invirtió la ecuación. Según Mares en Riesgo y la Fundación Mar del Norte, la sobrecarga provocada por la pesca comercial no sólo ha hecho que las reservas pesqueras sean menos flexibles frente a los impactos del clima sino que, las grandes pesquerías comerciales son una de las fuentes importantes de emisiones de gases con efecto de invernadero a nivel mundial: * Por cada tonelada de producto, medido en peso vivo, se emiten 1.7 toneladas de co2. Mares en riesgo/ Fundación Mar del Norte: Cuál es la salida Dicho de la manera más simple, la crisis climática implica que necesitamos cambios ¡ya! La organización de la sociedad en torno a la obtención de ganancias ha demostrado ser un sistema corrupto y necesitamos construir sistemas alternativos de producción y consumo, que se organicen de acuerdo a las necesidades de los pueblos y la vida en el planeta. La transformación de este sistema alimentario no ocurrirá mientras el poder de éste siga en manos de las corporaciones. Tampoco podemos confiar en nuestros gobiernos, que permiten que la distancia entre lo que los científicos dicen que hay que hacer para detener el desastre climático y lo que los políticos realmente hacen se haga cada vez mayor. Las fuerzas del cambio están en nuestras manos, en nuestras comunidades, que se organizan para recuperar el control sobre nuestros sistemas alimentarios y nuestros territorios. En la lucha por lograr un sistema alimentario diferente, los obstáculos principales son políticos, no técnicos. Hay que volver a poner las semillas a manos campesinas, eliminar los pesticidas y fertilizantes químicos, integrar al ganado a formas de producción mixta, y organizar nuestros sistemas alimentarios de forma tal que todos tengamos suficientes alimentos sanos y nutritivos. Las capacidades para producir tales transformaciones han quedado demostradas en los miles de proyectos y experimentos que desarrollan comunidades del mundo entero. Incluso la Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola —llevada a cabo bajo la dirección del Banco Mundial— no puede sino reconocerlo. A nivel de finca son bastante claras y directas las formas de lidiar con el cambio climático (véase el recuadro “Cinco pasos clave hacia un sistema alimentario que pueda enfrentar el cambio climático”). Los desafíos políticos son más difíciles. Pero hay mucho que ya está pasando a nivel local. Enfrentadas incluso a la represión violenta, las comunidades locales están resistiendo los mega-proyectos, las represas, la minería, las plantaciones y la tala de los bosques (ver el recuadro “El choque de dos mundos en la Amazonía peruana”). Aunque rara vez se reconozcan como tales, sus resistencias están en el corazón de la acción por el clima, al igual que el movimiento por la soberanía alimentaria, que se van uniendo para resistir la imposición de políticas neoliberales y desarrollar visiones colectivas de futuro. Es en estos espacios y a través de esa resistencia organizada que emergerán las alternativas al destructivo sistema alimentario actual y podremos hallar la fuerza y las estrategias comunes que nos saquen del ciclo suicida en que la agricultura industrial y el sistema alimentario industrial nos tienen hundidos. www.ecoportal.net Artículo relacionado
* Las pesquerías mundiales quemaron casi 50 mil millones de litros de combustible en el año 2000, para una producción de 80 * Millones de toneladas de peces e invertebrados marinos;
* Las pesquerías mundiales dan cuenta, al menos, de un 1.2% del consumo de petróleo a nivel mundial, una cantidad igual a la consumida por Holanda, que ocupa el 18avo lugar como país consumidor.
* El contenido energético del combustible quemado por las pesquerías es 12.5 veces mayor que el contenido energético de la proteína comestible presente en la captura obtenida.
www.seas-at-risk.org/1mages/Carbon%20footprint%20brochure%20final%20final.pd}
Otra Agricultura Para Salvar Al Planeta y la Humanidad

Referencias 1. Informe global 2008 de International Assessment of Agricultural Knowledge, Science and Technology for Development (iaastd), 2. Chris Lang, “Words and not deeds at climate change talks”, WRM Bulletin, número 143, junio de 2009 3. Global Humanitarian forum, Human Impact Report, mayo de 2009: 4. William R. Cline, Global Warming and Agriculture: Impact Estimates by Country, Center for Global Development and the Peterson Institute for International Economics, 2007, http://www.cgdev.org/content/publications/detail/14090 5. John T. Trumble and Casey D. Butler, “Climate change will exacerbate California’s insect pest problems”, California Agriculture, v. 63, núm.2: 6. Op cit, ver nota 4. 7. Según el informe global 2008 de International Assessment of Agricultural Knowledge, Science and Technology for Development (iaastd), la seguridad del abastecimiento de agua para el riego disminuirá en todas las regiones, con un cambio mundial de 70% a 58% entre 2000 y 2050. 8. Susmita Dasgupta, Benoit Laplante, Siobhan Murray, David Wheeler, “Sea-Level Rise and Storm Surges: A Comparative Analysis of Impacts in Developing Countries”, The World Bank, Development Research Group, Environment and Energy Team, abril de 2009. 9. http://www.fao.org/news/story/en/item/29060/icode/ 10. http://www.agu.org/sci_soc/prrl/2009-22.html 11. Ver la página web de GRAIN sobre la crisis alimentaria: http://www.grain.org/foodcrisis/ 12. Ver la página web de GRAIN sobre el acaparamiento de tierras: http://www.grain.org/landgrab/ 13. Wikipedia, List of Countries by Carbon Dioxide Emissions per Capita, 1990-2005: 14. Greenpeace Canada, “L’agriculture... pire que les sables bitumineux! Rapport de Statistique Canada”, 10 de junio de 2009: 15. Los datos en este párrafo provienen de: Food & Water Watch, “Fossil Fuels and Greenhouse Gas Emission from Industrial Agriculture”, Washington, noviembre de 2007. 16. FAO, “The Energy and Agriculture Nexus”, Roma, 2000, tablas 2.2 y 2.3. http://tinyurl.com/2ubntj 17. Ver GRAIN, “Paremos la fiebre de agrocombustibles”, Biodiversidad, sustento y culturas”, octubre de 2007, 18. Food & Water Watch, “Fossil Fuels and Greenhouse Gas Emission from Industrial Agriculture”, Washington , noviembre de 2007. 19. Tristram Stuart, Waste: Uncovering the Global Food Scandal, Penguin, 2009, Los campesinos están enfriando la Tierra (Vía Campesina, comunicado sobre el cambio climático, extractos)(1) Los actuales modos de producción, consumo y comercio mundiales, han causado una destrucción masiva del medio ambiente incluyendo el calentamiento mundial que está poniendo en riesgo nuestros ecosistemas y llevando a las comunidades humanas al desastre. El calentamiento global muestra el fracaso del modelo de desarrollo basado en el alto consumo de energía fósil, en la sobreproducción y en el libre comercio. Via Campesina cree que las soluciones a la actual crisis tienen que nacer de los actores sociales organizados que están desarrollando modos de producción, transporte y consumo basados en principios de justicia, solidaridad y bienestar comunitario. Ninguna solución tecnológica resolverá el actual desastre medio ambiental y social. La pequeña agricultura sustentable es intensiva en trabajo y requiere poco uso de energía; ello puede contribuir a enfriar la Tierra En el mundo entero practicamos y defendemos la pequeña agricultura familiar sustentable y demandamos soberanía alimentaria. La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos saludables y culturalmente apropiados, producidos con métodos ecológicamente sustentables y seguros. Coloca las aspiraciones y necesidades de aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el centro de los sistemas y políticas alimentarios, y no las demandas de los mercados y corporaciones. La soberanía alimentaria prioriza las economías y mercados locales y nacionales y empodera a la agricultura campesina y familiar, a la pesca artesanal, al pastoreo y a la producción, distribución y consumo de alimentos basados en la sustentabilidad ambiental, económica y social Demandamos urgentemente de las autoridades a nivel local, nacional e internacional: El desmantelamiento total de las agroempresas: ellas les están robando la tierra a los pequeños campesinos, producen alimentos chatarra y crean desastres ambientales. El reemplazo de la agricultura y producción animal industrializada por una agricultura sustentable de pequeña escala respaldada por programas de reforma agraria genuinos. La promoción de políticas energéticas sensatas y sustentables. Esto incluye menos consumo de energía y producción de energía solar y biogás en las granjas en vez de la fuerte promoción de la producción de agrocombustibles, como es el caso actual. La implementación de políticas agrícolas y de comercio, a nivel local, nacional e internacional, que respalden la agricultura y el consumo local de alimentos sustentables. Ello incluye la prohibición del tipo de subsidios que llevan al dumping de los alimentos baratos en los mercados. 1- http://www.viacampesina.org/main_en/index.php?option=com_content&task=view&id=457&Itemid=37 El Grupo de los 8 y la crisis climática: ¿Las acciones concordarán con las palabras? Los gobiernos de algunos de los países más poderosos del mundo (1) se reunieron recientemente en Italia y produjeron un documento titulado “Liderazgo Responsable para un Futuro Sustentable”. En su declaración, ellos informaron al mundo que están “determinados a asegurar el desarrollo sustentable y a abordar los desafíos interrelacionados de la crisis económica, la pobreza y el cambio climático.” Si no fuera porque la actual situación es tan trágica, resultaría gracioso. El mundo está enfrentando una gran crisis económica, la pobreza está creciendo en todo el mundo —incluso en esos 8 países— y la crisis climática está convirtiéndose en un desastre. Todo, como resultado directo del liderazgo “responsable” ejercido, durante muchas décadas, por los gobiernos de esos y otros cuantos países más. Es obvio que nadie puede culpar a países como Tuvalu, Fiji, Laos, Camboya, Papua Nueva Guines, Gambia, Namibia, Uruguay, Cuba o a la mayoría del los 192 estados miembros de las Naciones Unidas, por haber creado estos problemas. Sin embargo, la mayoría de ellos ya están sufriendo grandes impactos sobre sus pueblos. El G8 ahora promete que ellos tomarán “el liderazgo en la lucha contra el cambio climático”, pero la realidad muestra que están haciendo justamente lo contrario: en el Reino Unido se está criminalizando a quienes han protestado para tratar de impedir el uso de carbón; en Alaska se planean perforaciones petroleras; las compañias petroleras y de gas de los países del G8 continúan beneficiándose de los combustibles fósiles, en tanto que el consumo en los países del grupo ha significado a destrucción de las selvas Los países que ya están sufriendo con el cambio climático nunca han expresado el deseo de ser “liderados” por el G8. Al contrario, les están exigiendo, a ellos y a otros gobiernos poderosos, aceptar su responsabilidad por los problemas que han creado y hacer algo al respecto. No en el 2050, sino que ahora ya. No con declaraciones, sino que con acciones concretas. No a través de los “mecanismos de mercado”, sino que a través de legislaciones estrictas. El mundo —sus pueblos y ecosistemas— no pueden tolerar más un sistema donde pocos gobiernos —basados en su poder económico, político y militar— utilicen y destruyan el planeta para su propio beneficio. Al respecto, el G8 necesita recordar lo que significa la democracia y aceptar que son una pequeña minoría a la que nadie les ha atribuido el liderazgo, excepto ellos mismos. El mundo no quiere o necesita de sus “liderazgos” sino que necesita que actúen de manera “reponsable” para solucionar el desastre climático que han provocado. El mundo necesita que pongan sus acciones a la altura de sus palabras. Movimiento Mundial por los Bosques (2) (1) Los miembros del G8 son: Canada, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, the Reino Unido and los Estados Unidos. La Comunidad Europea también asiste. (2) "Viewpoint", WRM Boletín mensual. número 144, junio 2009. www.wrm.org.uy
http://www.agassessment.org/index.cfm?Page=About_IAASTD&ItemID=2
http://www.ghf-geneva.org/OurWork/RaisingAwareness/HumanImpactReport/tabid/180/Default.aspx
http://californiaagriculture.ucop.edu/0902AMJ/toc.html
http://www.agassessment.org/index.cfm?Page=About_IAASTD&ItemID=2
http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_carbon_dioxide_emissions_per_capita
http://www.greenpeace.org/canada/fr/actualites/l-agriculture-pire-que-les
http://www.foodandwaterwatch.org/food/factoryfarms/dairy-and-meat-factories/climate-change/greenhouse-gas-industrial-agriculture
http://www.grain.org/biodiversidad/?id=367
http://www.penguin.co.uk/nf/Book/BookDisplay/0,,9780141036342,00.html
Otra Agricultura Para Salvar Al Planeta y la Humanidad
Otra agricultura para otro clima
03-11-09 Por Esther Vivas

El actual modelo de producción agrícola y ganadero industrial contribuye a profundizar en la crisis ecológica global con un impacto directo en la generación de cambio climático. Aunque a primera vista no lo parezca, la agroindustria es una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero. Así lo ha puesto de relieve la campaña No te comas el mundo, en el marco de las movilizaciones de estos días en motivo de la reunión de las Naciones Unidas en Barcelona sobre cambio climático, previa a la crucial cumbre de Copenhague (COP15) en diciembre donde debe aprobarse un nuevo tratado que sustituya al de Kyoto. Según la campaña, entre un 44 y un 57% de las emisiones de gases de efecto invernadero son provocadas por el actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos. Una cifra resultado de sumar las emisiones de las actividades estrictamente agrícolas (11-15%), de la deforestación (15-18%), del procesamiento, transporte y refrigeración de los alimentos (15-20%) y de los residuos orgánicos (3-4%). Y es que no podemos olvidar los elementos que caracterizan a este sistema de producción de alimentos: intensivo, industrial, kilométrico, deslocalizado y petrodependiente. Veámoslo en detalle. Intensivo, porque lleva a cabo una sobre-explotación de los suelos y de los recursos naturales que acaba generando la liberación de gases de efecto invernadero por parte de bosques, campos de cultivo y pastos. Al anteponer la productividad, por delante del cuidado del medio ambiente y la regeneración de la tierra, se rompe el equilibrio mediante el cual los suelos capturan y almacenan carbono, contribuyendo a la estabilidad climática. Industrial, porque consiste en un modelo de producción mecanizado, con uso de agroquímicos, monocultivos, etc. La utilización de grandes tractores para labrar la tierra y procesar la comida contribuye a la liberación de más CO2. Los fertilizantes químicos utilizados en la agricultura y en la ganadería moderna generan una importante cantidad de óxido nitroso, una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero. Asimismo, la quema de bosques, selvas... para convertirlos en pastos o monocultivos acaba afectando gravemente a la biodiversidad y contribuye a la liberación masiva de carbono. Kilométrico y petrodependiente, porque se trata de una producción de mercancías deslocalizada en búsqueda de la mano de obra más barata y de la legislación medioambiental más laxa. Los alimentos que consumimos recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa con el consiguiente impacto medioambiental. Se calcula que en la actualidad, la mayor parte de los alimentos viajan entre 2.500 y 4.000 kilómetros antes de ser consumidos, un 25% más que en 1980. Nos encontramos ante una situación totalmente insostenible donde, por ejemplo, la energía para mandar unas lechugas de Almería a Holanda es tres veces superior a la utilizada para cultivarlas, a la vez que consumimos alimentos que provienen de la otra punta del mundo cuando muchos de éstos se cultivan también a nivel local. La ganadería industrial es otro de los principales generadores de gases de efecto invernadero y su avance ha significado una mayor deforestación con un 26% de la superficie terrestre dedicada a pastos y el 33% a la producción de grano para piensos. Sus porcentajes de emisión equivalen al 9% de las emisiones de CO2 (principalmente por deforestación), el 37% de las de metano (por la digestión de los rumiantes) y el 65% del óxido nitroso (por el estiércol). Este modelo de alimentación kilométrica y viajera, así como el alto uso de agroquímicos derivados del petróleo, implica una fuerte dependencia de los recursos fósiles. En consecuencia, en la medida en que el modelo productivo agrícola y ganadero industrial depende fuertemente del petróleo, la crisis alimentaria, la crisis energética y la crisis climática están íntimamente relacionadas. Pero a pesar de estos datos, podemos parar el cambio climático y la agricultura campesina, local y agroecológica, como señala el centro de investigación GRAIN, puede contribuir de forma determinante a ello. Se trata de devolverle a la tierra la materia orgánica que se le ha quitado, después de que la revolución verde haya agotado los suelos con el uso intensivo de fertilizantes químicos, pesticidas, etc. Para hacerlo, hace falta apostar por técnicas agrícolas sostenibles que pueden aumentar gradualmente la materia orgánica de la tierra en un 2% en un periodo de cincuenta años, restituyendo el porcentaje eliminado desde la década de los 60. Es necesario apostar por un modelo de producción diversificado, incorporando praderas y abono verde, integrando de nuevo la producción animal en el cultivo agrícola, con árboles y plantas silvestres, así como promover circuitos cortos de comercialización y la venta directa en mercados locales. Con estas prácticas, se calcula que sería posible capturar hasta 2/3 del actual exceso de CO2 en la atmósfera. El movimiento internacional de La Vía Campesina lo tiene claro cuando señala que “la agricultura campesina puede enfriar el planeta”. Asimismo, hay que denunciar las falsas soluciones del capitalismo verde al cambio climático como la energía nuclear, los agrocombustibles u otras, así como los lobbies empresariales que buscan mercantilizar el tratado de Copenhague. Desde distintos movimientos sociales se exige “justicia climática”, frente a los mecanismos de mercado incorporados en el protocolo de Kyoto y que tendrán continuidad en Copenhague. Una justicia climática que debe ir a la par con la “justicia social”, ligando la lucha contra la crisis ecológica global con el combate contra la crisis económica que afecta a amplios sectores populares, en base a una perspectiva anticapitalista y ecosocialista. Para que el clima no cambie, hay que cambiar el mundo. www.ecoportal.net Esther Vivas es autora “Del campo al plato” (Icaria, 2009). Artículo publicado en Público, 03/11/09.


