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Más de lo mismo no ayudará a superar la crisis

¿Combatir la crisis produciendo y consumiendo más?


Quienes así piensan, caerán -inevitablemente- en los mismos errores que han producido ésta

 

Estamos en la era en la que Lenin (aunque no comparta algunas de sus tesis) entendía que el imperialismo, sería la fase superior del capitalismo (situación que se está dando con la globalización, el pensamiento unilateral y el neocolonialismo). La cual se constata con la culminación de las antagónicas contradicciones, dado el desmadre de una filosofía política impuesta siempre por la violencia y sustentada en valores infrahumanos (siguiendo el guión de los poderes), generan los permanentes y gravísimos conflictos, alimentados por los complejos industriales bélicos centralistas, en connivencia con las cúpulas institucionales de los estados y las oligarquías. Los ejércitos los resuelven lo resuelven masacrando población civil, para preservar los privilegios de clase. Así lo entienden o permiten los diversos poderes: políticos, económicos, religiosos y otros fácticos aliados (aunque sea implícitamente) con el imperio, máximos responsables de que no quede "títere con cabeza" planetariamente.

Esta indecente y corrupta política económico-social que "nos venden" tiene un efecto contaminante y demoledor en la sociedad civil trabajadora, supuestamente la más honesta; cuyo principal anhelo será: Vivir en paz y hermandad solidaria. Eso sí, con mínimos vitales dignos. Lo cual, es imposible con esta política competitiva e insolidaria, basada en la explotación humana y en la especulación mercantilista, realmente infames.

Por ello, ¿cómo mutarla? Mirando por el "retrovisor histórico" con siglos revolucionarios, para acudir a la ética política revolucionaria de Marx: En el manifiesto comunista. De Bakunin: En su teoría del comunismo libertario. De Rosa Luxemburgo: Sólo la verdad es revolucionaria. De Mao: Hay que distinguir a los amigos de los enemigos de clase liberales y en las cuatro tesis filosóficas. De la Biblia: la verdad os hará libres. Su mística revolucionaria se manifiesta principalmente (al margen de la jerarquía) en la teología de la liberación, impulsando los avances democrático-participativos en Latinoamérica. Partiendo de estas importantes premisas se articulará (con profundo análisis reflexivo), una síntesis histórica (no partidista) conjugando valores humanos, sociopolíticos y de su praxis, que desarrolle una cultura realmente solidaria y alternativa. La cual no será posible sin desperezar la mente a quienes se aferran al conservadurismo ideológico de izquierdas. No sugiero un totum revolutum, sino un reto profundamente crítico y autocrítico personal y psicosocial colectivo, procurando superar dogmatismos culturales y sus correspondientes sectas.

Respecto a lo alternativo, existen muchas asociaciones con dicho marchamo (aunque algunas se jueguen el tipo) no es oro todo lo que reluce. Porque la corrupción generalizada induce a personas de buena voluntad a rechazables oportunismos. En todo caso, es importante analizar las causas para no confundirlas con sus efectos. Por otro lado quienes apoyan el blindaje del sistema, con la injusta y caótica democracia ultraliberal, será porque "chupan de él". Hay que tener "miopía humana, social y cósmica" para no ver los efectos catastróficos que está produciendo universalmente. Desde la traumática inseguridad ciudadana, la durísima represión a las libertades, el cruel -habitual- terrorismo de Estado y patronal (confundiendo las causas con las consecuencias, engañando a la opinión pública), con la durísima respuesta de grupos armados de oposición (como los define Amnistía Internacional).

Este terrorismo es el máximo culpable de las constantes guerras, torturas, hambre, miseria y muerte; como sucede en la mayor parte de la humanidad, con el riesgo de cargarnos toda vida en el planeta.

Sin embargo existe la fórmula anticrisis más eficiente, convincente, lógica y científica. Consiste en entender normal (aunque a mucha gente le tiemblen las piernas) el actual decrecimiento, hasta que se equipare el consumo extraído de la naturaleza con su recuperación natural, acabando con la alarmante huella ecológica y estableciendo el crecimiento cero continuado. En este parámetro se fundamenta la teoría científica del desarrollo sostenible mundialmente. Lo demás son cantos de sirena contaminados.

Esta filosofía política, será integradora de toda opción que proyecte convertir en propiedad pública los medios de producción y servicios; que serán administrados con cierto grado autogestionario, procurando honestidad pública que transcienda a la sociedad civil, como escuela regeneradora.