Declaración Por La Soberanía Alimentaria del ALBA - TCP
DECLARACION DE LA COMISION PARA LA SOBERANIA ALIMENTARIA PARA EL VIVIR BIEN
EN EL MARCO DE LA 1º CUMBRE DEL CONSEJO PLURINACIONAL INTERCULTURAL DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE LOS PAISES DEL ALBA - TCP
PARA NUESTRAS COMUNIDADES CAMPESINAS, PUEBLOS, NACIONES Y MOVIMIENTOS SOCIALES DE LOS PAISES DEL ALBA TCP, LA SOBERANIA ALIMENTARIA SIGNIFICA:
· El derecho de nuestros pueblos a decidir que, para quién y cómo producir con base a la actividad familiar, la pequeña y mediana producción que expresa la sabiduría milenaria de criar los animales, las plantas, la pesca, la caza, administrar el territorio y desarrollar nuestras propias formas de gobernanza sin lastimar a nuestra madre tierra, cuidando y respetando la naturaleza, protegiendo el medio ambiente y la biodiversidad.
· El derecho de nuestros pueblos a generar mecanismos propios de distribución e intercambio de alimentos desarrollando capacidades para ser autosuficientes sin depender de las importaciones pero también el derecho a ser complementarios entre nuestros pueblos con el fin último de servir al ser humano y no al mercado
· El derecho de nuestros pueblos a consumir alimentos de calidad pero desde nuestros propios saberes de nutrición, accesibles con precios justos por tanto no aceptamos las transnacionales de los alimentos y las políticas estatales que fomentan las normas y patrones de consumo de alimentos con argumentos de que son nutritivos.
· El derecho de nuestros pueblos implica el acceso a los recursos naturales: agua y tierra. Cuestionan el régimen de la propiedad privada dominante de la tierra que provoca permanente parcelación. La Via Campesina plantea la necesidad de impulsar la reforma agraria para que la tierra y el agua cumplan su función social y ambiental para el logro del VIVIR BIEN.
UNA HISTORIA Y UN FUTURO COMUN PARA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA
A estas tierras llegaron los colonizadores que esclavizaron nuestras familias, impusieron sus dioses, colonizaron nuestras mentes con la escuela, arrasaron con nuestros saberes ancestrales, nuestra diversidad de plantas y animales pero además impusieron el consumo de alimentos que no son propios de nuestras culturas.
La revolución verde y la expansión de la modernidad han incrementado: la producción de cultivos agroindustriales destinada a la exportación y los agrocombustibles, el uso de semillas transgénicas y agroquímicos, la deforestación, la pesca de arrastre industrial. Todo ello, con efectos devastadores sobre nuestros ecosistemas (desertificación, contaminación de aguas y suelos, erosión genética, pérdida de biodiversidad, etc.) como mecanismos que favorecen el cambio climático y con un alto costo socio-económico (dependencia de corporaciones, del mercado de recursos, proletarización del campesinado y precariedad laboral). Además de una creciente tendencia migratoria campo-ciudad que esta despoblando los campos provocando círculos de pobreza en las ciudades.
Las grandes transnacionales de los alimentos han copado los mercados para imponernos productos como la Coca Cola, las hamburguesas Burguer King y todos los productos importados de las transnacionales que no solo hacen daño a la salud por el exceso de químicos en su elaboración, sino porque constituyen la manera mas sutil de colonización y globalización con estrategias de publicidad de gran impacto que pretenden imponer un modo de vida consumista propio de la cultura occidental y del imperialismo para arrasar con las prácticas y culturas de nuestros pueblos y así hacernos dependientes del mercado.
Las importaciones de alimentos en nuestros países expresan el nivel de dependencia además de la imposibilidad que nuestros productos compitan con los precios de alimentos importados de dudosa calidad nutritiva.
Las comunidades, pueblos y naciones que conformamos el ALBA TCP compartimos una historia comun de colonización pero también de resistencia y aun así continuamos siendo fuente principal de provisión de alimentos sanos y baratos. Por ello, la soberanía alimentaria debe ser parte de una ESTRATEGIA SUPRANACIONAL, porque encarar estos graves problemas requieren de la movilización colectiva y una reflexión permanente, teniendo como principal actor a las comunidades, pueblos y naciones agrupados en las organizaciones matrices y el conjunto de movimientos sociales del ALBA TCP para encarar y diseñar estrategias ante una inminente Crisis Alimentaria que amenaza a nuestros pueblos y al mundo
Por todo ello, soberanía alimentaria solo es posible desde nuestras comunidades, pueblos y naciones organizadas y movilizadas que en una acción comprometida con los gobiernos de los países miembros del ALBA TCP. Propongamos entonces:
LA CONSTRUCIÓN DE UNA ESTRATEGIA DE SOBERANIA ALIMENTARIA DESDE LOS PUEBLOS Y PARA LOS PUEBLOS DEL ALBA TCP PARA EL VIVIR BIEN
PARA:
Ø Promover Procesos Radicales de Reforma Agraria Integrales que permitan un acceso y distribución de la tierra, agua y bosque, así como a los medios de producción a favor de los pueblos indígenas originarios campesinos y comunidades interculturales.
Ø Promover la agricultura familiar, pequeña y mediana como pilares de la soberanía alimentaria por sus ventajas económicas, sociales, ambientales y culturales.
Ø Reconocer y valorar las identidades culturales de nuestros pueblos vinculados al control autónomo del territorio, los recursos naturales, los sistemas de producción y nuestras formas de gobernanza propias.
Ø Promover instrumentos jurídicos, políticas públicas y acciones movilizadas de protección y difusión de las semillas y plantas como parte de nuestras herencias culturales y sabiduría de nuestros pueblos respecto de la biopiratería, las patentes y el monopolio de las transnacionales de semillas.
Ø Promover la creación de una instancia que viabilice créditos solidarios y mancomunados de manera directa, accesible y rápida para el fomento de la producción de alimentos, semillas, biodiversidad, tecnología y otros con gestión compartida entre los gobiernos y las organizaciones.
Ø Transversalizar la currícula escolar y universitaria al servicio de la soberanía alimentaria para la revalorización del consumo de alimentos nativos, orgánicos y los saberes de nuestras comunidades de respeto por los derechos de nuestra madre tierra
Ø Apropiar y democratizar la investigación al servicio de la agricultura familiar a través de la promoción de sistemas de investigación a favor de la producción agrícola, ganadera, forestal, piscícola y de alimentos y semillas nativas que respondan de manera alternativa la ciencia occidental al servicio de las transnacionales.
Ø Promover un dialogo de saberes entre nuestros pueblos que fortalezcan la afirmación cultural y la interculturalidad en el marco del respeto, la soberanía y la convivencia pacifica entre nuestros pueblos.
Ø Impulsar el comercio alimentario internacional con el propósito supremo de servir al ser humano y no así al mercado, concientes que la soberanía alimentaria solo es posible en base a la justicia, solidaridad y complementariedad entre nuestros pueblos.
Ø Orientar políticas públicas e instrumentos jurídicos que protejan la producción de alimentos respecto de las importaciones que generan dependencia y promueven el consumo de alimentos de dudosa calidad nutritiva.
Ø Generar instrumentos que favorezcan una asignación de precios y mecanismos de distribución a los alimentos básicos de consumo familiar.
Ø Impulsar estrategias desde nuestras propias organizaciones que valoren el rol de las mujeres en el manejo de las semillas, la producción y la conservación de los alimentos en base a la complementariedad entre “hombre y mujer”, práctica ancestral de la cosmovisión de nuestros pueblos del Abya Yala.
Ø Impulsar la producción de excedentes para la complementación de alimentos entre pueblos con mecanismos fáciles y ágiles para el intercambio entre países
Ø Promover la creación de Banco de semillas y semen desde nuestras comunidades, pueblos y naciones para resguardar nuestro patrimonio genético
Para impulsar estos procesos que viabilicen esta estrategia supranacional, el Consejo propone la creación del: COMISION PERMANENTE PARA LA SOBERANIA ALIMENTARIA DE LOS PAISES DEL ALBA TCP bajo el siguiente esquema:
La Comisión Permanente Para La Soberanía Alimentaria De Los Pueblos del ALBA TCP, debe incidir:
· En la formulación de políticas en el marco de un nuevo modelo de desarrollo sustentable que comprometa el desarrollo económico con la protección del medio ambiente como acción de nuestros pueblos y gobiernos de proteger y mantener el medio ambiente para el beneficio nuestro y de nuestras generaciones futuras.
· Debe constituirse en una instancia para la acción política que impulse a los gobiernos a encarar políticas públicas e instrumentos jurídicos que ayuden a modificar la relación con otros pueblos que permitan una acción organizada para enfrentar la crisis alimentaria
Cuya misión será:
PROMOVER EL DERECHO DE NUESTROS PUEBLOS A PRODUCIR, INTERCAMBIAR Y CONSUMIR ALIMENTOS A UNA ALIMENTACION DIGNA ECOLOGICA, SALUDABLE RESPETANDO NUESTRAS CULTURAS CON EL FIN DE CONTRIBUIR AL LOGRO DE LA SUFICIENCIA ALIMENTARIA EN BASE A LA RECIPROCIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD ENTRE NUESTRAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES PRESERVANDO LA BIODIVERSIDAD Y LA NATURALEZA PARA LAS GENERACIONES FUTURAS .
Cuya visión será:
LAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES QUE CONFORMAMOS EL ALBA TCP HEMOS LOGRADO UNA PRODUCCION SOSTENIBLE ECOLOGICA DE ALIMENTOS EN BASE A NUESTRAS CAPACIDADES Y FORMAS DE PRODUCCION QUE NOS PERMITE ALIMENTAR DE MANERA DIGNA, SALUDABLE Y CULTURALMENTE APROPIADA A NUESTROS PUEBLOS CUIDANDO Y RESPETANDO NUESTRA MADRE TIERRA, PROTEGIENDO EL MEDIO AMBIENTE Y LA BIODIVERSIDAD.
Bajo estos principios:
ü Recuperar nuestros sistemas propios de producción, consumo, conservación de alimentos en base a las herencias culturales de nuestros pueblos
ü Sanar la madre tierra, recuperando las capacidades productivas de nuestros suelos, manteniendo limpias las fuentes de agua y preservando la biodiversidad
ü Promover la producción de alimentos orgánicos y culturalmente apropiados.
ü Acceder de manera justa y equitativo a la tierra, agua, bosque, biodiversidad, tecnología apropiada, semillas, abonos orgánicos, y crédito al servicio de la soberanía alimentaria
ü Relaciones comerciales basadas en la complementariedad, la justicia y la solidaridad
ü Valorizar el rol de la mujer en la soberanía alimentaria en base a la dualidad y complementariedad entre hombre y mujer.
ü Organización y movilización contra los alimentos transgénicos, las semillas genéticamente modificadas, y los agrocombustibles.
ü Promover los mecanismos de intercambio local de saberes, alimentos, semillas, de nuestros pueblos originarios y enriquecerlos a partir de otras prácticas interculturales
ü Recuperar y fortalecer las formas de organización propias de los pueblos que favorecen la producción alimentos.
ü Promover la agricultura familiar campesina indígenas originaria como el pilar principal sobre el que asienta la soberanía alimentaria
Con estos valores
ü RECIPROCIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD como actos de correspondencia, cooperación, redistribución y retribución solidaria entre las comunidades, pueblos y naciones.
ü AUSTERIDAD entendida como la satisfacción de lo que posibilita una vida buena sin acumulación ni consumismo.
ü RESPETO DE LOS DERECHOS DE LA MADRE TIERRA, LA NATURALEZA Y EL MEDIO AMBIENTE como expresión que recupera el sentimiento de pertenencia del ser humano al planeta tierra como único espacio que debemos mantener, respetar y querer para nuestros pueblos y las generaciones futuras.
ü AUTONOMIA y AUTODETERMINACION como la recuperación de nuestras formas de gobernanza propias dotadas las competencias que permitan la gestión de nuestro territorio y todo lo que habita en él: nuestros montes, ríos, bosques, animales y plantas que nos permita el VIVIR BIEN en convivencia armónica con la naturaleza.
ü AFIRMACION CULTURAL E INTERCULTURALIDAD como el reconocimiento de la sabiduría de nuestros pueblos que han sido capaces de mantener nuestros saberes ancestrales pese a la colonización y que en el marco del respeto por las culturas de nuestros pueblos pueden permitir la convivencia armónica.
ü SOSTENIMIENTO DE LA DIVERSIDAD CULTURAL Y BIOLOGICA como la base que sostiene la soberanía alimentaria
Para estos objetivos
GENERAL:
CONSTRUIR UNA ESTRATEGIA DE SOBERANIA ALIMENTARIA QUE PERMITA LA ALIMENTACION DIGNA, SALUDABLE Y CULTURALMENTE APROPIADA DESDE LOS PUEBLOS Y PARA LOS PUEBLOS MIEMBROS DEL ALBA TCP
ESPECIFICOS:
1. Incrementar la producción de alimentos de nuestros pueblos con base al fortalecimiento de las capacidades de las familias indígenas originarias campesina, la valorización de los saberes ancestrales, la producción orgánica, la protección del medio ambiente, los derechos de la madre tierra y la diversidad.
2. Promover el consumo de alimentos sanos y culturalmente apropiados para nuestros pueblos y en beneficio de los sectores más vulnerables.
3. Desarrollar relaciones de comercio justo y equitativo entre las comunidades, pueblos y naciones con base en la complementariedad
LA MESA DE SOBERANIA ALIMENTARIA ESTUVO CONFORMADA POR REPRESENTANTES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE PAISES MIEMBROS DEL ALBA: CUBA, BOLIVIA, ECUADOR, VENEZUELA Y DELEGADOS DE OTROS PAISES BAJO LA SIGUIENTE DIRECTIVA:
· Presidenta: Leónida Zurita-Bolivia
· Vicepresidenta: María del Carmen Barroso - Cuba
· Relator: Cesar Cabrera - Ecuador
· Natalia Chiwi: Secretario- Chile
· Sistematizador: Elvira Gutiérrez-Bolivia
Es dado en la ciudad de Cochabamba a los dieciséis días del mes de octubre de 2009
PROPUESTA DE OBJETIVOS, LINEAMIENTOS Y ACCIONES PARA LA COMISION PERMANENTE DE SOBERANIA ALIMENTARIA | |||
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS | LINEAMIENTOS | ACCIONES | |
INCREMENTAR LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS DE NUESTROS PUEBLOS CON BASE AL FORTALECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES DE LAS FAMILIAS INDÍGENAS ORIGINARIAS CAMPESINA, LA VALORIZACIÓN DE LOS SABERES ANCESTRALES, LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA, LA PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE, LOS DERECHOS Y DE LA MADRE TIERRA Y LA DIVERSIDAD. | ESTRATEGIA PRODUCTIVA QUE FOMENTE LA ACTIVIDAD AGROPECUARIA, FORESTAL, PISCÍCOLA Y DE APROVECHAMIENTO DE LA BIODIVERSIDAD | Establecimiento de PACTOS PRODUCTIVOS TERRITORIALES que fortalezcan las capacidades productivas de las comunidades en base a su vocación productiva | |
Realizar diagnósticos para formular estrategias de soberanía alimentarias nacionales y desde el ALBA TCP Comprometer la voluntad política para destinar un monto especifico de recursos públicos al desarrollo rural productivo con énfasis en y la producción de alimentos | |||
Implementación de un FONDO DE CRÉDITO DIRECTO para el fomento de la agricultura campesina indígena y originaria destinada a la producción de alimentos | |||
Ampliación de la cobertura de riego y la utilización de tecnología apropiada que no dañe el medio ambiente | |||
FOMENTO A LA PRODUCCIÓN ORGÁNICA | Incentivo a los complejos productivos agro ecológicos | ||
Definición de normas de certificación para productos orgánicos provenientes de los países miembros del ALBA TCP | |||
Regulación de la ampliación de la frontera agrícola | |||
ESTRATEGIA DE RECUPERACIÓN DE SUELOS, ACCESO Y DISTRIBUCIÓN DE TIERRAS | |||
Política de tierras que promuevan el acceso equitativo a la tierra | |||
Campaña de recuperación de suelos: Incentivo por el uso de abonos naturales, descanso y rotación de cultivos. | |||
PREVENCIÓN Y CONTROL DE RIESGOS CLIMATOLÓGICOS Y DE DESASTRES NATURALES | Constituir un servicio de seguro agrícola del ALBA TCP y que éste constituya como entidad financiadora | ||
VALORIZACIÓN DE CONOCIMIENTOS LOCALES EN LA PRODUCCIÓN Y DIALOGO DE SABERES | Campaña "Nuestros pueblos nuestros saberes" para el intercambio local, regional y entre los países miembros del ALBA TCP. | ||
Programa de transferencia de tecnología y conocimientos entre los países del TCP alba | |||
PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Y LA BIODIVERSIDAD | Campaña "Diversidad de semillas, diversidad de comidas" para la recuperación e intercambio de saberes en la crianza de la diversidad de semillas y comidas entre nuestros pueblos. | ||
Política de incentivos por la conservación de la biodiversidad | |||
Programa de "Conservación de semillas desde nuestros pueblos" para la recuperación de la variabilidad y diversidad de cultivos con base en los saberes ancestrales de nuestros pueblos | |||
Conformación de una "PLATAFORMA CONTRA LOS TRANSGÉNICOS Y AGRO COMBUSTIBLES" DEL ALBA TCP Impulsar la forestación de los manglares bajo el Principio de precaución contra la pesca Proteger los espejos de agua dulce | |||
Obligatoriedad de los países del TCP Alba a la conservación de una determinada área de bosque. | |||
PROMOVER EL CONSUMO DE ALIMENTOS SANOS Y CULTURALMENTE APROPIADOS PARA NUESTROS PUEBLOS Y EN BENEFICIO DE LOS SECTORES MAS VULNERABLES | POLÍTICAS PARA EL INCENTIVO AL CONSUMO DE PRODUCTOS LOCALES Y NACIONALES | Campaña "CONSUME LO NUESTRO CON DIGNIDAD" | |
Programa para la “Promoción de Productos Nacionales de Calidad”. | |||
Política de "Incentivo a las compras locales" y entre los países miembros del TCP ALBA | |||
POLÍTICAS PUBLICAS QUE PROMUEVAN LA ALIMENTACIÓN EN LOS SECTORES MAS VULNERABLES | Desayuno escolar con alimentos sanos y propios de cada lugar y de fomento de las compras locales y directas a los pequeños productores respaldadas por instrumentos jurídicos y de políticas publicas | ||
Complementación alimentaria a mujeres embarazadas y a niños menores de 5 años. | |||
DESARROLLAR RELACIONES DE COMERCIO JUSTO Y EQUITATIVO ENTRE LAS COMUNIDADES, PUEBLOS Y NACIONES CON BASE EN LA COMPLEMENTARIEDAD | POLÍTICA DE PRECIOS JUSTOS A LOS ALIMENTOS BÁSICOS |
Definir una regulación de precios para el comercio agrícola con países distintos al TCP ALBA
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Regulación de monopolios Regulación y protección de la producción Normar la importación de alimentos de mala calidad, etc. | |||
Promocionar la complementariedad entre los países del TCP ALBA | |||
Conformación de Redes de Organizaciones Económicas en el marco del ALBA TCP | |||
Definir una normativa y una planificación para las importaciones y exportaciones de alimentos entre los países miembros | |||
LA MESA DE SOBERANIA ALIMENTARIA ESTUVO CONFORMADA POR REPRESENTANTES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES DE PAISES MIEMBROS DEL ALBA: CUBA, BOLIVIA, ECUADOR, VENEZUELA Y DELEGADOS DE OTROS PAISES BAJO LA SIGUIENTE DIRECTIVA:
Presidenta: Leónida Zurita-Bolivia
Vicepresidenta: Maria - Cuba
Relator: Ecuador
Sistematizador: Elvira Gutiérrez-Bolivia
Más de lo mismo no ayudará a superar la crisis
¿Combatir la crisis produciendo y consumiendo más?
Quienes así piensan, caerán -inevitablemente- en los mismos errores que han producido ésta
Estamos en la era en la que Lenin (aunque no comparta algunas de sus tesis) entendía que el imperialismo, sería la fase superior del capitalismo (situación que se está dando con la globalización, el pensamiento unilateral y el neocolonialismo). La cual se constata con la culminación de las antagónicas contradicciones, dado el desmadre de una filosofía política impuesta siempre por la violencia y sustentada en valores infrahumanos (siguiendo el guión de los poderes), generan los permanentes y gravísimos conflictos, alimentados por los complejos industriales bélicos centralistas, en connivencia con las cúpulas institucionales de los estados y las oligarquías. Los ejércitos los resuelven lo resuelven masacrando población civil, para preservar los privilegios de clase. Así lo entienden o permiten los diversos poderes: políticos, económicos, religiosos y otros fácticos aliados (aunque sea implícitamente) con el imperio, máximos responsables de que no quede "títere con cabeza" planetariamente.
Esta indecente y corrupta política económico-social que "nos venden" tiene un efecto contaminante y demoledor en la sociedad civil trabajadora, supuestamente la más honesta; cuyo principal anhelo será: Vivir en paz y hermandad solidaria. Eso sí, con mínimos vitales dignos. Lo cual, es imposible con esta política competitiva e insolidaria, basada en la explotación humana y en la especulación mercantilista, realmente infames.
Por ello, ¿cómo mutarla? Mirando por el "retrovisor histórico" con siglos revolucionarios, para acudir a la ética política revolucionaria de Marx: En el manifiesto comunista. De Bakunin: En su teoría del comunismo libertario. De Rosa Luxemburgo: Sólo la verdad es revolucionaria. De Mao: Hay que distinguir a los amigos de los enemigos de clase liberales y en las cuatro tesis filosóficas. De la Biblia: la verdad os hará libres. Su mística revolucionaria se manifiesta principalmente (al margen de la jerarquía) en la teología de la liberación, impulsando los avances democrático-participativos en Latinoamérica. Partiendo de estas importantes premisas se articulará (con profundo análisis reflexivo), una síntesis histórica (no partidista) conjugando valores humanos, sociopolíticos y de su praxis, que desarrolle una cultura realmente solidaria y alternativa. La cual no será posible sin desperezar la mente a quienes se aferran al conservadurismo ideológico de izquierdas. No sugiero un totum revolutum, sino un reto profundamente crítico y autocrítico personal y psicosocial colectivo, procurando superar dogmatismos culturales y sus correspondientes sectas.
Respecto a lo alternativo, existen muchas asociaciones con dicho marchamo (aunque algunas se jueguen el tipo) no es oro todo lo que reluce. Porque la corrupción generalizada induce a personas de buena voluntad a rechazables oportunismos. En todo caso, es importante analizar las causas para no confundirlas con sus efectos. Por otro lado quienes apoyan el blindaje del sistema, con la injusta y caótica democracia ultraliberal, será porque "chupan de él". Hay que tener "miopía humana, social y cósmica" para no ver los efectos catastróficos que está produciendo universalmente. Desde la traumática inseguridad ciudadana, la durísima represión a las libertades, el cruel -habitual- terrorismo de Estado y patronal (confundiendo las causas con las consecuencias, engañando a la opinión pública), con la durísima respuesta de grupos armados de oposición (como los define Amnistía Internacional).
Este terrorismo es el máximo culpable de las constantes guerras, torturas, hambre, miseria y muerte; como sucede en la mayor parte de la humanidad, con el riesgo de cargarnos toda vida en el planeta.
Sin embargo existe la fórmula anticrisis más eficiente, convincente, lógica y científica. Consiste en entender normal (aunque a mucha gente le tiemblen las piernas) el actual decrecimiento, hasta que se equipare el consumo extraído de la naturaleza con su recuperación natural, acabando con la alarmante huella ecológica y estableciendo el crecimiento cero continuado. En este parámetro se fundamenta la teoría científica del desarrollo sostenible mundialmente. Lo demás son cantos de sirena contaminados.
Esta filosofía política, será integradora de toda opción que proyecte convertir en propiedad pública los medios de producción y servicios; que serán administrados con cierto grado autogestionario, procurando honestidad pública que transcienda a la sociedad civil, como escuela regeneradora.
Urge activar movimientos para frenar el ofensiva retrograda con argumentos y actuaciones contundentes (sin violencia a las personas), mostrando la indeclinable lógica en defensa y desarrollo del patrimonio territorial o autonómico. Consiguiendo la máxima soberanía alimentaria y de otras áreas de producción y servicios, deteniendo las incompatibles políticas globalizadoras.
El tema territorial, para otro artículo…
La Felicidad No Es El Consumismo
Índice de felicidad planetaria: el progreso es otra cosa

La New Economics Foundation (NEF), una organización británica que nació en los años 80 con el propósito de influir en las reuniones del G8, ha publicado recientemente un informe titulado "The Happy Planet Index" (fichero PDF, 5,2MB).
El informe presenta un nuevo concepto para medir el progreso real, el HPI (Happy Planet Index), que se opone al PIB como única vara de medir los avances de las sociedades humanas. Según la NEF, los dogmas que han campado a sus anchas durante las últimas tres décadas han sido desacreditados. La persecución del crecimiento económico manifestada en el crecimiento del PIB no ha evitado que más de la mitad de la población viva con menos de 2,5$ diarios, que los desequilibrios crezcan día a día, y de hecho, en la situación actual, las condiciones de vida para muchos se están deteriorando a marchas forzadas.
Si el HPI original se lanzó en 2006, identificando la salud y una experiencia positiva de la vida como objetivos humanos universales, al mismo tiempo que el precio a pagar no sea la propia Tierra, en esta nueva versión se han mejorado los datos, incluyendo 143 países y el 99% de la población mundial. Los tres indicadores del HPI se mantienen: una esperanza de vida larga, satisfacción por la vida y una huella ecológica baja.
Los resultados del estudio demostrarían que nuestra idea de progreso es errónea. Según el estudio aunque en los países ricos es donde las personas afirman vivir una vida más feliz y sana, el precio que se paga es la insostenibilidad ecológica. Al mismo tiempo, otros países menos ricos, con huellas ecológicas menores y sin embargo buenos niveles de salud y satisfacción. Para los autores del informe, esto significa que es posible vivir una buena vida sin que nos cueste, literalmente, el planeta.
El país que mejor puntúa es Costa Rica, con un índice de 76,1 sobre 100. Este país tiene la segunda mayor esperanza de vida mundial y el segundo mayor índice de satisfacción, y su huella ecológica es de 2,3 Ha globales, solo un poco por encima de las 2,1 Ha globales que se consideran "sostenibles". Los siguientes países en la lista hasta la décima posición, excepto uno, son todos latinoamericanos. De estos, el que más alto está, tanto en términos tradicionales como los del HPI es Brasil, colocado en novena plaza.
Por la parte baja de la clasificación, los peores diez países clasificados, encontramos solo países africanos subsaharianos, con Zimbawe como peor país del mundo en la clasificación del HPI.
De los países desarrollados, Holanda es el mejor clasificado, en el puesto 43, con Reino Unido en el 74º, seguido por Japón y España (puestos 75 y 76 respectivamente). Los Estados Unidos ocuparían el puesto 114, mientras que solo hay un país desarrollado en una posición pero: Luxemburgo, en el puesto 122.
Según el informe, y respecto al anterior realizado en 2006 y datos anteriores, países como Alemania, Rusia o Brasil han mejorado su posición, mientras que los tres países más poblados (China, India y EE.UU) han perdido posiciones. Tampoco los países agrupados en la OCDE han salido muy bien parados. La mayoría han perdido posiciones, dado que mientras la esperanza de vida ha aumentado un 15% en los últimos 45 años, la huella ecológica ha aumentado un 72%.
El informe concluye que es posible vivir vidas largas y satisfactorias con una fracción de la huella ecológica actual, poniendo como ejemplo Holanda, donde se vive de media un año más que en los EE.UU. y su huella ecológica (aunque igualmente insostenible), es menos de la mitad que la de los EE.UU., convirtiendo a los Países Bajos el el doble de eficientes ecológicamente que los EE.UU.
La iniciativa de la New Economics Foundation propone una nueva narrativa de lo que significa progreso que haga posible la buena vida sin que paguemos con el planeta por ello. Para ello, determina que el exceso de consumo en los países ricos representa una de las principales barreras para el bienestar mundial, y por ello propone que los gobiernos deberían esforzarse en encontrar modelos económicos que no dependan del crecimiento constante para conseguir estabilidad y progreso. Con este objetivo, la NEF propone tres medidas a los gobiernos del mundo:
- Que se mida el bienestar de las personas y su impacto medioambiental de manera consistente y regular, y que se desarrolle un marco de contabilidades nacionales que considere la interacción entre los dos como una guía hacia el bienestar sostenible.
- Que las naciones desarrolladas establezcan un objetivo de un HPI de 89 en el 2050, lo que significaría reducir la huella ecológica per capita hasta las 1,7 Ha globales, incrementando la satisfacción media hasta el 8 (en una escala de 10) y continuar incrementando la esperanza de vida hasta los 87 años.
- Que las naciones desarrolladas y la comunidad internacional apoyen la consecución de los mismos objetivos para las naciones en desarrollo para 2070.
Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen Vivir
Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen Vivir
José María Tortosa
Las tres palabras que encabezan este artículo significan lo mismo, aunque cada cual, situada en su contexto, presenta algunos matices diferenciadores. Sumak kawsay es quichua ecuatoriano y expresa la idea de una vida no mejor, ni mejor que la de otros, ni en continuo desvivir por mejorarla, sino simplemente buena. La segunda componente del título viene del aymara boliviano e introduce el elemento comunitario, por lo que tal vez se podría traducir como “buen convivir”, la sociedad buena para todos en suficiente armonía interna. Buen vivir, finalmente, y en las diversas lenguas de los países centrales, suele implicar el disfrute individual, material, hedonista e incesante. Un somero repaso al modo con que los medios utilizan dichas palabras y sus semejantes (buena vida, vivir bien) lo confirmaría. En algún ejemplo extremo encontrado recientemente en España, “buen vivir” casi se reduciría al “comer, beber y dormir” (sic).
Lo que tienen de particular las dos primeras opciones, la ecuatoriana y la boliviana, es que han aparecido en las respectivas constituciones políticas aprobadas recientemente. En efecto, en la Constitución ecuatoriana de 2008 puede leerse que “se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, sumak kawsay ”. Por su parte, la Constitución boliviana de 2009 es algo más prolija al respecto pues recoge la pluralidad lingüística del país que dicha constitución reconoce como plurinacional, y dice que “el estado asume y promueve como principios etico-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble)”. Un derecho en un caso y un principio ético-moral en el otro, pero ambos referidos a ese Buen Vivir o, mejor, a ese Buen Convivir del que algo se ha escrito y publicado presentándolo en muchos casos como alternativa al pensamiento sobre el desarrollo 1 y, en más de uno, como hallazgo fundamental en la presente coyuntura del sistema mundial.
El relativo éxito que estos vocablos han tenido sobre todo en el contexto latinoamericano puede explicarse situándolo en el igualmente relativo, pero no por ello menos real, fracaso de los proyectos desarrollistas. De hecho, el número 445 de América Latina en movimiento de junio de 2009, dedicado a la “agonía del desarrollo” 2 , se abría con un artículo del mexicano Gustavo Esteva proponiendo el Buen Vivir (“buena vida” se dice en el artículo) como camino para ir “más allá del desarrollo”. Si fe es creer en lo que no se ve, el desarrollo habría sido una fe predicada por unos, básicamente en los países centrales, y asumida por otros, en general los gobiernos de los países periféricos y, en particular, los latinoamericanos.
La idea del “post-desarrollo” lleva ya años circulando en los ambientes académicos. Parte de la constatación del carácter histórico que tienen los conceptos y la necesidad de entenderlos una vez situados en su espacio-tiempo específico. “Desarrollo”, en efecto, tiene poco más de 60 años de uso y su fracaso queda patente incluso por la necesidad que ha habido de cualificarlo incesantemente: desarrollo económico, desarrollo social, desarrollo humano, ecodesarrollo, codesarrollo... Produce cierta desconfianza cuando un concepto es acompañado por especificaciones que, en muchas ocasiones, más que clarificar, dificultan todavía más la comprensión del mismo.
Hay dos puntos que los críticos del desarrollo encuentran en casi todas estas acepciones obtenidas mediante prefijos, adjetivos o sustantivos que lo acompañan. El primero es el marcado carácter económico, cuando no economicista, del concepto que, por más que se quiera evitar, acaba definiéndose como crecimiento económico medido por aumento del Producto Interno Bruto al que se añadirán otras variables, como en el caso del institucionalismo, pero centradas en el PIB. El segundo punto es su origen en los países centrales y su adopción por las élites de los países periféricos sin que haya supuesto grandes cambios en estas últimas sociedades... a no ser que se incumpliesen los preceptos implícitos en el desarrollismo, como ha sucedido con los llamados países emergentes. Estos últimos habrían imitado a los países centrales sin hacer caso a la retórica de estos últimos y habrían logrado mejorar sus posiciones en la jerarquía mundial mucho mejor y más rápidamente que si hubiesen seguido las recetas de los expertos en desarrollo. Desde la perspectiva de este segundo punto, la sospecha que levantan algunos críticos del desarrollo es la de si no será un instrumento más de dominación de los países centrales sobre los países periféricos. Algo de base sí parece tener esa perspectiva.
Es en ese contexto que emerge la idea del Sumak Kawsay o Suma Qamaña: nace en la periferia social de la periferia mundial y no contiene los elementos engañosos del desarrollo convencional. Ya no será cuestión del “derecho al desarrollo” o del principio desarrollista como guía de la actuación del estado. Ahora se trata del Buen Vivir de las personas concretas en situaciones concretas analizadas concretamente, y la idea proviene del vocabulario de pueblos otrora totalmente marginados, excluidos de la respetabilidad y cuya lengua era considerada inferior, inculta, incapaz del pensamiento abstracto, primitiva. Ahora su vocabulario entra en dos constituciones.
De todos modos, no tendría mucho sentido repetir con el Buen Vivir los mismos errores cometidos con el Desarrollo. En primer lugar, no tendría mucho sentido recibir el concepto con el mismo entusiasmo acrítico con que se recibió “desarrollo” en los años 50 y 60 del pasado siglo. En segundo lugar, tampoco tendría mucho sentido confundir la expresión de derechos o de principios ético-morales con la práctica de los mismos. De hecho, algunas políticas aplicadas por países que se acogen a dicha idea están reproduciendo, con su extractivismo por ejemplo, lo peor que tuvo en su momento el desarrollismo no-sustentable, economicista y ciego ante los problemas del futuro. Los derechos pueden ser subjetivos, sin que nadie pueda denunciar a quien no los respeta, y los principios ético-morales pueden quedar en bellas expresiones retóricas carentes de cualquier aplicación práctica a la condición real de los seres humanos.
Pero es que, además, si se atiende a lo ya publicado sobre dichos conceptos, no es fácil sustraerse a la impresión del déjà vu. Situado en el contexto de las distintas propuestas que se han hecho históricamente para mejorar las condiciones de los más necesitados, lo que ahora puede leerse sobre el Buen Vivir resuena notablemente con las ideas de Ernest F. Schumacher, “lo pequeño es hermoso” y “una economía como si los seres humanos importasen” publicadas en Inglaterra en 1973. También son perceptibles las sintonías con el “desarrollo a escala humana” de Manfred Max-Neef publicado en 1993 en castellano y en 1986 en inglés. Cierto que no son ideas idénticas (como no lo son las de Schumacher y las de Max-Neef), pero es innegable que tienen (las tres) elementos en común.
Sin embargo, estas y otras aportaciones académicas fueron eso: aportaciones dentro del mundo académico, universitario y de organizaciones internacionales sin impacto directo sobre la realidad aunque sí sobre el vocabulario dominante. La novedad es que esas ideas aparecen ahora en constituciones políticas haciendo válido el dicho de Keynes sobre los políticos que ponen en práctica las ideas de economistas muertos, aunque en este caso, Max-Neef sigue viviendo en su Chile. Poner en práctica, como se ha dicho, relativamente. Pero por lo menos se le ha dado un realce político que antes no tenía.
De todos modos, lo que parece más importante con Sumak Kawsay y Suma Qamaña no es tanto el contenido que, como se acaba de decir, no es tan extraordinariamente original. Lo que es importante es que provenga del vocabulario de pueblos originarios históricamente marginados primero por la Conquista y la Colonia y después, con la Independencia, por la República. Los pueblos originarios latinoamericanos sufrieron esa sucesiva marginación, con evidentes intereses económicos y muy curiosas legitimaciones ideológicas, pero produjeron muy pronto reacciones contra tal situación. Sus propios intelectuales o los que han optado por ser sus “intelectuales orgánicos”, han documentado ampliamente ese no-cambio que supuso la Independencia y se echan de menos textos como el del discurso del primer ministro de Australia, Kevin Rudds, en la apertura del Parlamento australiano en febrero de 2008, pidiendo disculpas a la nación aborigen por el trato infligido por los blancos durante tanto tiempo. La historia no es la misma, pero no por ello es menos ejemplar.
Sumak Kawsay y Suma Qamaña tienen, pues, importancia en primer lugar en el terreno simbólico: los que fueron marginados por conquistadores y criollos aportan ahora desde su visión del mundo palabras que pretenden colaborar con la solución de los problemas creados por aquellos. Y, en segundo lugar, porque señalan dónde han podido estar los errores del llamado desarrollo. El hecho de que hayan encontrado su camino para aparecer en estas dos constituciones puede ser una ocasión más para repensar el desarrollo, desde la periferia y no sólo desde el centro, y desde los marginados de la periferia y no sólo desde sus élites. El resultado es prometedor.
José María Tortosa. Instituto Universitario de Desarrollo Social y Paz. Universidad de Alicante
Notas
1 Alberto Acosta, Edgardo Lander, Eduardo Gudynas y otros, El Buen Vivir. Una vía para el desarrollo, Quito, Abya-Yala, 2009.
2 http://alainet.org/publica/445.phtml
La Opción del Decrecimiento Socialmente Sostenible
Decrecimiento no significa crecimiento negativo. Crecimiento negativo es una expresión contradictoria que sólo revela el domino que la idea de crecimiento ejerce en el imaginario colectivo.
Claudia Ciobanu
Para combatir el capitalismo en el Sur es necesario lograr un decrecimiento en el Norte, según el profesor emérito de la Universidad de París Sur XI, Serge Latouche, quien promueve e investiga ese sistema al que define como prácticas alternativas a la destrucción del ambiente y al aumento de la pobreza.
El economista francés propone abandonar "el objetivo del crecimiento por el crecimiento mismo, una meta demente con consecuencias desastrosas para el ambiente", subrayó.
La necesidad de crear una sociedad del "decrecimiento" deriva de la certeza, explica, de que los recursos de la Tierra y los ciclos naturales no pueden sostener el crecimiento económico, la esencia misma del capitalismo y de la modernidad.
En lugar del sistema dominante actual, Latouche propone "una sociedad con una sobriedad asumida, trabajar menos en tener mejores vidas, consumir menos, pero de mejor calidad, producir menos basura y reciclar más", explicó.
La nueva sociedad significa "recuperar el sentido de la mesura y una huella sostenible desde el punto de vista ecológico", señaló Latouche, "y encontrar la felicidad en la convivencia con los demás y no en la acumulación desesperada de aparatos".
Autor de varias obras y artículos sobre la racionalidad occidental, el mito del progreso, el colonialismo y el posdesarrollo, Serge Latouche describe los principales principios de la sociedad del decrecimiento en sus libros "Le Pari de la décroissance" ("La apuesta por el decrecimiento") y "Petit traité de la décroissance sereine" ("Pequeño tratado del decrecimiento sereno"), publicado en 2006 y 2007 respectivamente.
Serge Latouche explicó a IPS de qué se trata la sociedad del decrecimiento.
IPS: ¿Qué características tiene una sociedad del decrecimiento? ¿Existen prácticas actualmente compatibles con su propuesta?
Serge Latouche:
Por otro lado, el decrecimiento no es una alternativa al crecimiento, sino una matriz de alternativas que permitirán reabrir el espacio a la creatividad humana, una vez eliminado el yeso del totalitarismo económico.
La sociedad del decrecimiento no será la misma en Texas, que en (el sureño estado mexicano de) Chiapas ni en Senegal ni en Portugal. El decrecimiento volverá a lanzar la aventura humana hacia una pluralidad de destinos posibles.
Se pueden encontrar los principios del decrecimiento en propuestas teóricas e iniciativas desarrolladas en el Norte y en el Sur.
Por ejemplo, el intento de los neo-zapatistas de Chiapas de crear una región autónoma. También hay experiencias en América del Sur, con indígenas, entre otras, como lo que ocurrió en Ecuador, donde se incorporó a la Constitución el objetivo del Sumak Kausay (buen vivir).
En el Norte también empiezan a propagarse iniciativas que promueven el decrecimiento y la solidaridad.
Las AMAP (Asociaciones para el Mantenimiento de una Agricultura Campesina, en francés, entre grupos de consumidores y granjas locales a fin de abastecerse) son ejemplos de autoproducción como el PADES (Programa de Autoproducción y Desarrollo Social, que implica asumir todas las actividades de producción de bienes y servicios, para sí y para la comunidad, sin contrapartida monetaria).
El movimiento de Ciudades en Transición comenzó en Irlanda y su propagación al resto del mundo puede ser una forma de producción desde abajo, que se asemeja mucho a la sociedad del decrecimiento. Las localidades tratan, primero, de lograr la autosuficiencia energética dado el agotamiento de recursos y, en general, promueven la búsqueda de la resiliencia, (la capacidad de adaptarse a los cambios del ambiente).
IPS: ¿Cuál sería el papel de los mercados en una sociedad de decrecimiento?
SL: El sistema capitalista es una economía de mercado, pero éstos no son instituciones exclusivas del capitalismo. Es importante hacer la distinción entre el Mercado y los mercados.
Éstos últimos no obedecen a una ley de competencia perfecta y eso es para mejor. Siempre incorporan elementos de la cultura del don, que la sociedad del decrecimiento trata de redescubrir. Implica vivir en comunidad con otros, desarrollar relaciones humanas entre compradores y vendedores.
IPS: ¿Qué estrategias puede desarrollar el Sur para eliminar la pobreza, sin hacer lo que hizo el Norte de dañar el ambiente y empobrecer al Sur?
SL: En los países africanos no es necesario ni deseable reducir la impronta ecológica ni el producto interno bruto. Pero no por eso hay que concluir que se debe construir una sociedad del crecimiento.
Primero es claro que el decrecimiento en el Norte es una condición necesaria para poder abrir alternativas en el Sur.
Mientras Etiopía y Somalia se vean obligadas a exportar alimento para nuestros animales domésticos en plena escasez y mientras engordemos nuestro ganado con soja cultivada gracias a la destrucción de la selva amazónica, vamos a estar asfixiando todo intento de autonomía real del Sur.
Animarse al decrecimiento en el Sur significa iniciar un círculo virtuoso que implica romper la dependencia económica y cultural con el Norte, reconectar una línea histórica interrumpida por la colonización, reintroducir productos específicos que fueron abandonados y olvidados, así como valores "anti-económicos" relacionados con el pasado de esos países, y recuperar técnicas y conocimientos tradicionales.
Esas iniciativas deben combinarse con otros principios, válidos en todo el mundo, como reconceptualizar lo que entendemos por pobreza, escasez y desarrollo. Por ejemplo, reestructurar la sociedad y la economía, restablecer prácticas no industriales, en especial agrícolas, y redistribuir, relocalizar, reutilizar y reciclar.
IPS: La sociedad del decrecimiento implica un cambio radical en la consciencia humana. ¿Cómo se lograr eso? ¿Puede ocurrir en cualquier momento?
SL: Es difícil romper con la adicción al crecimiento, en especial porque es lo que interesa a las corporaciones multinacionales y los poderes políticos que las sirven, para mantenernos esclavizados.
Las experiencias alternativas y los grupos disidentes, como cooperativas, sindicatos, asociaciones para preservar la agricultura campesina, algunas organizaciones no gubernamentales, sistemas de permuta local, redes de intercambio de conocimiento, son laboratorios pedagógicos para la creación del "nuevo ser humano" que requiere la sociedad.
Son universidades populares que promueven la resistencia y contribuyen a descolonizar el imaginario.
Seguro, no tenemos mucho tiempo, pero el curso de los acontecimientos puede contribuir a acelerar la transformación. La crisis ecológica, junto con la económica y financiera, puede servir de choque saludable.
IPS: ¿Los actores políticos convencionales pueden desempeñar algún papel en la transformación?
SL: Todos los gobiernos son, lo quieran o no, funcionarios del capitalismo. En el mejor de los casos, pueden, como mucho, disminuir o suavizar procesos sobre los cuales ya no tienen ningún control.
Para nosotros es más importante el proceso de auto-transformación de la sociedad y de los ciudadanos que la política electoral. Aunque los últimos logros relativos obtenidos en ese terreno por ecologistas franceses y belgas, quienes adoptaron algunos puntos de la agenda del decrecimiento, parecen un signo positivo.
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Los Derechos de la Naturaleza En La Nueva Constitución Ecuatoriana
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Tanto la nueva Constitución boliviana, aprobada en octubre de 2008, como la ecuatoriana aprobada en setiembre del mismo año, incluyen en sus contenidos sendas secciones referidas a reconocer los derechos de los pueblos originarios y los derechos de todos los ciudadanos a un medio ambiente sano y equilibrado. En sus artículos 33 y 34, la Carta Magna de Bolivia expresa los derechos reales de los habitantes y a las futuras generaciones de ese país, a gozar de un medio ambiente saludable, protegido y equilibrado. Otorgándole a cualquier persona, a título individual o en representación de una colectividad, la facultad para ejercitar las acciones legales en defensa del derecho al medio ambiente. Sin embargo y en ese mismo sentido, la Constitución de Ecuador afortunadamente ha ido mucho mas lejos. Parte de que debe existir entre sociedad, Estado y mercado, una relación dinámica, equilibrada y en armonía con la Naturaleza. Estableciendo objetivos como asegurar la soberanía alimentaria y energética, generar una adecuada distribución del ingreso, impulsar el pleno empleo y apoyar un consumo social y ambientalmente responsables. Pero los ojos del mundo comenzaron a posarse sobre esta nueva Carta Magna ecuatoriana por haber sido la primera en otorgar derechos inalienables a la naturaleza, convirtiéndola de esta manera en sujeto de derecho. El texto constitucional contiene tres artículos en los que establece los siguientes derechos para la Naturaleza: Art. 71.- La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos… Art. 72.- La naturaleza tiene derecho a la restauración. Esta restauración será independiente de la obligación que tienen el Estado y las personas naturales o jurídicas de indemnizar a los individuos y colectivos que dependan de los sistemas naturales afectados. En los casos de impacto ambiental grave o permanente, incluidos los ocasionados por la explotación de los recursos naturales no renovables, el Estado establecerá los mecanismos más eficaces para alcanzar la restauración, y adoptará las medidas adecuadas para eliminar o mitigar las consecuencias ambientales nocivas. Art. 73.- El Estado aplicará medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales. Se prohíbe la introducción de organismos y material orgánico e inorgánico que puedan alterar de manera definitiva el patrimonio genético nacional. La constitución ecuatoriana de esta forma introduce una diferencia fundamental respecto de sus antecesoras y establece un nuevo enfoque que podría ser catalogado como un punto de inflexión en la defensa del medio natural. Esta iniciativa totalmente innovadora debería ser analizada e imitada por otros países, ya que cambia el enfoque constitucional de un sistema de derechos antropocéntrico a uno biocéntrico. Quizás esos tres artículos sean una de las iniciativas mas importantes de los últimos tiempos en la necesidad del Hombre de cambiar la manera en la que tratamos a la naturaleza. www.ecoportal.net Ricardo Natalichio - Director EcoPortal.net Editorial de Ambiente y Sociedad N° 399
El Índice de Calidad de Vida Ecológica Pone a Cuba por Encima de Muchos Países en Calidad de Vida
Un estudio londinense muestra a los cubanos mucho más felices que los estadounidenses
La New Economics Foundation (NEF), con sede en Londres, ha presentado el 4 de julio el denominado Indice del Planeta Feliz (IPF), un indicador del bienestar humano alternativo a los tradicionales cánones desarrollistas. El estudio se basa en datos de 143 países que representan el 99 por ciento de la población mundial. Para realizar la clasificación recurre a tres parámetros: la esperanza de vida, la satisfacción vital que expresan los ciudadanos de cada país y la huella ecológica que dejan para obtener el nivel de vida que consideran necesario para ser felices.