Urge activar movimientos para frenar el ofensiva retrograda con argumentos y actuaciones contundentes (sin violencia a las personas), mostrando la indeclinable lógica en defensa y desarrollo del patrimonio territorial o autonómico. Consiguiendo la máxima soberanía alimentaria y de otras áreas de producción y servicios, deteniendo las incompatibles políticas globalizadoras.


El tema territorial, para otro artículo…

La Felicidad No Es El Consumismo

 

Índice de felicidad planetaria: el progreso es otra cosa

 

 

 

La New Economics Foundation (NEF), una organización británica que nació en los años 80 con el propósito de influir en las reuniones del G8, ha publicado recientemente un informe titulado "The Happy Planet Index" (fichero PDF, 5,2MB).

El informe presenta un nuevo concepto para medir el progreso real, el HPI (Happy Planet Index), que se opone al PIB como única vara de medir los avances de las sociedades humanas. Según la NEF, los dogmas que han campado a sus anchas durante las últimas tres décadas han sido desacreditados. La persecución del crecimiento económico manifestada en el crecimiento del PIB no ha evitado que más de la mitad de la población viva con menos de 2,5$ diarios, que los desequilibrios crezcan día a día, y de hecho, en la situación actual, las condiciones de vida para muchos se están deteriorando a marchas forzadas.

Si el HPI original se lanzó en 2006, identificando la salud y una experiencia positiva de la vida como objetivos humanos universales, al mismo tiempo que el precio a pagar no sea la propia Tierra, en esta nueva versión se han mejorado los datos, incluyendo 143 países y el 99% de la población mundial. Los tres indicadores del HPI se mantienen: una esperanza de vida larga, satisfacción por la vida y una huella ecológica baja.

Los resultados del estudio demostrarían que nuestra idea de progreso es errónea. Según el estudio aunque en los países ricos es donde las personas afirman vivir una vida más feliz y sana, el precio que se paga es la insostenibilidad ecológica. Al mismo tiempo, otros países menos ricos, con huellas ecológicas menores y sin embargo buenos niveles de salud y satisfacción. Para los autores del informe, esto significa que es posible vivir una buena vida sin que nos cueste, literalmente, el planeta.

El país que mejor puntúa es Costa Rica, con un índice de 76,1 sobre 100. Este país tiene la segunda mayor esperanza de vida mundial y el segundo mayor índice de satisfacción, y su huella ecológica es de 2,3 Ha globales, solo un poco por encima de las 2,1 Ha globales que se consideran "sostenibles". Los siguientes países en la lista hasta la décima posición, excepto uno, son todos latinoamericanos. De estos, el que más alto está, tanto en términos tradicionales como los del HPI es Brasil, colocado en novena plaza.

Por la parte baja de la clasificación, los peores diez países clasificados, encontramos solo países africanos subsaharianos, con Zimbawe como peor país del mundo en la clasificación del HPI.

De los países desarrollados, Holanda es el mejor clasificado, en el puesto 43, con Reino Unido en el 74º, seguido por Japón y España (puestos 75 y 76 respectivamente). Los Estados Unidos ocuparían el puesto 114, mientras que solo hay un país desarrollado en una posición pero: Luxemburgo, en el puesto 122.

Según el informe, y respecto al anterior realizado en 2006 y datos anteriores, países como Alemania, Rusia o Brasil han mejorado su posición, mientras que los tres países más poblados (China, India y EE.UU) han perdido posiciones. Tampoco los países agrupados en la OCDE han salido muy bien parados. La mayoría han perdido posiciones, dado que mientras la esperanza de vida ha aumentado un 15% en los últimos 45 años, la huella ecológica ha aumentado un 72%.

El informe concluye que es posible vivir vidas largas y satisfactorias con una fracción de la huella ecológica actual, poniendo como ejemplo Holanda, donde se vive de media un año más que en los EE.UU. y su huella ecológica (aunque igualmente insostenible), es menos de la mitad que la de los EE.UU., convirtiendo a los Países Bajos el el doble de eficientes ecológicamente que los EE.UU.