Niños cubanos
Y es que, según destacan los analistas, ningún país mencionado en el informe logra los tres objetivos, pero las diferencias entre las naciones muestran que es posible vivir vidas prolongadas y felices con huellas ecológicas mucho más pequeñas que las de las naciones con mayor consumo. Para muchos en occidente, la lucha por incrementar nuestros ingresos se ha dado a expensas de nuestro capital social y de nuestra salud mental. El desafío para occidente, dice el informe, no es el de no continuar aumentando nuestros ingresos monetarios sino asegurar vidas significativas y fuertes lazos sociales. A menudo, lograr estos propósitos significa reducir el enfoque en el consumo y dedicar más tiempo a otros intereses. El IPF muestra que de verdad es posible tener buenas vidas que no cuesten un mundo.

Mujer cubana con sus hijos en una parte de la vieja Habana. ¿Una zona tradicionalmente antigüa o horriblemente pobre? Y depende de la filosofía de vida, si uno quiere ser un consumista destructor del planeta, elegirá ver todo como pobreza...¿acaso no somos capaces de tener una mirada distinta que solo dirigirnos hacia nuestra autodestrucción?
El estudio pretende dar base científica a una muy antigua sospecha: “el dinero no trae la felicidad”, menos aún si está desigualmente repartido. Los países ricos no son los más felices, así vemos que América Latina es la región más feliz y ecológica del mundo. Un vistazo al ranking nos descubre muchas más sorpresas. Una de ellas es que Estados Unidos se encuentra en el puesto 114, mientras que Cuba alcanza el 7.
Quizás el modo de entender la vida explica la abismal distancia entre el alto índice de felicidad detectado en Cuba y el bajo aparecido en Estados Unidos. Las comparaciones muestran que se pueden lograr vidas largas y felices con niveles mucho más bajos de consumo de recursos. Por ejemplo, los habitantes de los Países Bajos vive en promedio un año más que los de Estados Unidos y tienen niveles similares de bienestar pero su huella ecológica per cápita es menos de la mitad (4.4 hectáreas globales frente a 9.4 hectáreas globales). Los Países Bajos son ecológicamente dos veces más eficientes en lograr buenas vidas que los Estados Unidos. Igualmente, los costarricenses también viven un poco más tiempo que los norteamericanos, reportan niveles de bienestar mucho más altos y aún así tienen una huella de menos de un cuarto.

Feria del libro en la Habana, los libros y la cultura son bienes comunes y al alcance de las mayorías en Cuba, no reuniones de élite de unas minorías como sucede en gran parte de Latinoamérica y el mundo. La contracara de esto es que el lector cubano no hallará algunos libros en dichas ferias, sobre todo los ensayos políticos de Vargas Llosa, pero ¿acaso pierden algo los cubanos en no leer a Vargas Llosa?. Muchos no lo leen ni aunque le regalen dichos libros.
No faltará quien plantee la siguiente pregunta: ¿Si tan felices son los cubanos, por qué tantos desean a emigrar a Estados Unidos y no sucede el interés contrario? Ahora seré yo quien intente dar respuesta a ello. En primer lugar, no es verdad que la mayoría de los cubanos deseen ir a vivir a Estados Unidos, se trata de un patrón informativo explotado desde el norte. Evidentemente el estudio londinense no dice que todos los cubanos sean felices y ninguno quiera emigrar a otro país, pero una consulta del francés Salim Lamrani a la Oficina Estadística de Inmigración de Estados Unidos demostró que era antes de la revolución cuando más cubanos emigraban al país del norte y que en la actualidad, países como Canadá, México, Jamaica o El Salvador generan más emigración a Estados Unidos que Cuba.
Existen también razones de mentalidad entre la ciudadanía estadounidense que les hacen pensar que, aunque no sean felices, podrán serlo alguna vez gracias a la magnífica operación de conformación ideológica del modo de vida americano. El mensaje dominante en esa sociedad hacia las clases bajas es que ellas también podrán alguna vez ser ricas y opulentas, que viven en el país de las oportunidades aunque las estadísticas muestren que los ciudadanos suelen terminar sus días perteneciendo a la misma clase social de la que procedían sus padres. Todo ello les paraliza, no solamente para intentar subvertir el orden establecido, sino también para pensar en buscar un futuro en otra sociedad con otros valores.
Como ha señalado Nic Marks, fundador del centro para el bienestar de New Economics Foundation: "Mientras el mundo enfrenta la triple dificultad de una profunda crisis financiera, la aceleración del cambio climático y el tope inminente en la producción de petróleo necesitamos desesperadamente una nueva brújula que nos guíe. El hecho de dejarnos conquistar por la melodía del crecimiento económico sólo ha producido beneficios marginales para los más pobres del mundo, no ha mejorado notablemente el bienestar de aquellos que ya eran ricos y ni siquiera produjo estabilidad económica. Ahora tenemos que usar el Índice del Planeta Feliz para romper el encanto y trazar un nuevo camino hacia una economía de alto bienestar con bajas emisiones de carbono, antes de que nuestros estilos de vida de alto consumo nos arrojen en el caos de un cambio climático irreversible ".
Madre Ambiente
Publicado también en Argentina Indymedia

Quizás fuera más correcto, aunque no tan apropiado, hablar de ecobionomía. Biología es la ciencia del conocimiento de la vida. Ecología es más que el conocimiento de la casa en que vivimos, el planeta. Así como economía significa administración de la casa’, ecobionomía quiere decir administración de la vida en la casa’. Y es posible llamar al medio ambiente madre ambiente, pues él es nuestro suelo, nuestra raíz, nuestro alimento. De é venimos y a él volveremos.

Esta visión de interdependencia entre todos los seres de la naturaleza se perdió con la modernidad. A lo cual ayudó una interpretación equivocada de la Biblia -la idea de que Dios lo creó todo y finalmente lo entregó a los seres humanos para que "dominasen" la Tierra. El dominio se convirtió en sinónimo de expoliación, estupro, explotación. Se buscó la manera de arrancarle al planeta el máximo de lucro. Los ríos fueron polucionados; los mares, contaminados; el aire que respiramos, envenenado.
Pero no existe separación entre la naturaleza y los seres humanos. Somos seres naturales, aunque humanos porque estamos dotados de conciencia e inteligencia. Y espirituales, porque estamos abiertos a la comunión de amor con el prójimo y con Dios.
El Universo tiene cerca de 14 mil millones de años. Y el ser humano existe hace apenas 2 millones de años. Eso significa que somos el resultado de la evolución del Universo que, como decía Teilhard de Chardin, es movida por una "energía divina".
Antes del surgimiento del hombre y la mujer, o Universo era bello, pero ciego. Un ciego no puede contemplar su propia belleza. Cuando surgimos, el Universo ganó, en nosotros, mente y ojos para mirarse en el espejo. Al mirarnos la naturaleza, es el Universo quien se mira a través de nuestros ojos. Y ve que es bello. Por eso es llamado Cosmos. Palabra griega que da también origen a la palabra cosmético -lo que imprime belleza.
La Tierra, ahora, está polucionada. Y nosotros sufrimos los efectos de su devastación, pues todo lo que hacemos se refleja en la Tierra, y todo lo que sucede en la Tierra se refleja en nosotros. Como decía Gandhi: "La Tierra satisface las necesidades de todos, menos la voracidad de los consumistas". Son los países ricos del Norte del mundo los que más contribuyen a la contaminación del planeta. Son responsables del 80% de la contaminación, de los cuales los EUA contribuyen con el 23% e insisten en no firmar el Protocolo de Kyoto.
"Cuando el último árbol sea talado -dice un indio de los EUA-, el último río envenenado y el último pez pescado, entonces vamos a darnos cuenta de que no podemos comer dinero".
El mayor problema ambiental, hoy, no es el aire polucionado o los mares sucios. Es la amenaza de extinción de la especie humana, debido a la pobreza y a la violencia. Salvar la Tierra es liberar a las personas de todas las situaciones de injusticia y opresión.
La Amazonía brasileña es un ejemplo triste de agresión a la madre ambiente. Al comienzo del siglo XX, muchas empresas se enriquecieron con la explotación del caucho y dejaron en su lugar un rastro de miseria. En los años 1970 el multimillonario norteamericano Daniel Ludwing cercó uno de los mayores latifundios del mundo -2 millones de hectáreas- para explotar celulosa y madera, dejándonos como herencia tierra devastada y suelo agotado casi convertido en desierto. Es lo que pretende repetir, ahora, el agronegocio interesado en talar la selva para plantar soya y criar ganado.
La injusticia social produce desequilibrio ambiental y eso genera injusticia social. Con razón alertaba Chico Mendes a la economía sustentable (o sea capaz de no perjudicar a las futuras generaciones) y a la ecología centrada en la vida digna de los pueblos de la selva.
La mística bíblica nos invita a contemplar toda la Creación como obra divina. Jesús nos moviliza a la lucha en favor de la vida -de los otros, de la naturaleza, del planeta y del Universo. Dicen los Hechos de los Apóstoles: "Él no está lejos de cada uno de nosotros. Pues en Él vivimos, nos movemos y existimos. Somos de la raza del mismo Deus" (17, 28). Todo este mundo es morada divina. Debemos tener una relación complementaria con la naturaleza y con el prójimo, de los cuales dependemos para vivir y ser felices. Eso se llama amor. (Traducción de J.L.Burguet)
- Frei Betto es escritor, autor de "El amor fecunda el Universo. Ecología y espiritualidad", junto con Marcelo Barros.
Más información: http://alainet.org

El Buen Vivir Ecológico
Según la ideología dominante, todo el mundo quiere vivir mejor y disfrutar de una mejor calidad de vida. De modo general asocia esta calidad de vida al Producto Interior Bruto (PIB) de cada país. El PIB representa todas las riquezas materiales que produce un país. Entonces, de acuerdo con este criterio, los países mejor situados son Estados Unidos, seguido de Japón, Alemania, Suecia y otros. El PIB es una medida inventada por el capitalismo para estimular la producción creciente de bienes materiales de consumo.
En los últimos años, a la vista del crecimiento de la pobreza y de la urbanización favelizada del mundo y hasta por un sentido de decencia, la ONU introdujo el Índice de Desarrollo Humano (IDH). En él se incluyen valores intangibles como salud, educación, igualdad social, cuidado de la naturaleza, equidad de género y otros. Ha enriquecido el sentido de "calidad de vida", que era entendido de forma muy materialista: goza de una buena calidad de vida quien consume más y mejor.
Por delante de todos los países está Bután, encajonado entre la China y la India, a los pies del Himalaya, muy pobre materialmente, pero que estableció oficialmente el "Índice de Felicidad Interna Bruta". Ésta no se mide por criterios cuantitativos, sino cualitativos, como buen gobierno de las autoridades, distribución equitativa de los excedentes de la agricultura de subsistencia, de la extracción vegetal y de la venta de energía a la India, buena salud y educación y, especialmente, buen nivel de cooperación de todos para garantizar la paz social.
En las tradiciones indígenas de Abya Yala, nombre para el continente indoamericano, en vez de "vivir mejor" se habla de "el buen vivir". Esta categoría entró en las constituciones de Bolivia y Ecuador como el objetivo social a ser perseguido por el Estado y por toda la sociedad.
El "vivir mejor" supone una ética del progreso ilimitado y nos incita a una competición con los otros para crear más y más condiciones para "vivir mejor". Sin embargo, para que algunos puedan "vivir mejor", millones de personas han tenido que vivir mal. Es la contradicción capitalista.
Por el contrario, el "buen vivir" apunta a una ética de lo suficiente para toda la comunidad y no solamente para el individuo. El "buen vivir" supone una visión holística e integradora del ser humano, inmerso en la gran comunidad terrenal, que incluye no sólo al ser humano, sino también al aire, el agua, los suelos, las montañas, los árboles y los animales; es estar en profunda comunión con la Pachamama (Tierra), con las energías del Universo, y con Dios.
La preocupación central no es acumular. Además, la Madre Tierra nos proporciona todo lo que necesitamos. Con nuestro trabajo suplimos lo que ella por las excesivas agresiones no nos puede dar, o le ayudamos a producir lo suficiente y decente para todos, también para los animales y las plantas. El "buen vivir" es estar en permanente armonía con todo, celebrando los ritos sagrados que continuamente renuevan la conexión cósmica y con Dios.
El "buen vivir" nos convida a no consumir más de lo que el ecosistema puede soportar, a evitar la producción de residuos que no podemos absorber con seguridad y nos incita a reutilizar y reciclar todo lo que hemos usado. Será un consumo reciclable y frugal. Entonces no habrá escasez.
En esta época de búsqueda de nuevos caminos para la humanidad la idea del "buen vivir" tiene mucho que enseñarnos.
La Cosmología Depredadora En Crisis
Publicado también en Indymedia Argentina
La cosmología de la dominación en crisis
Leonardo Boff
Hay un inmenso sufrimiento en todos los estratos sociales, sean ricos o pobres, producido por la actual crisis económico-financiera. Más que el asombro es el sufrimiento el que nos hace pensar. Es el momento de ir más allá del aspecto económico-financiero de la crisis y descender hasta los fundamentos que la provocaron. De no hacerlo así, las causas de la crisis seguirán produciendo crisis cada vez más dramáticas hasta que se conviertan en tragedias de dimensiones planetarias.

Lo que subyace bajo la actual crisis es la ruptura de la cosmología clásica que perduró durante siglos pero que ya no explica las transformaciones ocurridas en la humanidad y en el planeta Tierra. Esa cosmología surgió hace por lo menos cinco mil años, cuando empezaron a construirse los grandes imperios, ganó fuerza con el Iluminismo y culminó con el proyecto contemporáneo de la tecnociencia. Partía de una visión mecanicista y antropocéntrica del universo. Las cosas están ahí las unas al lado de las otras, sin conexión entre sí, regidas por leyes mecánicas. No poseen valor intrínseco, sólo valen en la medida en que se ordenan al uso humano. El ser humano se sitúa fuera y encima de la naturaleza, como su dueño y señor que puede disponer de ella a su gusto. Esa cosmología partía de un falso presupuesto: que podía producir y consumir de forma ilimitada dentro de un planeta limitado, que esta abstracción ficticia llamada dinero representaba el valor mayor y que la competición y la búsqueda del interés individual producirían el bienestar general. Es la cosmología de la dominación.

Esta cosmología llevó la crisis al ámbito de la ecología, de la política, de la ética y ahora de la economía. Las ecofeministas nos hicieron notar la estrecha conexión existente entre antropocentrismo y patriarcalismo, el cual ejerce violencia sobre las mujeres y la naturaleza desde el neolítico.

La mujer, en la mística de todas las culturas siempre simboliza lo creativo, delicado, pacifista y comprensivo. La mujer y lo femenino simbolizan la fuerza creadora y creativa. Por eso Gaia es mujer y una mujer natural y armoniosa es Gaia. Las distorciones de nuestra cultura han creado mujeres y hombres que se alejan de su armonía natural y se proyectan culturalmente en forma deformada confundiendo lo masculino y femenino y hasta exaltando artificial o primitivamente los dos únicos géneros humanos naturales. ¿Porqué no reconocemos nuestra armonía interna natural para proyectarnos culturalmente hacia una civilización en armonía con Gaia?
Felizmente, a partir de mediados del siglo pasado, proveniente de varias ciencias de la Tierra, especialmente de la teoría de la evolución ampliada, se está imponiendo una nueva cosmología, más prometedora y con virtualidades capaces de contribuir a superar la crisis de forma creativa. En vez de un cosmos fragmentado, compuesto de una suma de seres inertes y desconectados, la nueva cosmología ve el universo como el conjunto de sujetos relacionales, todos inter-retro-conectados. Espacio, tiempo, energía, información y materia son dimensiones de un único gran Todo. Incluso los átomos, más que partículas, son entendidos como ondas y cuerdas en permanente vibración. Antes que una máquina, el cosmos, incluyendo la Tierra, se muestra como un organismo vivo que se autorregula, se adapta, evoluciona y eventualmente, en situación de crisis, da saltos buscando un nuevo equilibrio.