La iniciativa de la New Economics Foundation propone una nueva narrativa de lo que significa progreso que haga posible la buena vida sin que paguemos con el planeta por ello. Para ello, determina que el exceso de consumo en los países ricos representa una de las principales barreras para el bienestar mundial, y por ello propone que los gobiernos deberían esforzarse en encontrar modelos económicos que no dependan del crecimiento constante para conseguir estabilidad y progreso. Con este objetivo, la NEF propone tres medidas a los gobiernos del mundo:

  • Que se mida el bienestar de las personas y su impacto medioambiental de manera consistente y regular, y que se desarrolle un marco de contabilidades nacionales que considere la interacción entre los dos como una guía hacia el bienestar sostenible.
  • Que las naciones desarrolladas establezcan un objetivo de un HPI de 89 en el 2050, lo que significaría reducir la huella ecológica per capita hasta las 1,7 Ha globales, incrementando la satisfacción media hasta el 8 (en una escala de 10) y continuar incrementando la esperanza de vida hasta los 87 años.
  • Que las naciones desarrolladas y la comunidad internacional apoyen la consecución de los mismos objetivos para las naciones en desarrollo para 2070.

Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen Vivir

Sumak Kawsay, Suma Qamaña, Buen Vivir
José María Tortosa

 


Las tres palabras que encabezan este artículo significan lo mismo, aunque cada cual, situada en su contexto, presenta algunos matices diferenciadores. Sumak kawsay es quichua ecuatoriano y expresa la idea de una vida no mejor, ni mejor que la de otros, ni en continuo desvivir por mejorarla, sino simplemente buena. La segunda componente del título viene del aymara boliviano e introduce el elemento comunitario, por lo que tal vez se podría traducir como “buen convivir”, la sociedad buena para todos en suficiente armonía interna. Buen vivir, finalmente, y en las diversas lenguas de los países centrales, suele implicar el disfrute individual, material, hedonista e incesante. Un somero repaso al modo con que los medios utilizan dichas palabras y sus semejantes (buena vida, vivir bien) lo confirmaría. En algún ejemplo extremo encontrado recientemente en España, “buen vivir” casi se reduciría al “comer, beber y dormir” (sic).

Lo que tienen de particular las dos primeras opciones, la ecuatoriana y la boliviana, es que han aparecido en las respectivas constituciones políticas aprobadas recientemente. En efecto, en la Constitución ecuatoriana de 2008 puede leerse que “se reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, sumak kawsay ”. Por su parte, la Constitución boliviana de 2009 es algo más prolija al respecto pues recoge la pluralidad lingüística del país que dicha constitución reconoce como plurinacional, y dice que “el estado asume y promueve como principios etico-morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble)”. Un derecho en un caso y un principio ético-moral en el otro, pero ambos referidos a ese Buen Vivir o, mejor, a ese Buen Convivir del que algo se ha escrito y publicado presentándolo en muchos casos como alternativa al pensamiento sobre el desarrollo 1 y, en más de uno, como hallazgo fundamental en la presente coyuntura del sistema mundial.

El relativo éxito que estos vocablos han tenido sobre todo en el contexto latinoamericano puede explicarse situándolo en el igualmente relativo, pero no por ello menos real, fracaso de los proyectos desarrollistas. De hecho, el número 445 de América Latina en movimiento de junio de 2009, dedicado a la “agonía del desarrollo” 2 , se abría con un artículo del mexicano Gustavo Esteva proponiendo el Buen Vivir (“buena vida” se dice en el artículo) como camino para ir “más allá del desarrollo”. Si fe es creer en lo que no se ve, el desarrollo habría sido una fe predicada por unos, básicamente en los países centrales, y asumida por otros, en general los gobiernos de los países periféricos y, en particular, los latinoamericanos.

La idea del “post-desarrollo” lleva ya años circulando en los ambientes académicos. Parte de la constatación del carácter histórico que tienen los conceptos y la necesidad de entenderlos una vez situados en su espacio-tiempo específico. “Desarrollo”, en efecto, tiene poco más de 60 años de uso y su fracaso queda patente incluso por la necesidad que ha habido de cualificarlo incesantemente: desarrollo económico, desarrollo social, desarrollo humano, ecodesarrollo, codesarrollo... Produce cierta desconfianza cuando un concepto es acompañado por especificaciones que, en muchas ocasiones, más que clarificar, dificultan todavía más la comprensión del mismo.

Hay dos puntos que los críticos del desarrollo encuentran en casi todas estas acepciones obtenidas mediante prefijos, adjetivos o sustantivos que lo acompañan. El primero es el marcado carácter económico, cuando no economicista, del concepto que, por más que se quiera evitar, acaba definiéndose como crecimiento económico medido por aumento del Producto Interno Bruto al que se añadirán otras variables, como en el caso del institucionalismo, pero centradas en el PIB. El segundo punto es su origen en los países centrales y su adopción por las élites de los países periféricos sin que haya supuesto grandes cambios en estas últimas sociedades... a no ser que se incumpliesen los preceptos implícitos en el desarrollismo, como ha sucedido con los llamados países emergentes. Estos últimos habrían imitado a los países centrales sin hacer caso a la retórica de estos últimos y habrían logrado mejorar sus posiciones en la jerarquía mundial mucho mejor y más rápidamente que si hubiesen seguido las recetas de los expertos en desarrollo. Desde la perspectiva de este segundo punto, la sospecha que levantan algunos críticos del desarrollo es la de si no será un instrumento más de dominación de los países centrales sobre los países periféricos. Algo de base sí parece tener esa perspectiva.

Es en ese contexto que emerge la idea del Sumak Kawsay o Suma Qamaña: nace en la periferia social de la periferia mundial y no contiene los elementos engañosos del desarrollo convencional. Ya no será cuestión del “derecho al desarrollo” o del principio desarrollista como guía de la actuación del estado. Ahora se trata del Buen Vivir de las personas concretas en situaciones concretas analizadas concretamente, y la idea proviene del vocabulario de pueblos otrora totalmente marginados, excluidos de la respetabilidad y cuya lengua era considerada inferior, inculta, incapaz del pensamiento abstracto, primitiva. Ahora su vocabulario entra en dos constituciones.

De todos modos, no tendría mucho sentido repetir con el Buen Vivir los mismos errores cometidos con el Desarrollo. En primer lugar, no tendría mucho sentido recibir el concepto con el mismo entusiasmo acrítico con que se recibió “desarrollo” en los años 50 y 60 del pasado siglo. En segundo lugar, tampoco tendría mucho sentido confundir la expresión de derechos o de principios ético-morales con la práctica de los mismos. De hecho, algunas políticas aplicadas por países que se acogen a dicha idea están reproduciendo, con su extractivismo por ejemplo, lo peor que tuvo en su momento el desarrollismo no-sustentable, economicista y ciego ante los problemas del futuro. Los derechos pueden ser subjetivos, sin que nadie pueda denunciar a quien no los respeta, y los principios ético-morales pueden quedar en bellas expresiones retóricas carentes de cualquier aplicación práctica a la condición real de los seres humanos.

Pero es que, además, si se atiende a lo ya publicado sobre dichos conceptos, no es fácil sustraerse a la impresión del déjà vu. Situado en el contexto de las distintas propuestas que se han hecho históricamente para mejorar las condiciones de los más necesitados, lo que ahora puede leerse sobre el Buen Vivir resuena notablemente con las ideas de Ernest F. Schumacher, “lo pequeño es hermoso” y “una economía como si los seres humanos importasen” publicadas en Inglaterra en 1973. También son perceptibles las sintonías con el “desarrollo a escala humana” de Manfred Max-Neef publicado en 1993 en castellano y en 1986 en inglés. Cierto que no son ideas idénticas (como no lo son las de Schumacher y las de Max-Neef), pero es innegable que tienen (las tres) elementos en común.

Sin embargo, estas y otras aportaciones académicas fueron eso: aportaciones dentro del mundo académico, universitario y de organizaciones internacionales sin impacto directo sobre la realidad aunque sí sobre el vocabulario dominante. La novedad es que esas ideas aparecen ahora en constituciones políticas haciendo válido el dicho de Keynes sobre los políticos que ponen en práctica las ideas de economistas muertos, aunque en este caso, Max-Neef sigue viviendo en su Chile. Poner en práctica, como se ha dicho, relativamente. Pero por lo menos se le ha dado un realce político que antes no tenía.