El Llamado Primer Mundo...¿Es el Ideal?
Primer Mundo ¿Modelo de Desarrollo?
18-07-08, Por Julio Monsalvo *
El hiperconsumismo es el resultado de la invención interesada de generar compulsivamente la satisfacción de necesidades artificiales en busca del lucro y la acumulación de dinero en manos de unos pocos a costa de la dependencia de la mayoría y de la explotación a toda forma de vida. Mucho se ha escrito demostrando la inviabilidad del modelo del “primer mundo”, el modelo civilizatorio de las tres “ex”: explotación, exclusión y extinción.
Estoy arribando por vez primera al “primer mundo”. Estamos en enero del 80, en plena época del furor del neoliberalismo impuesto por el proceso militar. Ha sido una aventura conseguir pasaje para llegar a Nueva York, donde he sido invitado a una conferencia sobre cooperación internacional en la atención de la salud.
Sólo consigo un vuelo que me lleva a Los Ángeles, a la costa oeste de los Estados Unidos.
Estoy amaneciendo a un soleado agradable domingo. Mucha gente paseando, festivales barriales, carreras de bicicletas y muchos otros entretenimientos.
Escucho conversaciones y anuncios en altavoces en el idioma español, lo cual me hace tomar conciencia que estoy en el Estado de California, en esta California que le fue arrebatada a México por los Estados Unidos durante la guerra de 1846 a 1848.
Estados Unidos se quedó con más de la mitad del territorio mexicano. Todo lo que hoy es Arizona, California, Nevada, Utah, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming pertenecían a México.
Busco un diario en español y encuentro “La Opinión”. Lo compro y descubro un pequeñísimo aviso apelando a la solidaridad de la comunidad chicana, como se los llama a los emigrantes mexicanos.
Da una dirección donde se pueda hacer llegar un donativo para financiar la operación cesárea de una compañera, ya que el niño se halla en posición transversa.
Me quedo con esa inquietud (y con muchas otras).
Llego al fin a Nueva York. Me encuentro con uno de los de los funcionarios que me ha invitado a la conferencia e inmediatamente le cuento del aviso que leí.
Me responde que seguramente se trata de una persona indocumentada y que por lo tanto se halla en el país “ilegalmente” Por esa razón no puede acceder al “carné de pobre” para ser asistida.
Ante mi asombro y mi insistencia acerca de qué podría ocurrir si no se reunía el dinero, me vuelve a responder: “Pues…son ilegales”
Me hace recordar lo que me enseñó un juez amigo, “lo legal no es siempre sinónimo de lo justo”
Pasan exactamente diez años. Regreso al mismo Nueva York, esta vez en vuelo directo, invitado a una conferencia similar.
Estoy más tiempo en las oficinas y palpo el exacerbado individualismo y la marcada diferencia entre quiénes tienen los “portafolios” y quiénes no, al decir de una secretaria portorriqueña. Los “portafolios” son los cargos de conducción.
“Casi todos son de los gringos, alguno de tanto en tanto se le otorga a una persona de origen afro, mientras que ninguno a los hispano parlantes”.
Una de las cosas que más me llama la atención es tener noticias de cómo se ha difundido la práctica de hacer “demandas” judiciales, como una suerte de deporte.
La misma secretaria portorriqueña me cuenta del cuidado de barrer la vereda de su casa apenas deje de nevar, pues si alguien se resbala la demandan. ¡Se naturalizan estos cuidados, no por solidaridad pensando en que la otra persona no se dañe, sino en que “no me demanden”!
Veo la fastuosidad del “Waldorf Astoria” y la pobreza en la mismísima 5ta. Avenida cuando uno se aleja un poco del centro.
Pertenezco a una generación a la cual se le ha dicho que existen tres clases de países: desarrollados, en vía de desarrollo y subdesarrollados.
¿Quién estableció estas categorías? ¿Con qué parámetros se los mide?
Y digo bien que se los “mide”, pues se trata de medir todo con la visión del sistema capitalista utilizando una sola variable: la variable monetaria.
Sucesivas generaciones transcurren sus vidas con la imagen del “modelo ideal”: ser como el primer mundo.
Sueñan con llegar allí individualmente o que su país también se incorpore a ese mundo.
Mi generación también escuchaba a sectores progresistas proclamar la consigna “¡Arriba los de abajo!”
¿Vivir como se vive en el primer mundo es sinónimo de justicia social? ¿Estar “arriba” es vivir con las mismas pautas de consumo de esas sociedades?
En el transcurso de pocas semanas en las que estuve en el primer mundo vivencié el exacerbado consumismo. Estos países “desarrollados” bien merecen llamarse “hiperconsumistas”.
¿No se tiene conciencia de la responsabilidad que le cabe al hiperconsumismo por el daño a la salud del Planeta todo?
Me llega recientemente una información acerca de la cantidad de automóviles en los Estados Unidos. De cada 100 personas, 77 poseen automóviles que los utilizan individualmente sin compartirlo con otras personas.
Existen más de 800 millones de automóviles en el mundo, los cuales consumen más del 50% de la energía.
Resulta que el automóvil individual es el primer causante del calentamiento global.
¿Qué pasaría si la justicia social significara que todos fuéramos hiperconsumistas? ¡Tendríamos más de cinco mil millones de automóviles!
¿Dónde los estacionaríamos? ¿Con qué combustible los pondríamos en marcha? ¿Por qué rutas transitaríamos?
Esto es sólo un pequeño ejercicio matemático con una sola de las variables del hiperconsumismo cotidiano, que nos muestra que este “modelo de desarrollo” es totalmente inviable.
Sólo es apetecible para el que “quiere llegar” sin tener en cuenta a la inmensa mayoría de la humanidad.
Una querida amiga durante su estadía de estudio en España comparte el relato de sus emociones al encontrarse con una pareja que fue a ganar dinero.
Muy trabajadores los dos, no pudieron seguir estudiando, lo cual les causa una profunda insatisfacción y sólo hablan del trabajo.
“Se gana muy bien, dicen ambos, pero estamos muy cansados…ya no sabemos si es un cansancio físico o psicológico por pensar tanto en hipotecas, facturas…siempre hablamos de trabajo. Tenemos libre un día por semana pero estamos muy cansados y no nos gusta el trabajo”
Se podrían multiplicar ejemplos de los que les “va bien” y de otros a los “que no les va bien”.
Una Hermana religiosa, allá por los 90, contaba que cada vez le cuesta más ir a visitar a sus familiares a Europa. “Hablo con inmigrantes y todos me dicen lo mismo…. Venimos a ver si quieren compartir algo, y si no, al menos nos verán morir…”
Estas historias son sólo un emergente de la esencia de un sistema que se siente exitoso con cada vez más y más lucro sin importar el sufrimiento humano ni de ninguna forma de vida.
La crueldad manifestada con seres humanos, con animales, árboles, plantas, ríos, suelos, aire por la voracidad del lucro, será para vergüenza ajena de las generaciones futuras si es que sobrevivimos.
Está claro que muchos, arrojados a la indigencia por la cruel explotación e indiferencia de los que tienen, arriesgan su vida para poder llegar a unos de esos países para sobrevivir. Lo hacen tratando de cruzar el fatídico muro que levanta EEUU en su frontera con México o navegando por el Caribe o por el Mediterráneo en precarias embarcaciones.
Y otros, sin ser indigentes, entendiendo que “progresar” es tener más, buscan una y mil maneras de llegar al primer mundo y establecerse en alguno de esos países.
Estoy llegando a Ecuador por primera vez en este mes de junio del 2001 dispuesto a participar en el Seminario sobre Globalización, Salud y Desarrollo.
Me impactan los trabajos que se presentan sobre el daño que genera la emigración de los padres en la salud de los niños y adolescentes.
En viajes sucesivos me voy enterando de cosas muy dolorosas. Mafias que trafican personas para ingresar a EEUU o a países europeos a cambio de grandes sumas de dinero, de firmas de hipotecas sobre sus propiedades y con muchos otros engaños.
Estoy ahora en enero de 2005 en la ciudad de Azogues, otra vez en Ecuador. El Municipio ha convocado a estudiantes de escuelas primarias a un taller sobre las A de la Esperanza y Alegremia.
Dieguito Neira, el niño coordinador del Taller, propone que la “A” de Albergue sea caracterizada por “Protección”
Levanta su manito un nene de 10 años. Se pone de pie y expresa: “Yo vivo en una casa grande, ¿de qué me sirve? Mi mamá y mi papá emigraron…Yo propongo “Albergue: Protección Sí, Emigración No”
Ya cerrando esta carta leo que el Parlamento Europeo ha aprobado en el día de la fecha la inhumana “Directiva Retorno”, ley que faculta detener y expulsar a “inmigrantes ilegales”, como si a Europa no tuviera ninguna responsabilidad de la pobreza y la indigencia generado en el “Sur”. Otra vez el recuerdo de la enseñanza del juez amigo: lo legal no es siempre lo justo.
Me duele esta Europa a la que visité por primera y única vez en el 83, cuando los exiliados políticos de este continente eran recibidos por varios países, aunque muchos de ellos ya me hablaban de una sutil discriminación.
En pocos años la discriminación dejó de ser sutil. Ahora nuestros compatriotas de la Patria Grande reciben el burlesco y agresivo mote de “sudacas”.
Desde que lo conocí, definitivamente no quiero vivir en ese primer mundo nada solidario. Mucho muchísimo se ha escrito demostrando hasta matemáticamente la inviabilidad del modelo del “primer mundo”, el modelo civilizatorio de las tres “ex”: explotación, exclusión y extinción.
El hiperconsumismo es el resultado de la invención interesada de generar compulsivamente la satisfacción de necesidades artificiales en busca del lucro y la acumulación de dinero en manos de unos pocos a costa de la dependencia de la mayoría y de la explotación a toda forma de vida.
Es muy esperanzador el sentimiento de mujeres campesinas, de los Pueblos Originarios y de jóvenes de todas las edades que cada vez sienten con más firmeza que para vivir sólo se necesita las A de la Esperanza: Aire, Agua, Alimento, Albergue, Amor, Arte, Aprendizaje, Amistad, Armonía…
Desde la libertad, desde la luz del encuentro y desde la conciencia estamos viviendo la Revolución Mundial por la Vida, la cual significa el tránsito del soberbio antropocentrismo al respetuoso biocentrismo
Así superaremos esta “Era Anti-Biótica” para introducirnos a la “Era de la Alegremia”
Estos sentimientos, creo, son los que se generan desde los sueños por un mundo en donde todos compartamos, cooperemos en otro modelo de desarrollo cuya esencia es vivir en felicidad con lo necesario.
Esto significa otro modelo civilizatorio. Son sueños, claro que sí, son nada menos que esos poderosos soñares que mueven la Historia.
Hasta la Victoria de la Vida Siempre ! www.ecoportal.net
ALEGREMIA: La Medicina llamada Moderna o Científica utiliza la terminación “emia” para indicar valores de sustancias químicas que se han medido en la sangre de las personas. De allí que se hable de “glucemia”, “colesterolemia” y otras “emias” Hay un concepto estadístico de “normalidad”. Una curva que resulta de distribución de frecuencias de una medida. Es la famosa curva de Gauss o de Normalidad. Un valor medio y otros que se distribuyen en forma bastante pareja a izquierda y derecha. Matemáticamente se determinan lo que se llama “desvío estándar” y es así que lo que se halla entre esos dos puntos, valor mínimo y valor máximo, es lo “normal”. Esto ha fijado la idea de que la salud es una “normalidad”...Y lo que se desvía de esa “normalidad” es enfermedad. La Medicina Moderna tiene claro que hay enfermedades leves que curan solas, otras son moderadas, otras más graves y gravísimas. La Medicina Preventiva trata de que la salud se mantenga en la normalidad y si se desvía que vuelva a la misma o más o menos cerca. La percepción que compartimos en esta página es que la salud puede ser cada vez más saludable. De aquí que la propuesta sea la “alegremia” como indicador. Es decir la alegría que bulle por nuestro torrente circulatorio y desde las irradiaciones protoplasmáticas (somos átomos!) se trasunta en luminosos rostros y estrellas en los ojos.http://www.altaalegremia.com.ar
Estamos destruyendo el Amazonas para alimentar vacas

Jeremy Rifkin es un economista de 65 años. Asesoró a Al Gore sobre economía y ecología durante la Administración de Bill Clinton. Una reconocida voz que desde hace años no se siente escuchada. Afirma con rotundidad que comer demasiadas vacas está calentando la Tierra. Ha estado en Madrid en la conferencia Crisis alimentaria: problemas y posibles soluciones, organizada por el PSOE. Contó a José Luis Rodríguez Zapatero, y a Robert Watson, el director de la ONU para Agricultura y desarrollo científico (IAASTD), su particular verdad incómoda. "Es como si tuviéramos una vaca en el salón de casa y nadie quisiera mirarla".
Pregunta. ¿Qué daño están haciendo las vacas al calentamiento global?
Respuesta. La industria de la carne es la segunda causa del calentamiento del planeta. Siempre se habla del efecto de la construcción de edificios y del consumo que hacemos en ellos. Por supuesto, se habla del transporte, pero nunca se habla de la industria de la carne. Pues bien: el consumo en edificios es la primera causa; la industria de la carne, la segunda, y el transporte, la tercera.
P. ¿Producen las vacas emisiones?
R. Sí, de metano, producido por sus flatulencias; de CO2, el que se genera para que ellas coman y el transporte de su carne a los mercados. Estamos destruyendo el Amazonas para alimentarlas. Hay que producir 900 kilogramos de comida para obtener un kilogramo de carne.
P. ¿Cómo se explica este desequilibrio?
R. Hay que tener en cuenta que hay una relación entre los crecientes precios de la energía, los costes de la comida y el cambio climático. La ONU ha hecho un informe llamado Feed versus food [Forraje frente a comida] en el que se concluía que el 39% de los campos del mundo se utiliza para animales. Otro 47% es alimento para las personas. El otro 15% es para productos industriales. Estamos utilizando el campo para alimentar a los animales cuando hay 2.700 millones de personas que gastan más de la mitad de su dinero en comida.
P. ¿Qué propone entonces?
R. Deberíamos empezar a pensar en gravar con impuestos la producción de alimentos para ganado y animar a producir comida para hombres. Igual que hemos puesto límite al dióxido de carbono, tenemos que frenar el consumo de carne.
P. Pero los granjeros tienen que ganarse la vida.
R. Por supuesto. Éste es un tema que quiero que quede claro. Hay que hacer la transición de manera que no afecte a los granjeros. Por eso son tan importantes los incentivos para el cultivo de alimentos para personas.
P. Esta teoría la hizo usted pública a principios de los noventa con su libro Beyond the beef [Más allá de la carne]. ¿Por qué nadie le hace caso?
R. Sí, es una historia vieja. Es muy triste que ni siquiera un líder mundial se haya preocupado de ello. Sólo hay dos personas que estamos hablando de ello. Rajendra Pachauri [el presidente del Panel Internacional del Cambio Climático y Premio Nobel de la Paz en 2007 junto con Al Gore] y yo. Ah, y Paul McCartney, que está muy involucrado y ha propuesto el lunes verde para que el primer día de la semana todo el mundo haga dieta vegetariana.
P. ¿Por qué están tan solos?
R. Porque concierne a la industria global de la ganadería y habría que cambiar los hábitos de la gente. Fíjese que precisamente su dieta, la mediterránea, que se basa en tomar grandes cantidades de fruta y verdura y muy poca de carne, es perfecta. El problema es que en países como el mío se consumen cantidades de carne inadmisibles. Tomamos incluso más proteínas de las que podemos digerir.
P. ¿Usted come carne?
R. No. Se puede decir que soy vegetariano al 95%. Empecé en 1977, pero bebo leche y tomo un poco de pescado.
MACABRO VIDEOJUEGO DE BOTNIA
Publicado también en Argentina Indymedia
Si hay algo realmente tétrico, tenebroso y aterrador, es la cultura de la violencia, ensalzada con todo tipo de videojuegos extremadamente violentos; hechos especialmente para volver insensible a la juventud; convirtiéndola masivamente en cómplices de conductas psicópatas y antisociales.