De todos modos, lo que parece más importante con Sumak Kawsay y Suma Qamaña no es tanto el contenido que, como se acaba de decir, no es tan extraordinariamente original. Lo que es importante es que provenga del vocabulario de pueblos originarios históricamente marginados primero por la Conquista y la Colonia y después, con la Independencia, por la República. Los pueblos originarios latinoamericanos sufrieron esa sucesiva marginación, con evidentes intereses económicos y muy curiosas legitimaciones ideológicas, pero produjeron muy pronto reacciones contra tal situación. Sus propios intelectuales o los que han optado por ser sus “intelectuales orgánicos”, han documentado ampliamente ese no-cambio que supuso la Independencia y se echan de menos textos como el del discurso del primer ministro de Australia, Kevin Rudds, en la apertura del Parlamento australiano en febrero de 2008, pidiendo disculpas a la nación aborigen por el trato infligido por los blancos durante tanto tiempo. La historia no es la misma, pero no por ello es menos ejemplar.

Sumak Kawsay y Suma Qamaña tienen, pues, importancia en primer lugar en el terreno simbólico: los que fueron marginados por conquistadores y criollos aportan ahora desde su visión del mundo palabras que pretenden colaborar con la solución de los problemas creados por aquellos. Y, en segundo lugar, porque señalan dónde han podido estar los errores del llamado desarrollo. El hecho de que hayan encontrado su camino para aparecer en estas dos constituciones puede ser una ocasión más para repensar el desarrollo, desde la periferia y no sólo desde el centro, y desde los marginados de la periferia y no sólo desde sus élites. El resultado es prometedor.

José María Tortosa. Instituto Universitario de Desarrollo Social y Paz. Universidad de Alicante

Notas

1 Alberto Acosta, Edgardo Lander, Eduardo Gudynas y otros, El Buen Vivir. Una vía para el desarrollo, Quito, Abya-Yala, 2009.

2 http://alainet.org/publica/445.phtml

El Grito de Groenlandia

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Articulación Continental Frente A La Avanzada Primitiva Neoliberal

Ante la arremetida neoliberal: Articulación continental

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21-08-09 Por Miguel Palacín Quispe

Una arremetida de las fuerzas más oscuras del neoliberalismo remece el Abya Yala. En un contexto de crisis global del sistema, los Estados imponen políticas destinadas a profundizar y eternizar un modelo que se desmorona. Y en aquellos países donde los gobiernos intentan dar un rumbo distinto, las reacciones son abiertamente fascistas.

Los ejemplos más graves están en el golpe de Estado en Honduras, los atentados terroristas en Bolivia, la nueva “pacificación de la Araucanía” emprendida en Chile, la Masacre de Bagua en Perú y el acuerdo de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos para la entrega de siete bases militares norteamericanas en ese país.

Es este conflictivo contexto que se realiza la IV Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala a fines de mayo en Puno, Perú, que tuvo una concurrencia masiva que superó todas las expectativas, con más de seis mil participantes de todo el continente, autofinanciados por sus organizaciones.

La gran voluntad de debate y construcción de propuestas en la IV Cumbre, desde la cultura propia de nuestros pueblos indígenas, dio como resultado importantes acuerdos, entre los que destaca la insurgencia cultural, la visibilización de nuestra civilización en la época de crisis del pensamiento occidental, no más como folclor, sino como actores activos que resistimos desde hace más de quinientos años y hoy ofrecemos nuestras alternativas a todas las sociedades.

La carta remitida a la IV Cumbre Continental por el Presidente de la República Plurinacional de Bolivia Evo Morales Ayma se da en este contexto. Cuando él dice que hemos pasado de la resistencia a la rebelión y de la rebelión a la revolución, no está haciendo un llamado a la violencia, sino evidenciando nuestra visibilización como pueblos indígenas, nuestro proceso de articulación y consolidación de derechos y de propuestas, que van siendo reconocidos y recogidas, respectivamente, por los tratados internacionales, las leyes nacionales y las diversas instancias en el mundo.

Las cuatro Declaraciones emitidas en Puno –de los pueblos, de las mujeres, de los jóvenes, y de los niños y adolescentes- resumen alternativas concretas para enfrentar la crisis global: ambiental, financiera, de paradigmas. Incluso para prevenir y evitar epidemias como la de la llamada “gripe porcina”, que pretendió ser utilizada por el gobierno peruano para impedir la realización de la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas.

Así, lo que quedó claro en Puno es que la lucha de los pueblos indígenas trasciende los planos locales y las reivindicaciones específicas de defensa de nuestros territorios y recursos naturales. Es una lucha por lograr una real presencia de los Estados y que éstos sean realmente representativos, que escuchen a todos y no de las empresas transnacionales. Los sucesos de Bagua, en la Amazonía peruana, son una muestra palpable de esta demanda.

Algunos gobiernos se resisten a entenderlo, negándose a resolver los problemas de fondo y provocando con ello conflictos que enfrentan de manera violenta, vía la represión y la penalización de las protestas. La consecuencia es un marcado odio hacia los pueblos indígenas, a través de la criminalización y el racismo.

La CAOI presentó por ello en marzo pasado una demanda contra el gobierno peruano ante el Comité para la Erradicación de todas las Formas de Discriminación Racial de Naciones Unidas. Y a inicios de agosto, CAOI y CONACAMI entregaron informes alternativos al presentado por el Estado del Perú, mientras que las organizaciones indígenas ONIC de Colombia y Consejo de Todas las Tierras de Chile hicieron lo propio respecto a sus gobiernos. El resultado ha sido que los tres Estados (Perú, Colombia y Chile) han sido severamente examinados y calificados como Estados que vulneran los derechos humanos y colectivos.

La diplomacia indígena seguirá avanzando, para continuar abriendo canales que permitan a nuestros pueblos indígenas y sus organizaciones ser escuchados. Sin embargo, la lucha de masas muchas veces busca canales de solución más rápidos y directos, con demandas concretas que requieren un tratamiento distinto y urgente de los gobiernos: por ejemplo, la gravísima situación de los derechos humanos en Colombia, donde 18 pueblos indígenas están al borde de la extinción; el paquete de decretos legislativos emitidos en el Perú para implementar el TLC con Estados Unidos, que vulneran nuestros derechos; y la violenta represión desatada contra los mapuches chilenos. Son hechos que no podemos callar.

Todo esto hace urgente que los organismos como Naciones Unidas, la OEA y la propia UNASUR realicen un profundo análisis de este contexto y acuerden acciones concretas de presión a los Estados para garantizar el real ejercicio de nuestros derechos. Y abrir un espacio de diálogo con agendas, con políticas públicas, recomendaciones y resoluciones de estricto cumplimiento.

Seguiremos vigilantes. www.ecoportal.net

Miguel Palacín Quispe, Coordinador General de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas -CAOI

Agencia Latinoamericana de Información - http://alainet.org

Islas de Basura En El Océano Pacífico Y El Río Mas Sucio del Mundo

UNA "ISLA DE BASURA" EN EL PACIFICO AMENAZA EL ECOSISTEMA MARINO

 

 

 

 

 

Simulación del Vórtice de Plástico en el Pacífico y una víctima de los desechos flotantes que quedó atrapada en un aro de plástico y creció de manera anómala.

 

http://www.greenpeace.org/international/assets/binaries/trash_vortex.swf

 

 

8 de agosto de 2009.- Botellas, bolsas y jeringas son sólo algunos de los objetos plásticos -material que no se biodegrada- que flotan en el Pacífico Norte, entre los Estados Unidos y el Japón, conformando lo que algunos han bautizado como una "isla o sopa de basura". .

 

Con el objetivo de estudiar la composición de esa inmensa masa de desechos, y su efecto sobre la vida marina y la cadena alimenticia, partieron días atrás los buques New Horizon y Kaisei desde las costas de California, y por estas horas se acercan a su objetivo

 

Se estima que la sorprendente "mancha" de residuos tiene una superficie de casi 1,4 millón de kilómetros cuadrados (lo que equivale a la mitad de la superficie continental argentina), y que contiene más de seis toneladas de plástico. Además de objetos identificables, está compuesta por millones de partículas microscópicas, algunas del tamaño de un grano de arena.

 

Agrupados bajo la denominación Proyecto Kaisei, quienes llevan adelante la investigación son científicos, ecologistas, amantes de los océanos, marinos, y entusiastas de los deportes que se reunieron para estudiar los desechos para determinar la manera de recuperarlos, tratarlos, y de evaluar si podrían ser utilizados para transformarse en combustible.

 

"En esta expedición, por el momento, no lo estamos intentando. La idea es, primero, analizar la basura y entonces podremos discutir la mejor manera de lidiar con ella", dijo a BBC Mundo el líder del proyecto, Doug Woodring.