Botnia digitalizada
En EE.UU. todos los jóvenes que se dedican a los videojuegos tipo “Counter Strike” y similares (llenos de figuras humanas y con escenas dónde los contrincantes del jugador gritan de dolor o quedan moribundos y sangrantes, con la opción de rematarlos con un tiro de gracia o degollándolos) generalmente son los que protagonizan masacres en escuelas y universidades. Existen otro tipo de videojuegos, explícitamente violentos, pero sin figuras humanas (como el muy afamado God of War) que así son menos promotores de las conductas antisociales y criminales.
La cuestión es que los videojuegos violentos han pasado a ser la forma perfecta de manipulación y promoción de la guerra, los genocidios y la insensibilidad al dolor humano. Ciertamente el ser humano es innatamente violento, pero con los videojuegos antes que dirigir proactivamente las actitudes y conductas violentas hacia un objetivo constructivo, la violencia innata es reforzada en las actitudes de que “matar, hacer sufrir y la guerra son algo divertido y normal” Casi en ningún país del mundo se controla a los cibers y el acceso casero de internet para que los jóvenes no abusen de estos promotores de la violencia. Así, los videojuegos son de hecho la herramienta propagandística ideal para reforzar y promover la inestabilidad, la violencia y el odio entre grupos que se desea dividir y manipular, para luego someter y dominar. Esta herramienta propagandística es usada principalmente por la mafia imperialista mundial, pero también es usada por no pocos grupos rebeldes (como el no poco famoso “Under siege” de la resistencia armada palestina) Ha pasado a ser un arma más dentro de la llamada “guerra de cuarta generación” o, como debería llamarse, “guerra de mafias políticas” contra la humanidad.
Primero se lanzó un videojuego antivenezolano, sobre como se atacaba a Caracas; algo indisimuladamente vinculado al gobierno de George W. Bush y a su conglomerado mafioso de empresas de armas, petróleos, transgénicos, agrotóxicos y fármacos monopólicos.
Recientemente se llegó al colmo: Se lanzó uno donde se debe defender o atacar la planta pastera de Botnia; ideado por el ciber mercenario Marcelo Pombo. Es más que conocido que esta planta está en medio de un conflicto diplomático internacional por la contaminación que genera. Tanto Argentina como Uruguay dirimen el tema ante la corte de la Haya. En el ámbito ciudadano, está la asamblea ambientalista de Gualeguaychú, conformada por pobladores de dicha ciudad argentina. Recientemente, luego de comprobar el daño que genera, algunos pobladores de la ciudad uruguaya de Fray Bentos se han acercado a las posturas de los ambientalistas.
Los medios mercantilistas habían promovido un absurdo odio xenófobo, apelando al estúpido chauvinismo entre los uruguayos. Greenpace, tanto de Argentina como de Uruguay, se posicionó en el tema por sobre esa estupidez. No funcionó tal estrategia, finalmente los pobladores de Fray Bentos aceptaron la realidad (al ser las primeras víctimas) y se acercaron a los pobladores de Gualeguaychú.
Por supuesto, ello provocó desesperación en la corporación ecocida de Botnia. Entonces optaron por la estrategia mafiosa: Posiblemente lanzaron su videojuego, a través de un tercero supuestamente “no vinculado”.