 

Woodring agregó que el problema principal es que la "isla" está en aguas internacionales. "Nadie pasa por allí, no es parte de las principales rutas comerciales, no está bajo ninguna jurisdicción y el público no sabe de su existencia", explicó el científico. La gran masa de residuos fue descubierta hace más de una década por el oceanógrafo Charles Moore, quien se internó en esa ruta y se topó de sorpresa con el inusual y desagradable paisaje.

 

Los organizadores, que tienen previsto el regreso de la misión para principios del mes próximo, informaron que las acciones podrán ser seguidas por el público a través de Internet.

 

Camino a la mancha de residuos, el barco New Horizon va tomando muestras de aguas oceánicas, a veces de grandes profundidades. Esas muestras de "mar limpio" servirán para ser comparadas luego con las que se tomen luego entre los residuos. Woodring está enviando periódicamente una bitácora desde el New Horizon, que se puede seguir en el sitio www.projectkaisei.org.

 

El principal problema de los residuos plásticos es que no se degradan como los materiales naturales. Por ejemplo, una botella plástica arrojada al mar termina convirtiéndose en minúsculos pedacitos debido a la acción del Sol y las corrientes marinas. Pero esos pedacitos siguen siendo de plástico; su constitución básica no resulta alterada. Otros objetos más grandes (como restos de utensilios, tapones y envases) apenas resultan afectados durante siglos enteros.

 

Muchos de esos desechos son trasladados por las corrientes oceánicas hasta un sector del Pacífico Norte en el que las aguas giran lentamente, en el sentido de las agujas del reloj. Los vientos son escasos y no existen islas en donde los trozos de basura más grandes puedan encallar. Así que una gigantesca masa de plásticos permanece flotando como una isla de basura en una extensa región, conocida como “vortex del Pacífico” o más precisamente, “garbage patch” (basural).

 

La densidad de los restos flotantes aumenta dramáticamente año tras año. Por cada cinco kilogramos de plancton, se encuentra un kilogramo de desechos plásticos. Muchas aves marinas y peces terminan pereciendo al consumir ciertos desperdicios plásticos, como tapas de botella o carcazas de encendedores. Se estima que cada año, más de un millón de aves y cien mil mamíferos y tortugas marinas mueren debido a la ingestión de los restos de plástico arrojados al océano. Por supuesto, no todos los plásticos flotan. En realidad, alrededor del 70% de la basura plástica acaba contaminando el fondo de los océanos.

 

Otro grave problema es que los plásticos actúan como una especie de “esponja química”, concentrando la mayor parte de los contaminantes tóxicos en los océanos: los POPs (”persistent organic pollutants”, contaminantes persistentes orgánicos). Los animales que consumen estos materiales contaminados los transfieren a lo largo de la cadena alimentaria, con los riesgos que ello implica.

 

El capitán Charles Moore fue el primero en descubrir este fenómeno y estudiarlo, en el año 1997. Desde entonces se han realizado numerosas expediciones científicas con rumbo al basural del Pacífico Norte. Desde septiembre de 2007, la nave de investigación oceanográfica Alguita se encuentra en la región realizando estudios sobre el aumento de la densidad de los desperdicios y sus consecuencias sobre el ecosistema. Los informes de sus descubrimientos están siendo publicados regularmente en un blog que incluye fotografías de las distintas muestras de desechos encontrados en las aguas.

 

 

EL RIO MAS SUCIO DEL MUNDO

 

 

A esta redacción llegó esta secuencia gráfica, enviada por Ruth Noemí Suarez Peraza, con el título "El río más sucio del mundo". Las imágenes hablan por sí solas y el lector hará su personalísima reflexión. A continuación las imágenes:

 

  

 

 

No sé qué sentirán ustedes al ver las imágenes siguientes, pero yo siento impotencia y tristeza, al ver cómo nuestro mundo se va deteriorando y cayendo a pedazos por nuestras propias acciones. Es el río Citarum, ubicado al oeste de la isla de Java en Indonesia.

 

Irónicamente este río, en sus buenos tiempos, era utilizado para la pesca y la irrigación, pero debido a las fábricas que existen en el lugar, el río se convirtió en un inmenso basurero. Los aldeanos dejaron de pescar. Lo que ahora hacen es “rebuscar” entre la basura, algo que les podría servir para vender o negociar con alimentos.

 

Despues nos quejamos cuando la naturaleza responde a todo esto con terremotos, huracanes, inundaciones... Esa respuesta ES solo una pequeña muestra de lo que nos espera de continuar como vamos...

 

Por: Aporrea.org / Tiempo.hn / nuestroclima.com / GreenPeace     

Fecha de publicación: 09/08/09

Esta temporada de huracanes será la peor en 1.000 años

Ecoportal.net


La frecuencia con que ocurren huracanes en la actualidad en el Atlántico es similar a la de hace mil años, pero las causas no son las mismas, divulgó la revista Nature en su edición más reciente

Mil años atrás, durante un período de anomalía climática en el medioevo, se produjo un desarrollo de La Niña, factor que coincidió con un clima relativamente cálido en el Atlántico, explicaron investigadores de la Penn State University.

Por el contrario, en los últimos 10 años la actividad ciclónica en la región está asociada a un calentamiento de la superficie marina en el océano Atlántico.

Según los investigadores, esto es una pauta más sencilla, pero peligrosa porque la temperatura en la superficie atlántica tiende a aumentar en las próximas décadas.

Los resultados del estudio se apoyan en un análisis de los sedimentos dejados tierra adentro por esos fenómenos meteorológicos, principalmente en las lagunas próximas a la costa.

Las condiciones que dieron lugar a la actividad ciclónica hace mil años, en el medioevo, fueron contrastadas con las de la actualidad.

Sin embargo, los investigadores no evaluaron en su estudio si existe relación entre el aumento de la temperatura global y la frecuencia de esos eventos.

El estudio de los sedimentos en siete lagunas de Estados Unidos y Puerto Rico permitió estimar el número de ciclones que afectaron las zonas costeras en la época.

Además se analizaron modelos sobre generación de huracanes y los factores que influyen en la ocurrencia de esos fenómenos meteorológicos: los ciclos de El Niño y La Niña, la oscilación del Atlántico Norte y la temperatura de la superficie marina en el Atlántico. www.ecoportal.net

Prensa Latina - www.prensa-latina.cu

Medios de Vida (Insostenibles)

Rebelion.org

Gustavo Duch Guillot (18-08-2009)

 

Galicia Hoxe



Argumentando que lo que era bueno para un país no necesariamente lo tenía que ser para otro, Gandhi cuestionó la incorporación de algunas tecnologías. “La mecanización es buena cuando son muy escasos los brazos para realizar el trabajo proyectado” dijo en su momento. Y varias décadas después, su seguidora y compatriota Vandana Shiva, defendía los mismos postulados: “Cuando la mano de obra es escasa y cara, las tecnologías que desplazan trabajadores son productivas y eficientes. Cuando la mano de obra es abundante, el desplazamiento de trabajadores es improductivo porque conduce a la pobreza, el desposeimiento y la destrucción de los medios de vida”

Pues si pensamos en tecnologías que desplazan trabajadores y trabajadoras, los monocultivos agrícolas y ganaderos son entonces -desde este punto de vista- de lo más improductivo e ineficiente. Varios ejemplos. Sin salir por el momento de la India, en el estado de Kerala el monocultivo de cocoteros emplea anualmente una persona durante 157 días por hectárea. En el mismo lugar un cultivo mixto de cocoteros junto a papaya, mango y otras verduras dará trabajó los mismos días a 6 personas. En la meseta del Deccan al sur de la India transformar su agricultura de secano dedicada a la alimentación local por plantaciones de eucaliptos dedicadas a la exportación supone (además de la pérdida de soberanía alimentaria) una destrucción de puestos de trabajo de 250 días/persona por hectárea cada año.

Si volamos ahora al Ecuador los cálculos son similares. Una hectárea de manglar natural permitía a diez familias vivir dignamente de la recolección de pesca y moluscos. Con la instalación de piscinas para la cría de camarones el resultado indica que en una piscina de 100 hectáreas sólo hay trabajo para cuatro personas. En Uruguay 100 hectáreas de buena tierra de cultivo dedicada a agricultura familiar ofrece medios de vida y alimentación a 35 familias. Si lo reconvertimos (como se hace) a caña de azúcar para combustibles tenemos trabajo para 10 personas, si cultivamos (como se hace) soja para pienso en Europa nos quedamos con dos puestos de trabajo y si se plantan (otra vez) eucaliptos con una persona hay más que suficiente.

Lo tecnológicamente avanzado hoy será acercarnos a los ritmos y formas de producir de la propia naturaleza.


Gustavo Duch Guillot Colaborador de la Universidad Rural Paulo Freire