Imagen apologética y criminal: El ecologismo no usa fusiles,
usa la movilización popular, que es más poderosa. Vulgar propaganda
de Botnia y la mafia.
Lo que propone el videojuego supera la simple cuestión de Botnia y la destrucción que genera. El videojuego pretende clasificar ideológicamente a los ecologistas y ambientalistas como terroristas. Desde hace un tiempo ya se había mencionado que las mafias mundiales, ante la realidad de los estudios científicos (que prácticamente están derogando la validez del capitalismo imperialista y mafioso) han intentado incluir al movimiento ecologista dentro de su “Guerra contra el terrorismo” Sus éxitos han sido ridículos y hasta fútiles. La guerra de ideologías ya se superó, el capitalismo nada puede intentar frente al movimiento de la ecología social que genera una visión poscapitalista (solo en esto y en la justicia social tiene similitud con el socialismo) proyectándose hacia un modelo de desarrollo humano integral, sustentable, no plutócrata ni mucho menos hedonista.
Pero la mafia, como expresión del atavismo cavernícola del ser humano, no se rinde fácilmente (así como el fascismo no lo ha hecho) De esta manera, sigue desarrollando su estrategia propagandística contra el ecologismo, esta vez con un videojuego.
Existe lo que se llama “Cultura de la paz” de reciente data. Ante este videojuego macabro que pretende estigmatizar a los ecologistas (poniendo lo de Botnia en una situación de terrorismo y guerra) queda la ley y la contrapropaganda.
La casi totalidad de los ecologistas no piensan que la violencia sea la vía para educar y establecer leyes en relación a la naturaleza. A punta de metralla no se elimina la falta de conocimiento ambiental, ni tampoco la falta de leyes de protección ambiental. Con granadas no se hace un estudio de impacto ambiental ni se propone un modelo de desarrollo sustentable. Con ataques terroristas no se moviliza masivamente a la gente para que detenga la destrucción del medio ambiente ni se bloquea económicamente a un centro de contaminación (el foquismo guevariano ya está históricamente anulado)
Ubicar el problema de Botnia en un ámbito de “Lucha contra el terrorismo” solo beneficia a Botnia, no a la naturaleza y a los ríos. El videojuego de Botnia es de lo más repulsivo, nefasto y primitivizante para el ser humano. No enseña nada a nuestros jóvenes y niños sobre el drama que esta pastera está generando tanto en Uruguay como Argentina.
El videojuego debe ser prohibido, hace apología de la guerra y del delito, algo prohibido en la mayoría de las legislaciones de Sudamérica. Los que porten o transmitan tal videojuego (por sus computadoras) deben ser acusados de tales ilegalidades. Ese mercenario, Marcelo Pombo, apeligra ser querellado, todo ciudadano conciente y razonante del mundo debería escracharlo y denunciarlo.
Abogado Alejandro Sánchez
Activista de derechos humanos y ecologista
Artículos relacionados:
*Lanzarán un videojuegos contra Botnia(¿?)
Movimiento Campesino de Córdoba rechaza paro agrario y modelo agroexportador
05-04-08,
En el Movimiento Campesino de Córdoba siempre se ha hablado del “campo profundo”, donde “la tierra es para producir alimentos para el pueblo”. A pesar de la discusión entre estos ‘dos socios’ que estarían peleados hoy, el gobierno y un sector del agro, es quién se lleva un pedazo más de la torta, pero no se está planteando la producción de alimentos para el pueblo.
Días atrás, varios movimientos campesinos y organizaciones urbanas en Argentina difundieron comunicados de prensa, posicionándose frente al denominado paro agrario. En entrevista con los corresponsales de Radio Mundo Real en Argentina, Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik, Joaquín, del Movimiento Campesino de Córdoba -que integra el Movimiento Nacional Campesino Indígena y la Vía Campesina- habla del repudio al “paro del campo”, de la articulación de las luchas en “el campo profundo” y la “ciudad marginada”, y de las actividades que están preparando para el Día Internacional de la Lucha Campesina.
Joaquín explicó que la posición que ellos han tenido “siempre ha sido la misma”: “existe un modelo agroexportador que propone un avance indiscriminado de la frontera agropecuaria, una agricultura sin agricultores, donde se concentra cada vez más la tierra, dejando a compañeros, en definitiva, fuera de la producción, y ese modelo es un modelo que ha sido implantado por este mismo gobierno, e incluso profundizado por este gobierno”, afirma.
Por ello, explica que “hoy la coyuntura de las retenciones no es ni más ni menos eso. Tampoco es que estamos en contra de las retenciones. Nos parece que a estos sojeros que están ganando millones y millones de dólares, nos parece perfecto que les estén sacando. Pero la cuestión es, en definitiva, si el modelo agropecuario tiende a ser otro, o si se está hablando de redistribución de la tierra, o si se está hablando de todo lo que contamina la soja, o si se está hablando de los compañeros que son echados del campo, o de los alambres que cortan los caminos, o de la falta de acceso a las escuelas. Y nada de eso en realidad está en el tapete”.
Joaquín señaló que desde el Movimiento Campesino de Córdoba siempre se ha hablado del “campo profundo”, y que se considera que “la tierra es para producir alimentos para el pueblo”.
“Eso es hablar de soberanía alimentaria”, indica. “Acá lo que se está hablando, a pesar de la discusión entre estos ‘dos socios’ que estarían peleados hoy, el gobierno y un sector del agro, es quién se lleva un pedazo más de la torta, pero no se está planteando la producción de alimentos para el pueblo”, afirma.
De cara a las movilizaciones del 17 de abril, fecha en que se celebra el Día Internacional de la Lucha Campesina, Joaquín señaló que algunas de las organizaciones que conforman el Movimiento Campesino van a realizar acciones en solidaridad con organizaciones urbanas de Córdoba, “pensando que hoy concretamente en esta pelea y en esta discusión que se genera en el país, hay una voz que queda excluida, que es la voz de los compañeros de los barrios, y la intención es poder decir ‘bueno, acá estamos en contra de este modelo de hambre, de miseria, de saqueo’ y por otro lado también, el gobierno hoy está hablando ‘en contra de la sojización’ y es una posición coyuntural”, ya que el modelo sigue profundizándose.
Por ello, la idea de las movilizaciones en Córdoba es hacer una actividad con los barrios, en la que se realizará una olla popular en el día de hoy. El mensaje que se buscará difundir con esto será “¿Quién produce alimentos para la población, si no son los campesinos y los compañeros del campo?”.
Finalmente, Joaquín se refirió a la relación entre el campo y la ciudad, afirmando que no existe la división tradicional entre ambos que siempre se ha señalado. “Cuando entramos a reconocernos y a vernos, vemos que muchas de las familias que están viviendo hoy las peores situaciones en las ciudades, son familias que se han tenido que venir del campo”, explica.
“Estamos viendo que hay una relación muy grande en cuanto a la exclusión de uno y el otro, y lo que estamos aprendiendo es que siempre hay que apuntar más allá. Que el modelo agroexportador y el modelo de saqueo que propone el Gobierno, es un modelo que nos afecta absolutamente a todos por igual, y que en esa relación, lo que queremos es construir algo distinto. Tratar de encontrarnos en pequeñas actividades y empezar a reconocernos en las necesidades y en los propios problemas que pretenden hacernos creer que son por separado, y es el mismo problema el que tenemos”, sentenció. www.ecoportal.net
* Este fue un aporte de Agite Después de Usar para Radio Mundo Real.
www.radiomundoreal.fm
La cultura evoluciona y depende del entorno ambiental
Publicado también en Argentina Indymedia
La cultura está sujeta a selección natural
Área: General — Viernes, 29 de Febrero de 2008
El proceso de selección natural también puede actuar sobre las culturas humanas del mismo modo que lo hace sobre los genes.
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Unos científicos muestran que unas tendencias culturales que afectan a la supervivencia y a la reproducción evolucionan a un ritmo diferente a como lo hacen otras. En Genética tradicional la aceleración o reducción del ritmo evolutivo indica que la selección natural está actuando, por lo que la cultura también estaría sujeta a la selección natural.
En el estudio cultural se comparó los ritmos de cambios estructurales y decorativos de las canoas polinesias. El grupo de Stanford estudió los diseños de las canoas de once culturas polinesias. Evaluaron 96 estructuras funcionales de las canoas relacionadas con la navegabilidad y 38 figuras decorativas simbólicas que por ejemplo identifican a un grupo de una isla. Los estudios estadísticos probaron claramente que los elementos funcionales de las canoas cambian más despacio en el tiempo que los decorativos, indicando que la selección natural eliminaría los diseños inferiores. Es decir, un determinado mal diseño de la embarcación haría a sus ocupantes más susceptibles de morir en el mar o de pescar o comerciar menos y con ellos tendería a desaparecer el nuevo mal diseño del acervo cultural del grupo debido a la menor prosperidad del mismo.
Este análisis cultural es similar al análisis del genoma humano, que ha encontrado con éxito los genes que están bajo presión de la selección natural.
El campo de la evolución cultural es controvertido porque no todos los historiadores, científicos sociales o incluso biólogos están de acuerdo en que un cambio cultural pueda ser entendido en un contexto evolutivo. Según algunos las creencias y comportamientos humanos son demasiado impredecibles.
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Sin embargo Nina Jablonski de Pennsylvania State University afirma que este trabajo es revolucionario y uno de los más significativos artículos en Antropología de los últimos 20 años.
Según Jared Diamond profesor de geografía de UCLA, autor de “Pistolas, gérmenes y acero” y no implicado en este estudio, la evolución biológica de los caracteres heredables es esencial en la organización de los principios de la Biología, la cuestión es si la evolución también juega un papel en la cultura humana. Según él este trabajo puede representar un avance en este campo tan controvertido.
Paul Ehrlich, unos de los autores del estudio, dice que sus resultados hablan directamente de problemas sociales y medioambientales. La gente estudia el cambio climático, el crecimiento de la superpoblación, la pobreza, el racismo o la amenaza de las plagas sabe que son problemas que necesitan solución urgente. Ehrlich es autor del libro “La bomba de población” y otras obras sobre los dilemas contemporáneos a los que se enfrenta la sociedad humana. Dice no entender por qué no se están poniendo más esfuerzos para la solución urgente de estos problemas. Según él, no sabemos, y necesitamos saber, cómo las culturas humanas cambian o cómo podemos influir en el proceso de una manera ética.
Deborah S. Rogers, coautora del artículo, dice que el hallazgo demuestra que unas elecciones culturales funcionan y otras claramente no. Desafortunadamente la gente ha aprendido cómo evitar la selección natural a corto plazo usando aproximaciones no sostenibles a largo plazo como el exceso de consumo. Pero esto no va a funcionar a larga. Según ella tenemos que orientar nuestras culturas según las poderosas fuerzas de la naturaleza y de la selección natural en lugar de luchar contra ellas.
Rogers pone como ejemplo de estas aproximaciones culturales que están poniendo a los humanos en riesgo los incentivos económicos erróneos, los procesos que producen el cambio climático, la contaminación, la pérdida de biodiversidad, la polarización religiosa y las ideas políticas que generan conflictos en el mundo. Añade que si no puede ser encontrado el liderazgo necesario para tomar en nuestra cultura las medidas críticas necesarias, nuestra civilización puede verse a sí misma barrida por la selección natural al igual que los malos diseños de canoas.
Recordemos a los lectores de NeoFronteras que ya ha habido casos en las historia humana de colapsos de civilizaciones producidos por colapsos ecológicos. El ejemplo típico es el de la Isla de Pascua. Este trozo de territorio es uno de los más aislados del mundo. A él llegaron personas procedentes de alguna isla del Pacífico y se asentaron. Por diversos motivos depredaron todos los recursos de la isla durante generaciones hasta que no quedó ni un sólo árbol. Llegados a ese punto ni siquiera podían escapar de la isla y se sumieron en la barbarie, el hambre y la extinción cultural. Un modelo matemático reciente explica muy bien este hecho histórico.
Los maoríes de Nueva Zelanda también se dedicaron a consumir más de lo que el ecosistema podía proporcionar. Extinguieron a todas las especies de moas (pájaros gigantes) que había allí, así como a numerosos árboles cauri. Al final aprendieron de sus errores y sobrevinieron.
La cuestión es si seremos como los maoríes o como los habitantes de Isla de Pascua. Si elegimos lo segundo debemos de ser concientes de que la Tierra es un lugar mucho más aislado que dicha isla y que todos nuestros logros serán tan inservibles como las estatuas moais si depredamos el entorno y desaparecemos.
Fuentes y referencias:
Nota de prensa en la Universidad de Stanford.
Natural selection and cultural rates of change (resumen).
Natural selection and cultural rates of change (artículo completo en pdf).
A simple mathematical model of society collapse applied to Easter Island (pdf).
A simple mathematical model of society collapse applied to Easter Island (html).
Foto: pintura de Greg Taylor.
Artículos relacionados de Neofronteras:
*Las lenguas evolucionan a saltos
*Sobre las bases fisiológicas de las normas sociales
Artículos relacionados de otras webs:
*Wikipedia: Transmodernismo
*Tendencias21: Manifiesto sobre el papel de la Ciencia y el arte ante el cambio global
** Una catástrofe ecológica se perfila en 2031
Comentario especial (no fue publicado en la web por ser muy extenso)
Primero, gracias por publicar en castellano estos trascendentales informes. No hacen más que confirmar el Enfoque ecológico de la sociedad, relacionado con la la teoría de sistemas y de los Fractales Trataré de ser sintético en este comentario y no hacer del mismo un ensayo o artículo (aunque dudo que lo logre). Sin embargo, la trascendencia del estudio merece contextualizarlo adecuadamente: Primero, hay que partir de que la selección natural es un fenómeno complejo y no un proceso simple. Los defensores del darwinismo social fundaron sus ideas de conquista y genocidio en base a las malas interpretaciones que hicieron de los descubrimientos de Darwin.
De hecho Nietzsche fundo su Ecce Homo en estas malas interpretaciones, defendiendo la mala idea de "la supremacía del más apto" una frase de Darwin quitada del contexto biológico y hoy de la síntesis evolutiva moderna. Las ideas deformes de Nietzsche dieron origen al nazifascismo y a toda esa locura que conocemos, no porque Darwin haya sugerido tales aberraciones, sino porque sus descubrimientos fueron mal desarrollados fuera del contexto en el que se hicieron.
Segundo, hoy sabemos que la selección natural se da en un proceso evolutivo que sigue cuatro vías, caminos o fuerzas (aunque algunos teorizan de un quinto, pero son teorías especulativas) Estas vías generan a su vez complejas interrelaciones ecológicas entres seres vivos y de estos con su entorno. Muy por el contrario de lo que postulaban los darwinistas sociales, en los ecosistemas no predomina la competencia, sino la cooperación entre seres vivos. Los ecosistemas más complejos y diversos tienen predominantemente relaciones simbióticas antes que depredadoras o meramente fagocitarias, de hecho estas interrelaciones cooperativas permiten un aumento de la diversidad, complejidad y neguentropía del ecosistema, es el caso de la miel, resultante de la simbiosis entre las abejas y flores. Se pueden mencionar infinidad de ejemplos ecosistémicos, pero la realidad es que los ecosistemas más ricos y equilibrados tienen una predominante relación simbiótica.
En los ambientes más extremos, con escasos recursos para la vida, sí se dan relaciones más depredadoras y fagocitarias, pero son ecosistemas simples, limitados en su capacidad de influir en el entorno físico y por lo general con organismos biológicos muy simples.
Tercero, el ser humano no evolucionó primariamente en entornos y ecosistemas simples y depredadores, su cultura le permitió vivir en dichos entornos, pero el desarrollo cultural se vio limitado por dicho entorno, no es azar que el albor de las civilizaciones se haya dado en el mediterráneo y no en el Caribe (por citar un entorno similar) O que se haya dado en la cuenca del Yangtsé y no en el desierto de Gobi. Está claro que el ser humano logró evolucionar culturalmente en ecosistemas ricos y a partir de los mismos logró enriquecer su cultura, evolucionando la misma y la conciencia cognitiva en dichos entornos.
Cuarto, las civilizaciones comenzaron a partir de las creencias de una sociedad que permitía unificarla y lograr la cooperación antes que la competencia entre individuos (las pirámides son el mejor ejemplo), paradójicamente estas mismas creencias provocaron la caída de las civilizaciones, cuando las mismas impidieron la adaptación de la civilización a los cambios ambientales (el caso de la isla de Pascua no puede ser más ejemplificante: Sus creencias en dioses los llevó a crear gigantes de piedra mediante la depredación de todos los árboles, las creencias -si no se "racionalizan"- son esencialmente autodestructivas)
Le sucedió a los Mayas y a muchas civilizaciones del más remoto pasado (hoy por hoy olvidadas o cubiertas por leyendas y mitos) Así que incluso las creencias y la misticidad del ser humano están sujetas a la selección natural y al entorno, salvo en nuestra era moderna, donde por primera vez tenemos la oportunidad de pensar más racionalmente en relación a nuestro entorno y a nosotros mismos, gracias a la ciencia.
Lamentablemente, ciertos gobiernos y estructuras de poder han aplicado un proceso de alienación sobre sus sociedades, provocando la gravísima asimetría y desequilibrio cultural (o ecológico cultural para ser más preciso) de generar una sociedad con grandes recursos tecnológicos y con una mayoría de individuos con un pensamiento medieval. Basta leer algunos informes para darse cuenta de lo peligroso de ello.
Quinto, gran parte de la humanidad comparte peligrosas creencias medievales de dividir la realidad en bueno y malo, santo y demoníaco, donde la guerra, los ejércitos del bien contra el mal son algo sagrado y divino (¡Horrible!) y ven la actual crisis global como el escenario previo a "Una Guerra Santa" (¡Socorro!) Lo peor de todo es que esta parte de la humanidad solo apoyará a líderes y gobiernos que compartan su visión. Así, los fundamentalistas llegan a administrar los mayores arsenales nucleares del planeta.
Sexto, se sabe que cuando hay crisis de recursos en un ecosistema, este se contrae, cortándose todas las relaciones simbióticas entre seres vivos y aumentando la competencia fagocitaria, disminuyendo en extensión y complejidad el ecosistema hasta un punto homeostático. En el caso de los anteriores ecosistemas culturales, las variaciones físicas del entorno provocaban hambrunas, pestes e inestabilidad política en los gobiernos, al punto que se generaban guerras genocidas. Así les sucedió a los Mayas, que terminaron autodestruyéndose, algo así sucedió con el Imperio Romano también.
Ahora bien, tenemos en frente la mayor suma de crisis que haya vivido la humanidad en toda su historia evolutiva: Crisis climática, provocada por ella misma, crisis energética, generada no por falta de conocimiento (Hubbert ya la predijo hace décadas) sino por el conservadurismo irracional de los centros de poder económico (hace 40 años se descubrió el mecanismo para un motor de hidrógeno barato, pero recién ahora financian su desarrollo, absurdo!!!)
Estas dos crisis generan a su vez una vorágine de crisis mayores: crisis alimentaria, financiera, económica, social y política. Lamentablemente, a pesar de la facilidad de medios de información, el pensamiento medieval de muchas sociedades provocará que actúen irracional y violentamente ante la Gran Crisis, exigiendo soluciones radicales y destructivas, es decir, clamando por "Mesías" que dirijan "Guerras Santas" para apropiarse de los escasos recursos del entorno que quedan. Ello a su vez generará reacciones simétricas o asimétricas (terrorismo) de los fagocitados u oprimidos.
Así la actual cultura de la violencia provocará que se use el armamento nuclear indiscriminadamente, a pequeña o gran escala (ya se habría empezado a usar).
Séptimo, las sociedades alienadas, ante la respuesta asimétrica de los pueblos que oprimen, terminaría apoyando gobiernos de orientación totalitaria y extremista, lo cual desembocaría en la dilución de las democracias y, por supuesto, de la crítica y el pensamiento racional en las relaciones humanas.
Si a ello sumamos el armamentismo nuclear, está claro que nuestra actual civilización, como se está orientando en sus procesos sistémicos, se dirige raudamente a su autodestrucción. Pero no solo a la autodestrucción de la actual civilización, sino a la aniquilación de toda la vida sobre la Tierra, los estudios sobre los efectos globales de una guerra nuclear así lo indican. Lo más triste de todo es que los fundamentalistas religiosos no le temen a esto, con tal de llevar adelante su guerra santa contra el mal. "No importan los cuerpos, importan las almas" ellos dicen. Realmente aterrador.
Soy partidario de que el ser humano siga evolucionando, que somos parte de un todo complejo y dinámico, que debemos fluir con ese todo en el desarrollo de nuestra cultura y civilización. Nuestras creencias tienen que evolucionar también, deben hacerse más racionales, deben dar paso a la ciencia y a sus métodos y criterios. Ya varios pensadores y artistas preconizaban la superación de las religiones y los dogmas por una conciencia más racional (incluso mística, pero racional por sobre todo) Pero no solo de las religiones, sino del conservadurismo egoísta e irracional que lleva a los seres humanos a limitar su horizonte cognitivo y emocional a la mera satisfacción de sus instintos primitivos sin el desarrollo de la capacidad ética, racional y comprensiva del bienestar colectivo a largo plazo, incluso el bienestar de las futuras generaciones, en una racionalidad trascendental.
Está claro que el IPCC ya no es suficiente, ya no es solo necesario un comité de observadores científicos que solo informen de como la humanidad se está autodestruyendo y destruyendo toda la biosfera a la vez. Es urgente, REALMENTE URGENTE, conformar un comité internacional de expertos que elaboren orientaciones generales Y específicas de como la humanidad debe transformar su cultura, civilización, economía y sociedad. Digo la humanidad, tomada como un solo grupo, es hora de que empecemos a pensar como humanidad y no como nación o tribu. Los científicos y la ciencia pueden ayudar a esta transformación...y es necesario que lo hagan. Es mi humilde visión de como empezar a solucionar el tremendo lío en el que nos hemos metido. No hay castigo divino detrás de lo que sufrimos, ni mesías salvador que nos quitará del problema que provocamos. Somos nosotros, cada uno de los seres humanos, a través de la razón y de la acción, que podremos superar la actual crisis potencialmente aniquiladora de la vida en nuestro mundo. Si hay creencias que ayuden en este sentido, podrán colaborar antes que molestar, pero la razón debe estar primero.
Todos estamos en el mismo barco y todos, hasta el más humilde, somos parte de la solución.
Reducir el consumo, mantener la vida
Fuente: Crisis Energética | ||
| lunes, diciembre 03 2007 @ 07:59 CET Autor: altea
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Cuba Es La Esperanza de La Humanidad
"No significa que Cuba sea un país perfecto, pero sí que es el que cumple las condiciones"
ONG WWF: Cuba, el único país del mundo con desarrollo sostenible
Fuente: http://www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=85565
Cuba es el único país del mundo con desarrollo sostenible, según el informe bianual presentado hoy por la organización WWF en Pekín, y que señala que el ecosistema "se está degradando a un ritmo sin precedentes en la historia".
De acuerdo con el informe, que WWF elabora cada dos años y por primera vez se presentó en la capital china, si las cosas siguen como en la actualidad, hacia 2050 la humanidad necesitaría consumir los recursos naturales y la energía equivalentes a dos planetas Tierra.
Se trata de un círculo vicioso: los países pobres producen un daño per cápita a la naturaleza mucho menor, pero a medida que se van desarrollando -y en esta tesitura están China o la India- el índice va aumentando a niveles insostenibles por el planeta.
La "huella ecológica"
WWF ha elaborado en su informe un gráfico en el que sobrepone dos variables: el índice de desarrollo humano (establecido por la ONU) y la llamada "huella ecológica", que señala la energía y recursos por persona que se consumen en cada país.
Sorprendentemente, sólo Cuba tiene en ambos casos niveles suficientes que le permiten ser designado un país que "cumple los criterios mínimos para la sensibilidad".
"No significa, por supuesto, que Cuba sea un país perfecto, pero sí que es el que cumple las condiciones", destacó Jonathan Loh, uno de los autores del estudio.
"Cuba alcanza un buen nivel de desarrollo según la ONU gracias a su alto nivel de alfabetización y una esperanza de vida bastante alta, mientras que su 'huella ecológica' no es grande al ser un país con bajo consumo de energía", añadió Loh, quien presentó el estudio en Pekín.
De hecho, la región latinoamericana en general parece ser la que se encuentra más cerca de la sostenibilidad, ya que otros países como Brasil o México están cerca de los mínimos necesarios, frente a la situación de regiones como África (con bajo consumo energético pero muy subdesarrollada) o Europa, donde se da el caso inverso.
"No sé exactamente a qué se debe este hecho (la buena situación de Latinoamérica), pero sí se puede dar uno cuenta que es allí donde la gente parece más feliz, y quizá se deba a un mayor equilibrio entre desarrollo y medio ambiente", aseguró el autor del estudio.
Desciende el número de vertebrados
Pese a las buenas vibraciones transmitidas por el bloque latino, la situación global que pinta el informe de WWF es desalentadora: por ejemplo, el número de especies de animales vertebrados ha descendido un 30% en los últimos 33 años.
La huella que deja el hombre es tal que "se consumen recursos en un tiempo muy rápido, que impide a la Tierra recuperarlos", destacó el director general de WWF, James Leape, quien también participó en la presentación del informe en Pekín.
La "huella ecológica" del hombre, su consumo de recursos, se ha triplicado según WWF entre 1961 y 2003, por lo que el ser humano ya impacta en el planeta un 25% más de lo que el proceso regenerativo natural de la Tierra puede admitir.
Hay además un empeoramiento de la situación, a pesar de esfuerzos como el Protocolo de Kioto para intentar arreglarla: en el anterior informe de WWF, publicado en 2004, el impacto del hombre sobrepasaba en un 21% a la capacidad regeneradora del planeta.
La lista negra y China
El nuevo informe de la organización coloca en la "lista negra" de países con alto consumo per cápita de energía y recursos a Emiratos Árabes Unidos, EEUU, Finlandia, Canadá, Kuwait, Australia, Estonia, Suecia, Nueva Zelanda y Noruega.
El hecho de que el informe se haya presentado en China muestra la importancia que WWF da al futuro de la economía asiática, pues la forma en que escoja desarrollarse "es clave para que el mundo avance hacia el desarrollo sostenible".
Para mejorar el consumo de recursos y energía hay que desarrollar un sistema rural de equilibrio energético
Pese a que China es por ejemplo el segundo mayor emisor mundial de gases contaminantes, debido a su gran población su "huella ecológica" per cápita es, como en el caso de la India, muy baja en comparación con los países del Primer Mundo.
El experto Jiang Yi, de la universidad pequinesa de Tsinghua, apuntó en el acto celebrado en Pekín que una de las claves para mejorar el consumo de recursos y energía en China es "desarrollar un sistema rural de equilibrio energético" e investigar alternativas de calefacción y aire acondicionado para las casas chinas.
El tema no es baladí en un país donde, con las altas temperaturas veraniegas, los aires acondicionados causan enormes déficits energéticos y apagones en las zonas más desarrolladas de China, especialmente en el delta del río Yangtsé.
TERRIBLE INFORME DE LA WORLD WIDE FOUND
El planeta vive muy por encima de sus posibilidades, según WWF
HELSINKI (Reuters) - Los seres humanos están devastando la naturaleza a una velocidad sin precedentes y necesitarán el valor de los recursos naturales de dos planetas cada año en 2050 al ritmo actual, dijo el martes el grupo ecologista WWF.
La organización también dijo en un informe bianual que las poblaciones de muchas especies, desde peces a mamíferos, habían caído en alrededor de un tercio desde 1970 a 2003 en gran parte debido a amenazas humanas como la contaminación, la tala de bosques y el exceso de pesca.
"Nos encontramos en un exceso ecológico serio, consumiendo recursos más rápido de lo que la Tierra puede reponerlos", dijo el director general de WWF, Jamesos residuos humanos en 2003.
En el informe anterior, el exceso de 2001 era de un 21 por ciento.
"Con las actuales proyecciones, la humanidad utilizará el valor de recursos naturales de dos planetas para 2050, si esos recursos no se han agotado para entonces", señaló.
"La gente convierte recursos en residuos a una velocidad mayor que la naturaleza puede volver a convertir los residuos en recursos".
"La huella de la humanidad se ha más que triplicado entre 1961 y 2003", afirmó. El consumo ha superado un incremento de la población mundial, a 6.500 millones desde los 3.000 millones de 1960. Las previsiones de la ONU muestran un incremento a 9.000 millones de personas hacia el año 2050.
Leape, en el Informe Planeta Vivo 2006.
El estudio señala que todo el mundo tendría que cambiar su estilo de vida, reduciendo el uso de combustibles fósiles y mejorando la gestión de todo, desde la agricultura a la pesca.
"Todos debemos hacer más", dijo Leape.
El informe dice que la "huella ecológica" del hombre - la demanda sobre el mundo natural - era un 25 por ciento mayor que la capacidad anual del planeta para proporcionar de todo, desde comida a energía y reciclar todos los residuos humanos en 2003.
En el informe anterior, el exceso de 2001 era de un 21 por ciento.
"Con las actuales proyecciones, la humanidad utilizará el valor de recursos naturales de dos planetas para 2050, si esos recursos no se han agotado para entonces", señaló.
"La gente convierte recursos en residuos a una velocidad mayor que la naturaleza puede volver a convertir los residuos en recursos".
"La huella de la humanidad se ha más que triplicado entre 1961 y 2003", afirmó. El consumo ha superado un incremento de la población mundial, a 6.500 millones desde los 3.000 millones de 1960. Las previsiones de la ONU muestran un incremento a 9.000 millones de personas hacia el año 2050.
Está más que claro que debemos cambiar nuestra cultura y civilización. Ya no podemos sostener el capitalismo y el consumismo como forma y estilo de vida. Debemos desarrollar una ética donde el egoísmo esté al mismo nivel que la solidaridad, solo a través de una renovación ética (y una renovación espiritual, no de una espiritualidad de religiones jerarquizadas, sino de una espiritualidad de vida introyectiva y desarrollo interno, como lo hacen actualmente un grupo no mayoritario de budistas y taoístas, además de pocos musulmanes, cristianos y judíos, una espiritualidad no dogmática, sino de una mística racional) solo a través de ello lograremos cambiar nuestra civilización hacia una nueva civilización.
Avances en Energías Renovables y Otras Informaciones Ambientales.
En EE.UU. se están teniendo avances en materia de fuentes renovables de energía, tal es el estudio que se publica titulado como Álamos modificados como fuente de biocombustible Nuevamente habrá que ver el impacto ecológico que un árbol modificado genéticamente pueda causar en el medio ambientexx
Crítica a los Monocultivos
Este artículo ¿Monocultivos sustentables? No gracias ofrece una crítica a este tipo de proyecto económico y aparentemente ambiental.
Tratamiento de Basura
Un informe menciona las alternativas en la gestión de Basura, se titula Basura Cero - Una propuesta para la gestión de los residuos Como siempre, ello depende de la conciencia y acción colectiva que una sociedad realice para lograr la aplicación de tales políticas


Así se titula el